El turismo forma parte de nuestra vida

Hoy, Día Mundial del Turismo, es el momento de hacer balance de lo que este sector representa en la sociedad actual, porque las tendencias han cambiado y cambian constantemente. Por ejemplo, los primeros turistas de la Historia fueron aquellos patricios romanos que pasaban el verano en balnearios y termas cercanos a sus villas de vacaciones. Incluso se cuenta que hacían viajes gastronómicos a otros territorios del Imperio.

Pero durante la Edad Media, se acabó con el turismo tan rápidamente como con las brujas que hacían las veces de farmacéutico en el momento y que tenían que desplazarse en busca de los elementos necesarios para sus recetas. Más tarde, el Renacimiento vino a recordar a los grandes señores lo maravilloso que era pasar el verano en una residencia de campo, para lo que tenían que desplazarse, aunque lo hacían a poca distancia. No fue sino hasta el siglo XVIII cuando los ricos ingleses comenzaron a fomentar entre sus hijos lo que ellos llamaban “el gran tour”: un recorrido a lo largo de Europa de 3 años de duración y que tenía como finalidad ampliar sus estudios y sus conocimientos sociales. Es decir, es el primer antecedente que afirma el hecho de que el turismo es una forma de educación.

Luego vinieron las dos grandes guerras. Tras la primera se intentó desarrollar el turismo popular, especialmente entre los más jóvenes, pero no fue hasta la finalización de la segunda cuando hubo un verdadero resurgir y reinventar en el turismo. Así, apareció este fenómeno tal y como lo conocemos ahora: el llamado turismo de masas. Vacaciones pagadas, mejora de las comunicaciones y los transportes, promoción de nuevos destinos y un despertar en la curiosidad de la gente fueron las principales causas del turismo como tal.

Los gobiernos, cada vez más conscientes de que esta actividad significa progreso y enriquecimiento social, toman un mayor partido para desarrollar y patrocinar destinos interesantes. Tanto a nivel nacional (turismo doméstico) como internacional. Y lo importante es moverse, beneficiándose del turismo social, del que se oferta a los jóvenes o a la tercera edad, son sólo algunas de las actuaciones que ponen de manifiesto que esta actividad se convierte poco a poco en una necesidad de primer orden.

Sin embargo, el hecho de que este sector crezca y se desarrolle a gran velocidad, implica también una responsabilidad hacia aquellos que nos visitan. Es imprescindible que nuestra oferta de servicios sea impecable y variada, en constante renovación. Es imprescindible una promoción adecuada de los destinos y una educación y preparación más que correctas para aquellos que atenderán a los visitantes.

Actualmente Internet no es sólo un medio para llegar a la información, también es un espacio donde prácticamente se puede vivir la aventura del viaje mientras se prepara a conciencia. Puesto que desde este sistema ya es posible buscar información, seleccionarla, elegir establecimientos e itinerarios y reservar directamente de forma on line, sin tener que salir de casa. Por eso, un día como hoy, tenemos que celebrar la inmensa posibilidad que nos ofrece este sector tanto a nivel educacional y socializador, como de relax, antiestress o, por qué no, lúdico.