60 años de historia

14 de mayo de 2008. Israel celebra su sexagésimo aniversario. El Estado hace ya más de medio siglo que comenzó su andadura con muchas voces que lo apoyaron y muchas otras que, aún hoy, se empeñan en desacreditarlo esgrimiendo argumentos tan peregrinos como los que sostiene siempre nuestra compañera María Manrique.

En cualquier caso, ya es tarde para frenar lo que no tiene freno. Acrobacias de aviones supersónicos, saltos de paracaidistas, un concurso de Biblia y celebraciones por todo el país, son la forma que tienen los israelíes de conmemorar aquél mes de mayo de 1948 en que Ben Gurión leyó publicamente la declaración de Israel como Estado independiente del protectorado británico.

Pero, ¿de dónde viene toda esta Historia de luchas y conquistas? Siendo habitado por diferentes tribus judías, Israel fue conquistado por los babilonios en el año 606 a. C. Jerges se encargó de diseminar las diferentes tribus que habitaban en lo que hoy es Israel para desarraigarlas de sus tierras y destruir el Primer Templo. 70 años más tarde fueron los persas quienes conquistaron Judea, en el 536 a. C. Durante este dominio los judíos pudieron prosperar. Después, los persas serían vencidos por los griegos, quienes también serían derrotados más adelante por los romanos. Tras algunas rebeliones fallidas contra Roma, entre el año 70 d. C. (destrucción del Templo, o segundo Jurban) y el 170 d. C., los romanos dispersaron a muchos de los judíos alrededor de todo el amplio territorio que se encontraba bajo su dominio: buena parte de Europa y África. Como muestra de poder y humillación sobre los rebeldes judíos, los romanos decidieron rebautizar Jerusalem como Aelia Capitolina y a Judea como Philistea, que a su vez provenía del hebreo plishtim, término utilizado para designar a los invasores filisteos. Y es así como después de una Guerra Mundial y un Holocausto, los judíos pudieron volver a situarse en el mapa como una nación libre y soberana, como israelíes un 14 de mayo hace ahora 60 años.

El sueño de un pueblo que se desea siempre “El año que viene en Jerusalén” concretó su anhelo sionista de ser soberano en Eretz Israel. Por eso la celebración de un acontecimiento tan importante no se limita al Estado de Israel en sí, sino a cada rincón del mundo donde aún vivan judíos, ya que se trata de un logro del pueblo en su conjunto porque, a pesar de los 2.000 años que duró su diáspora, se mantuvieron unidos.