¿Iberia se prepara?

Es curioso y significativo el movimiento que ha ocurrido en Vueling en los últimos días y que muy poca gente ha comentado. José Luis Quirós, un hombre de Iberia, ha recalado en Vueling como director de operaciones. ¿Casualidad? Es bastante oportuno que ahora que Vueling y Clickair van a llevar a cabo su fusión, dando lugar a una empresa en la que Iberia tendrá la mayoría (algo más del 40% del capital), se sitúe en una dirección tan estratégica como la de operaciones un hombre de la casa: de Iberia.

Uno de los principios para llevar a cabo la fusión era respetar la independencia de la firma resultante. Este paso, ¿a qué viene? Todavía es pronto para aventurar algo más que hipótesis, pero la CNMV debe estar atenta para evitar concentraciones que podrían ir contra el mercado. Lo decimos claro: si Iberia ya está colocando sus fichas, al final del proceso la firma de Fernando Conte casi tendrá la hegemonía en el largo, medio y corto radio. Pero, de momento, todo son suposiciones.

El ‘todo vale’ legal de las ‘low cost’

Hay que acabar definitivamente con los abusos de las compañías de bajo coste. Abusos permitidos por la ley, que ya tiene bemoles. El Parlamento Europeo ha dado un gran paso al exigir a todas las aerolíneas la inclusión en los precios que publiciten de todas las tasas y cargos aplicables, con el objetivo de no engañar al consumidor. Sin embargo, en la cuestión de los vuelos cancelados, aún queda mucho por hacer.

El reglamento 261/2004 de la Unión Europea, que regula los derechos de los pasajeros, garantiza que si una compañía aérea suspende un vuelo, la firma debe reubicar a los afectados en otro que tenga igual destino, proporcionarles alojamiento y una indemnización, entre otros derechos. Excepto para los billetes con precio reducido. Aquí está el tecnicismo legal que usan ciertas líneas de bajo coste para anular vuelos sin previo aviso y sin hacerse cargo de los pasajeros afectados. Toda una vergüenza cuya corrección debe instar la Dirección General de Aviación Civil, responsable del cumplimiento de este reglamento.

De esta forma, casos recientes como los de Easyjet no sucederían, al menos no dejarían desprotegidas a personas que han hecho una serie de planes contando con un vuelo que nunca existió.

Crisis aeronáutica y turística

El negocio de las aerolíneas, y la propia existencia de las mismas, está en peligro hoy y en el futuro. El petróleo, uno de los costes principales de las compañías aéreas, estrangula doblemente a estas firmas. Por un lado con unos precios en continúa escalada y que han llegado para quedarse definitivamente. Por otra parte, la obligación de las aerolíneas que operen en Europa de pagar por sus emisiones de CO2 (derivadas del uso de combustible) viene a agravar aún más el estado de muchas líneas aéreas. Es cierto que esta medida no entrará en vigor hasta 2012, dentro de cuatro años, pero también es verdad que sumará otro coste a la cuenta de resultados de estas firmas, de por sí ya muy ajustados.

Manuel Panadero, director de relaciones institucionales de Air Europa, ha tenido la deferencia de hablar con revista80dias.es y el análisis que ha hecho de la situación, aunque precavido, no es nada halagüeño. Según este directivo de una de las líneas españolas más potentes, el sector aeronáutico está gravemente amenazado. Y con él todo lo que arrastra detrás: el turismo que mueven los vuelos, las reuniones de negocio, los propios trabajadores de las aerolíneas, el personal de tierra. Y es que, como casi todo en la vida, la decisión de hacer pagar a las aerolíneas por emitir CO2 es el primer paso en un círculo que conllevará una subida de tarifas, una reducción de vuelos, una bajada en la demanda, una reducción de puestos de trabajo, una… Y así hasta el infinito.

