Empezamos a vender todos nuestros atractivos

España se prepara para mostrar lo poliédrico de su oferta turística. Desde el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se han esforzado por seguir las premisas del Plan Horizonte 2020 en cuanto a promoción. La industria turística será uno de los motores que saquen a nuestro país de la crisis y para ello es necesario buscar nuevos clientes en otros mercados.

¿Seguimos queriendo que nos visiten británicos y alemanes? Sí, aunque la crisis ha acelerado algo que ya se estaba notando desde principios de este siglo: nuestra falta de competitividad frente a otros destinos. Lo barato y soleado que resultaba España para nuestros vecinos teutones y británicos está perdiendo puestos frente a otras ofertas como Turquía o Egipto, por ejemplo. Eso acabará desplazando a muchos de estos turistas que sólo miran el precio hacia nuestros competidores, lo que nos obligará a centrarnos en turistas que busquen un valor añadido.

Por eso es muy interesante que desde el Ministerio se haya optado por una campaña en la que se resaltan otras opciones de España, como la gastronomía, el turismo de interior, la cultura, la noche, el golf. Y que se busquen clientes en mercados como China, India o Iberoamérica, donde se están desarrollando sociedades pujantes económicamente. Al final España debe vender experiencias. ¿Algo intangible? No, significa ir más allá del precio para que el viajero se vaya con un trocito de España en su interior.

Habrá que ver cómo funciona, pero es un paso en el buen camino. Ahora queda otra etapa más importante si cabe: la adecuación de la oferta a lo que realmente se vende. ¿Está el turismo de interior preparado para recibir al visitante extranjero? En este caso, el sector privado es el principal responsable, aunque necesitará que desde las instituciones públicas se le eche un cable.

En 2009 el número de turistas que nos visitaron descendió un 8%, por encima de la estimación más pesimista. Aunque aún es pronto para hablar de recuperación, los primeros indicadores del año indican un cambio de tendencia, que, en todo caso, será lenta, por nuestra dependencia de mercados tan afectados por la crisis como Reino Unido y Alemania. Sin embargo, según los datos del Instituto de Estudios Turísticos, las visitas de belgas, franceses, italianos, suizos, estadounidenses e iberoamericanos han aumentado en enero.