París y terrorismo = 1 millón menos de viajeros

El Comité Regional de Turismo de París estima que los hoteleros y comercios relacionados con esta actividad han dejado de ingresar 750 millones de euros en los seis primeros meses de 2016. El terrorismo, las huelgas y las inundaciones, principales causas.

Patrulla del Ejército francés bajo la Torre Eiffel | Foto: Ministerio de Defensa de Francia
Patrulla del Ejército francés bajo la Torre Eiffel | Foto: Ministerio de Defensa de Francia

París ha puesto cifras al efecto de los atentados terroristas y las diferentes huelgas en su industria turística. Los negocios relacionados con el turismo han perdido 750 millones de euros entre enero y junio de 2016. Es la consecuencia de un descenso del 6,4% en la llegada de turistas a la capital de Francia (un millón de personas menos). La estrecha relación entre turismo y seguridad es cada vez más evidente.

La llegada de turistas a la región de París ha caído un 6,4% en los primeros seis meses de 2016 en comparación con el mismo periodo del año precedente, según ha informado el Comité Regional de Turismo (CRT). En total, entre enero y junio, han arribado a la capital francesa 14,9 millones de turistas. El descenso de visitantes internacionales ha sido del 9,9%, en comparación con el primer semestre de 2015, y un 3,5% inferior en el caso de viajeros franceses.

Se estima que 1 millón de personas ha decidido no viajar a París en la primera parte de 2016 con respecto a la primera parte del año 2015. “La actividad turística ha sufrido un golpe severo por un contexto poco favorable, marcado por los atentados, los movimientos sociales y las inundaciones”, explica el CRT en su comunicado. Ni siquiera la Eurocopa 2016 ha podido enjugar estas pérdidas. Francia es el primer país del mundo por recepción de turistas, con 83,7 millones en 2014, según datos de la Organización Mundial del Turismo, aunque es el cuarto del mundo en ingresos por esta actividad, con 55.400 millones de dólares, por detrás de EEUU, España y China.

Tanto en 2015 como a principios de 2016, Francia ha sufrido diferentes atentados terroristas reivindicados por el autodenominado Estado Islámico. Los más espectaculares fueron el tiroteo en el semanario satírico Charlie Hebdo (en 2015) y el arrollamiento de varios viandantes con un camión en Niza. Los datos que aporta el CRT muestran la sólida relación entre turismo y seguridad, y suponen un aviso para todos aquellos destinos turísticos que están aprovechando las desgracias de otros para incrementar su número de turistas.

En el área mediterránea, España es uno de los países que más turistas recibirá en 2016 (se prevé que más de 70 millones), con la posibilidad de situarse en segundo lugar en el ranking de destinos más visitados del mundo. Las tensiones en los países del Norte de África, en Turquía y en vecinos europeos como Francia está llevando a muchos turistas a reservar sus vacaciones en España. Pero este es un arma de doble filo, porque sitúa al país en el punto de mira de estos grupos terroristas que persiguen la desestabilización económica y social. De hecho, España aparece con frecuencia en los comunicados del Estado Islámico como un objetivo terrorista, aunque las autoridades policiales del país sólo han detenido a reclutadores de este grupo terrorista, pero no a personas cuyo objetivo fuese atentar.

En el capítulo de pérdidas económicas, el CRT calcula hoteleros y comercios han dejado de ingresar 750 millones de euros por el descenso en las visitas de turistas. La pérdida de visitantes se ha notado más en la capital de Francia, con un 11,4% menos de noches reservadas en hoteles, que en la denominada “gran corona”, es decir, los barrios que rodean al centro de París, donde la disminución de turistas ha sido del 4,4%. Otra cifra que muestra el varapalo que ha sufrido París son las visitas a museos, con un 43,9% menos de turistas al Grand Palais; un 34,8% menos al Arco del Triunfo; y un 16,3% menos al Palacio de Versalles.

Frédéric Valletoux, presidente del Comité Regional de Turismo de París Ile-de-France, habla de “catástrofe industrial” en el sector de turismo y reclama un plan de seguridad para el destino y los profesionales del sector.