El crucero empieza en el tren

Renfe quiere seguir dando muestras de que el AVE puede ser más que un tren que circula a 300 km/h. El acuerdo al que ha llegado con la firma de cruceros Royal Caribbean demuestra a las claras que la operadora ferroviaria quiere sacarle todo el provecho a esta modalidad de transporte, verdadera joya de la corona que debe darle la llave de la rentabilidad.

No es la primera iniciativa en este sentido, ya que el año pasado Renfe anunció su alianza con Air Europa para comercializar billetes de tren más avión. Con ellos, los clientes de la aerolínea podían acudir hasta Madrid en tren para tomar sus vuelos con destinos internacionales.

Ahora Royal Caribbean ha conseguido que Renfe disponga cuatro trenes exclusivos en julio para transportar a los clientes de la naviera, junto con su equipaje, que se encontrarán en el camarote sin preocuparse por él desde su salida de Madrid. Esta es una prueba más de que la imaginación puede dar buenos frutos, fundamentalmente de cara al cliente, que podrá desplazarse cómodamente hasta Málaga. Y es que hay que recordar que si decidimos acudir hasta el puerto de embarque de un crucero con nuestro coche, deberemos dejarlo aparcado durante la duración del mismo, con el sobrecoste que esto significa.

Royal Caribbean también gana con el acuerdo. La firma transportó el año pasado más de 76.000 clientes en nuestro país y en 2010 quiere alcanzar los 100.000 pasajeros. Sin duda, el mercado madrileño le es muy apetecible y representa casi una quinta parte de todos sus movimientos. Por eso, dar a estos clientes cualquier facilidad siempre ayudará a incentivar el consumo de cruceros. Por su lado, para Renfe también es una buena oportunidad de llenar sus trenes AVE con un público más alejado del típico de negocios.