Aprovechar la crisis para cambiar el turismo

Al Gobierno del PSOE se le podrá culpar de muchos de los males que recorren la economía española en la actualidad, pero también hay que reconocer el trabajo de algunos ministros, como Miguel Sebastián. El titular del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio no está escatimando recursos para el sector turístico. Uno de los planes que más éxito está teniendo, porque llega directamente a las empresas turísticas (agencias y hoteles, por ejemplo), es el Plan Renove de infraestructuras turísticas.

Sebastián ya ha desembolsado 1.000 millones de euros en tres meses para apoyar mediante préstamos con bajo tipo de interés la modernización de empresas relacionadas con el turismo. La ayuda no está mal, aunque nos surge la duda de qué pasará en los próximos nueve meses: ¿será posible mantener tal nivel de gasto? ¿Será necesario? El problema fundamental de todas las empresas es la liquidez, aunque líneas como el Plan Renove ayudarán a que las compañías de este sector puedan estar preparadas y modernizadas (si se sabe usar bien) para crecer cuando acabe la crisis.

Otras partidas destinadas al turismo son las de promoción de España en el exterior, que se realizará conjuntamente con las comunidades autónomas, y las de programas pilotos como el Plan Turismo Senior. En total, las dotaciones presupuestarias superan los 1.000 millones de euros, pero habrá que ver qué efecto tienen sobre el turismo, que inevitablemente se ve afectado por la mala situación económica (ahí están todos los indicadores). Quizá sirvan como amortiguadores de los efectos de una crisis para la que ningún sector estaba preparado, por muy sólido que fuese. En cualquier caso, este momento debe aprovecharse por el Gobierno para fomentar y estimular la transformación turística de España, como destino y como negocio. Por estos hechos se juzgará la etapa de Sebastián al frente del Ministerio.