Panadero ha sido muy claro y ha comentado que las aerolíneas quieren contribuir a la reducción de las emisiones de CO2 (estas compañías representan el 3% de los gases emitidos a nivel mundial), pero con otras alternativas realmente válidas y beneficiosas. La primera de ellas es continuar con la fabricación y adquisición de aviones más eficientes, que gasten menos combustible. La segunda es el desarrollo inmediato del cielo único europeo. Según Panadero, este paso lograría una reducción en las emisiones del 10% anual (un 7% de lo que quiere conseguir la UE con la propuesta aprobada). Y en tercer lugar, una política de penalización, a nivel administrativo, para aquellas aerolíneas que cuenten con aviones más contaminantes. Son medidas que contribuirían a la reducción de las emisiones y que no supondrían costes adicionales para las aerolíneas. Sin embargo, se queja el directivo de Air Europa, en la UE no les escuchan y no las tienen en cuenta, ¿por qué? ¿Qué va a hacer el Gobierno español frente a esto?

Todo incluido en los precios de las aerolíneas

Las reacciones a la decisión del Parlamento Europeo de obligar a las aerolíneas a publicar sus precios con todas las tasas, impuestos y cargos incluidos no se ha demorado e incluso ha cruzado el Atlántico. En Gatling, uno de los blogs de referencia de la comunidad de viajeros, se han hecho eco de la noticia. Desde revista80dias.es también felicitamos al Parlamento por dar este paso, ya que los abusos que se cometían al anunciar los precios eran poco justificables. Y es que algunas compañías llegaban a anunciar tarifas de un euro por vuelo, pero que posteriormente podría llegar hasta los 30 ó 40 euros de coste al sumarle tasas e impuestos. Se podrá argumentar que este precio podría no ser caro comparado con otras ofertas. Es verdad, pero el fondo de la cuestión es que para llegar hasta él, el viajero había sido engañado con una oferta inexistente. Esto no se lo puede permitir una empresa medianamente seria y mucho menos la Unión Europea.

Paz social en Renfe… de momento

Igual que opinábamos que los sindicatos del Comité de Empresa de Renfe habían convocado una huelga que nos parecía injustificada, ahora alabamos la rapidez con la que han llegado a un acuerdo con la dirección de la ferroviaria. Esto demuestra la sensatez de los representantes sindicales ante una medida anunciada por el Gobierno, como muchas otras, pero que ni está desarrollada ni tiene pinta de estarlo hasta mucho después del verano.

Por otro lado, nos parece muy oportuna esta desconvocatoria, ya que redundará en beneficio de los pasajeros, que no tienen porqué sufrir las consecuencias de los problemas que surjan en otras ramas de la actividad de Renfe.

Por último, queremos recordar que desde esta publicación SIEMPRE vamos a defender el derecho a huelga de los trabajadores. En cualquier tipo de profesión. Es un derecho constitucional que ha costado mucho ganar. Pero siempre defenderemos un derecho a la huelga justo y responsable. Una prerrogativa que deja de ser tal cuando pisotea los derechos de una colectividad…

Paro injustificado en Renfe

Llega la época estival y llegan las tradicionales huelgas en aerolíneas y trenes. En la estepa del verano son las típicas noticias de las que nos solemos nutrir los medios y sin ellas las vacaciones parecerían menos vacaciones. Sin embargo, muchas de estas convocatorias de paro son increíblemente absurdas. Es el caso de la que van a llevar a cabo los trabajadores de Renfe entre los días 12 y 15 de julio. El motivo: la disgregación del negocio de carga de la operadora que hace poco propuso el presidente del Gobierno.

Para empezar, desde aquí queremos dejar bien claro que defendemos el derecho a la huelga (aunque, en casos como este, sea por un sinsentido). Lo que no vamos a defender nunca es que se utilice a los viajeros como rehenes y que a través de los mismos se pretenda ejercer presión sobre el Gobierno y sobre la dirección de Renfe. Siempre pagan los mismos. Y decimos esto en un doble sentido: pagan (pagamos) el billete para desplazarse y pagan (pagamos) las consecuencias de la huelga. Ya está bien. En España hace falta una Ley de Huelga renovada que regule los paros en los servicios públicos: las condiciones que se deben dar para los mismos, los servicios mínimos, las sanciones por incumplimiento y los cauces de defensa de los usuarios ante los abusos.

