Aeropuertos con aprobado “raspado” en España

Hace pocos días, AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, informó de que los usuarios de sus instalaciones otorgaban un “notable” a los aeródromos nacionales. No sabemos de qué forma se ha realizado esta encuesta, aunque AENA explica que se han llevado a cabo 76.281 entrevistas con pasajeros y acompañantes. El resultado ha sido de 3,74 puntos sobre 5. Desde ya queremos decir que los aeropuertos nacionales no son de los mejores del mundo, aunque tampoco de los peores, pero un notable nos parece excesivo para los mismos.

La mayor parte del tráfico aéreo, y de los pasajeros, se concentra en los dos hubs nacionales: Madrid-Barajas y Barcerlona-El Prat. Ambos aeropuertos no son precisamente modelos de buena gestión aeroportuaria y de servicios adecuados. Las tasas que hay que pagar por operar y usar los mismos son muy elevadas, los precios de los comercios que se encuentran en las terminales son abusivos y la organización de los aeródromos en muchos casos es caótica.

Por poner un ejemplo, en la nueva Terminal 4 de Barajas no es raro que a la hora de facturar para un vuelo indiquen una puerta de embarque y en el último momento la cambien. Esto no sería mayor problema si la T4 no fuese un espacio kilométrico y para ir de unas puertas a otras hubiese que emplear casi 10 minutos, incluso usando las cintas transportadoras.

Tampoco es plato de buen gusto no recibir ninguna información o muy poca durante las jornadas de huelga en las aerolíneas. Son éstas las que deben ofrecer las explicaciones pertinentes a sus pasajeros, pero las colas e incidentes que se producen hablan muy mal de la organización de AENA.

Por otra parte, entre los aeropuertos regionales hay de todo: buenos y malos. En general, este tipo de aeródromos, muy reducidos por su poco tráfico, cuentan con una gestión más sencilla y nivel de calidad mayor. Aunque eso sí, muchos de ellos muestran la infrautilización de los mismos y son un claro ejemplo de la política desarrollada por Fomento para la construcción de aeropuertos poco útiles en diferentes regiones españolas.