Renfe entra en beneficios, pero paga más de 300 millones al año en deudas

Por primera vez, Renfe ha conseguido poner en números negros su negocio. La empresa pública de transporte ferroviario ha mejorado sus ingresos y reducido sus gastos. Pero la deuda sigue superando los 4.000 millones de euros.

Tren Renfe de Media DistanciaRenfe ha conseguido un beneficio de 37,3 millones de euros en el último año, un 117% más que en el ejercicio 2014. Es la primera vez que la empresa pública española de ferrocarriles alcanza los números negros.

Un incremento de los ingresos, con 3.266,5 millones de euros provenientes de todas las áreas de negocio, y una contención de los costes de 2.773,7 millones de euros han permitido conseguir la rentabilidad a la empresa pública, según informa el periódico El Mundo.

Sin embargo, no hay que engañarse. Casi la mitad de los ingresos de Renfe provienen de la subvención que el Estado da la empresa para cubrir los costes de los servicios de Cercanías y Media Distancia, sumados a los ingresos por venta de billetes para estos servicios. El resto de ingresos provienen de la venta de billetes para trenes de Alta Velocidad, donde Renfe facturó 1.231 millones en 2014.

La cuestión es para qué van a servir estos beneficios, si se van a reinvertir en personal (parece poco probable con el Expediente de Regulación de Empleo en marcha), en la mejora de los servicios o en otras finalidades. Renfe se sigue aprovechando de una posición de monopolio en el mercado, a pesar de que el Gobierno de Mariano Rajoy (Partido Popular) liberalizazó el negocio del transporte de pasajeros y se licitó una primera licencia para que las empresas interesadas compitiesen con Renfe. De momento, y tras muchos rumores, no ha habido novedades en este sentido.

¿El negocio del AVE en España, el país con más kilómetros de vías de alta velocidad, sólo alcanza los 1.200 millones de euros? ¿Se puede conseguir un trozo de pastel apetecible y rentable? Son cuestiones que están por demostrar y de las que Renfe podría salir perjudicada si verdaderamente se abre a la competencia privada este sector.

Por otro lado, la deuda de Renfe se ha situado en 4.668 millones de euros en 2015. Una cifra brutal debido a la carga de la deuda por material rodante y determinadas infraestructuras (aunque todo lo que se refiere a estaciones y vías pertenece a Adif). Estos significa que una buena parte de los recursos de Renfe están destinados al pago de deudas de ejercicios pasados, con importes anuales superiores a los 300 millones de euros. Así que, las inversiones, de haberlas, estarán muy condicionadas por el dinero que el Estado sea capaz de insuflar en la compañía por la vía de las subvenciones.