Los trabajadores de las aerolíneas, los ferrocarriles, el metro, los autobuses… Todos prestan un servicio público. Cuando ingresan en estos trabajos deben saber a lo que se atienen. Y deben saber que no todo vale. Porque, a lo mejor ha llegado el momento de que todos los usuarios nos pongamos en huelga un mes entero y no utilicemos los servicios ferroviarios. Si esto pasase, nos gustaría saber de dónde va a salir el dinero para pagar los salarios de estos empleados. Ya está bien.

Queremos más salidas de emergencia

Hay temas que son un poco estúpidos, pero de los que merece sacar alguna conclusión. Nos referimos al estudio que ha realizado la universidad británica de Westminster sobre cuáles son los asientos más seguros en los aviones. La conclusión, que no es ninguna sorpresa y que tampoco merecía ningún análisis tan sesudo, es que las plazas más cercanas a las salidas de emergencia son las que ofrecen mayores probabilidades de supervivencia. ¡Toma ya! Vamos, es como si te dicen que jugando a la ruleta rusa con un revolver vacío tienes más posibilidades de acabar vivo que si lo haces con uno cargado…

A pesar de la aparente perogrullada del informe, nosotros queremos sacar una conclusión a parte. Este estudio debería servir a las compañías aéreas y fabricantes para replantearse el diseño de los aviones y establecer más salidas de emergencia en los mismos. Lo primero debe ser la seguridad del pasajero y está claro que en un momento de tensión (como puede ser un accidente aéreo) hay que intentar salvar al máximo número de personas o, al menos, facilitarles la tarea de escape. La realidad es que los 150 pasajeros de una aeronave no pueden estar, hoy por hoy, al lado de una salida de emergencia. Quizá sólo 50 o 60 personas pueden tener ese “privilegio”, ¿y el resto? ¿Debemos asumir ese peligro cuándo montamos en un avión? Creemos que no y que este estudio debería servirnos a los consumidores para reclamar a Boeing y Airbus el diseño de aparatos con más salidas de escape.

Algunos dirán que el avión es el medio de transporte más seguro. Más que el coche, que el tren… Es verdad, pero cuando hay un accidente pueden perecer de una vez 150 vidas y la pérdida de una sola ya es un hecho catastrófico. Además, a nosotros no nos gustaría quedarnos dentro de un aparato accidentado por estar lejos de la salida de emergencia. Y ¿a vosotros?

Sexo gratis en Ryanair

De todos es conocida la afición del CEO de Ryanair, Michael O’Leary, por dar titulares, aunque muchas veces sean verdaderas payasadas. No obstante, con ello se garantiza la posibilidad de aparecer en los medios de comunicación.

Ahora, al insigne CEO no se le ha ocurrido otra cosa que lanzar ante un grupo de periodistas alemanes la idea de que “regalarán” sexo oral en los viajes de sus aviones. A alguno se le pueden haber puesto los ojos como platos, pero no hay que ir tan rápido. O’Leary comentó esto en una rueda de prensa con los medios alemanes en la que hablaba de la intención de la compañía británica de aprovechar el Acuerdo de Cielos Abiertos para crear una aerolínea que vuele a ambos lados del Atlántico (basada en el concepto de bajo coste, claro), con las dos clases tradicionales: economy y business. Será en esta última donde se ofrecerá el sexo oral… gratis.

En fin, no hay que tomar muy en cuenta a O’Leary, aunque viendo sus últimas campañas de marketing, en las que usaba modelos en un calendario para promocionar la compañía, se puede esperar cualquier cosa de este directivo. Lo que es innegable es que siempre se asegura una presencia en los medios.

Por último, os incluímos el vídeo (en inglés) del momento de la rueda de prensa en la que soltó esta perla. Atención a la traductora, porque no tiene desperdicio.

Vía | Gadling

Los medios somos responsables

Posiblemente no sea lo más popular dentro de la tónica general de ser políticamente correctos, pero desde Revista80dias.es también estamos convencidos, junto con Fernando Álvarez, responsable de Plataforma David, de que los medios no tratan con justicia a Israel. Se podrán compartir o no muchos de los postulados de Álvarez, pero lo que es innegable es que la visión que nos ofrecen del estado israelí nunca suele ser excesivamente buena.

