En 2012 no vamos a la playa

La crisis está pasando una factura muy dura a los españoles. Son las consecuencias de haber basado el crecimiento y la riqueza económica en un modelo muy ligado al ladrillo y las hipotecas asociadas. Ello está haciendo que cosas que se consideraban necesarias pasen a un segundo plano a favor de otras.

Es lo que sucede con las vacaciones. Un estudio de Ipsos vaticina que sólo la mitad de los españoles podrán irse de vacaciones este verano, son quice puntos menos que hace un año. Además, quienes viajarán son personas con niveles adquisitivos moderados a juzgar por la subida del 4% en el gasto previsto. Es decir, en los últimos años se habían democratizado las salidas de ocio, pero la crisis está barriendo a las capas más débiles de la sociedad del disfrute de unas buenas vacaciones. Y ello a pesar de la caída de precios que se ha experimentado desde 2008. Otro apunte significativo es que los españoles prefieren recortar en ropa y vacaciones antes que en otras cosas, como es lógico.

Por si esto fuera poco, se suma otro estudio donde se muestra que los españoles son los turistas que menos gastan en sus vacaciones en la playa, con una media de 90 euros al día, frente a los 130 euros que invierten el resto de turistas mundiales, según la agencia de viajes on lne Expedia. La tormenta perfecta para el sector, vamos. De todos los españoles que viajarán este verano, más de la mitad irá a la playa, pero tentándose bien los bolsillos antes de gastar más de lo debido.

Hay que recordar que la mitad de la economía turística proviene del viajero español. Ya se está produciendo una ralentización en la llegada de extranjeros, por lo que si el turista nacional reduce su gasto, las empresas puede entrar en un círculo vicioso del que será difícil salir. Y la economía española también, ya que el turismo es la única industria que crece.

Desde aquí recomendamos salir, aunque sea unos pocos días, en verano. No hace falta tirar la casa por la venta y si usamos Internet sabiamente encontraremos verdaderas gangas para disfrutar de unos días de asueto. En las agencias tradicionales también nos atenderán bien y nos encontrarán un producto a la medida de nuestro bolsillo.