La Comunidad de Madrid es “tacaña” en el gasto público

Son buenas noticias para la Comunidad de Madrid el que la actividad turística suponga el 6,3% del PIB regional (12.230 millones de euros). Esto indica que algo bueno se está haciendo desde la Consejería de Turismo. Sin embargo, entre cifras tan halagüeñas como una recaudación de 3.709 millones de euros en impuestos por actividades turísticas, destaca un nubarrón que dice bastante de la política de inversiones de esta autonomía. Y es que el Gobierno regional de Madrid se gasta sólo 548 millones de euros en el sector turístico. Un 1,8% del gasto público en la región de Madrid. Es decir, prácticamente nada. Y, aún así, la actividad turística se mantiene y crece.

¿Qué pasaría si la administración regional aumentase este nivel de gasto? Seguramente se dinamizaría el trismo en la Comunidad de Madrid, generando más ingresos, mayor recaudación, mayores inversiones privadas. Y no sólo redundaría en una mayor riqueza macroeconómica. Los empresarios del sector, desde restauradores a hoteleros, se verían más beneficiados, consiguiendo más riqueza y generando más empleo. Todo es una cadena.

Sabemos que este gasto repercute en las actividades culturales que organiza la Comunidad o en la promoción del destino. También sabemos que hay otras inversiones, como la mejora de las infraestructuras, que repercuten en el turismo y que no se contemplan en esta partida. Es verdad, pero no es menos cierto que estos 548 millones indican una baja inversión en actividades puramente turísticas. Este hecho debe corregirse ya para mejorar el futuro del sector en la región que alberga la capital del Estado.

Por último, no vamos a comparar aquí el gasto público que realiza la Comunidad de Madrid con el que hacen otras autonomías como Valencia, Baleares o Canarias. Éstas últimas son regiones más dependientes del turismo, por lo que es lógico que sus niveles de inversión sean mucho mayores. Pero, aún sin entrar en comparaciones, la inversión en Madrid nos parece que no está ajustada a la importancia de esta región. Una tarea pendiente para el gobierno de Esperanza Aguirre.