Quizá algunos nos llamen pro israelíes, pero nosotros sólo queremos dar a nuestros lectores todos los argumentos para que ellos mismos juzguen y saquen sus propias conclusiones. O, al menos, deseamos dar voz a iniciativas menos públicas y que palpitan bajo la agenda informativa que se nos impone.

Desde esta publicación no somos hipócritas y no lo queremos ser. Sabemos que Israel y toda la zona de Oriente Próximo tienen un problema enquistado desde hace más de cuarenta años. La gente muere a diario por esta confrontación: israelíes y palestinos. Y sí, es cierto, más palestinos que israelíes. Esa es la realidad diaria, la tragedia cotidiana que sufren dos pueblos que están abocados a entenderse. Y esa tragedia nace de las políticas apocalípticas y equivocadas de los dirigentes de Israel y de los países árabes que lo circundan. El problema es que son los inocentes quienes mueren a diario a causa de estas políticas. Aún siendo esto verdad, también lo es que el estado judío es una nación segura en la que habitan millones de personas pacíficas, que no comparten muchas de estas decisiones de sus gobernantes. Gente abierta y hospitalaria.

Donde queremos llegar es a la conclusión de que la política y el placer de viajar no están relacionados. Israel es un país precioso, digno de conocer y de comprender. Y esto es algo que los medios no muestran adecuadamente, porque sólo se centran en una parcela de la actualidad, confundiendo el todo por la parte. El problema (la sangría) palestino-israelí no es un tema nimio. Pero tampoco lo es la pena de muerte en los EEUU o China, o el pisoteo de los derechos humanos por pare de Rusia en Chechenia, o las confrontaciones africanas nacidas de los intereses de los países occidentales… Y así podríamos seguir casi hasta el infinito. Nada de esto se ve en los medios. Por favor, seamos inteligentes y pensemos por nosotros mismos.

Fango en las alas de las líneas aéreas

El petróleo está haciendo estragos entre las grandes y pequeñas aerolíneas del mundo. En EEUU ya han tenido que cerrar unas cuantas por este motivo, agravado por la crisis económica, que en Norteamérica es más acusada. En nuestro país no hemos llegado a tanto, pero ya empiezan a verse síntomas de fatiga en algunas grandes como Iberia, que en el primer trimestre del año ha perdido 400.000 euros. Una cantidad nimia para una empresa que factura 1.300 millones de euros sólo en tres meses. Los resultados de la compañía van a depender en buena medida del número de pasajeros que transporte (son los que le aportan un 77% de sus ingresos), ya que el precio del queroseno no tiene visos de bajar, más bien al contrario.

El problema se acentúa aún más en las aerolíneas de bajo coste (como Easyjet), donde el petróleo y los viajeros transportados son dos factores claves. Las compañías de red como Iberia todavía pueden suplir sus costes con otras fuentes de ingresos como servicios a terceros (handling, por ejemplo). Pero, las low cost, ¿qué van a hacer si sigue aumentando el precio del barril Brent? No es fácil adivinarlo. Quizá, si la crisis que tenemos encima hubiera ocurrido hace un par de años, cuando las grandes aerolíneas aún cobraban precios abusivos por viajes de corto radio, las líneas de bajo coste hubieran hecho su agosto. Pero hoy en día, la competencia en el segmento de los viajes cortos ha bajado tanto los precios de los vuelos que estas firmas se encuentran en una difícil situación. La prueba es que Vueling se ha visto obligada a subir una media de diez euros sus tarifas para aprovechar las subidas continuas que tiene en cuanto a número de viajeros. Sin embargo, a pesar de que cada vez transporta más viajeros, no consigue rentabilizar del todo sus vuelos, que le causan una pérdida media de 2.000 euros, aproximadamente.

Vueling explica que ha mejorado la operatividad de su flota y sus rutas y que prevé una mejora de los resultados en los próximos trimestres, aunque el precio del crudo siga subiendo. Los indicadores unitarios de la firma (CAKO, etcétera) parecen indicar eso, ya que han sufrido mejoras considerables con respecto a trimestres precedentes. Ahora sólo queda saber qué sacrificará la aerolínea para alcanzar la rentabilidad. ¿Unirse a Clickair será la solución? ¿Dejará de ser Vueling low cost?