Barajas y su pasajero 1.000 millones

El Aeropuerto de Madrid-Barajas (España) ha registrado su viajero 1.000 millones. El hito se produce a los 80 años de su inauguración, ya que el aeródromo central de la capital se puso en marcha el 22 de abril de 1931. Entonces competía con Cuatro Vientos (aún operativo para aviación privada) y Getafe (hoy base aérea militar). Continuar leyendo “Barajas y su pasajero 1.000 millones”

Ryanair y American Airlines, vuelos con fisuras

El avión es el medio de transporte más seguro del mundo, como demuestran diversas estadísticas. Imagine la escena. Ha pasado todos los controles de seguridad del aeropuerto, su equipaje de mano cumple con las medidas que impone Ryanair. Está sentado en su asiento. El avión rueda hacia la pista de despegue y ve las zonas de rodadura a través de la ventana y el ala del aparato. Siente ese cosquilleo en la tripa (o el estómago, depende de la literatura), porque que el hombre vuele es antinatura. Y al acercarse a la pista de despegue, el ala de nuestro avión, un Boeing 737-800 de Ryanair, impacta contra el fuselaje de una aeronave de American Airlines, modelo Boeing 767-300, quedando dañada y provocando desperfectos en el otro vuelo. Como es lógico, el miedo nos puede y avisamos a las azafatas. Éstas trasladan el aviso a la cabina de pilotos, pero hacen caso omiso de la alerta y emprendemos el vuelo. Con un ala afectada. El avión de American también siguió su vuelo, claro.

Así quedó el ala del avión de Ryanair y el fuselaje del de AA

Este relato, que puede parecer de película, ocurrió realmente en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat el 14 de abril de 2011. Esta semana la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) concluyó su informe y lo dio a conocer. Pero el peligro no sólo está en los pilotos temerarios. Hace unas semanas, un buitre leonado impactó contra el morro de un Airbus de Iberia en pleno vuelo, provocándole un boquete de grandes dimensiones. El piloto tuvo que regresar a Barajas. Al parecer, los halcones entrenados por el servicio ideado para ahuyentar a pequeñas aves no hicieron bien su trabajo.

Estos dos incidentes dan idea de que, sí, el transporte aéreo es seguro (cuando se está en el aire), pero cada día suceden en los aeropuertos españoles y del mundo multitud de casos. Sólo hay que ver la página de la CIAIAC, repleta de informes sobre problemas. En la mayoría de los casos, la culpa de estos incidenetes se debe un error humano.¿Cómo se puede obviar un aviso de que el ala de nuestro aparato ha colisionado con otro avión?

¿Existe un sistema de sanciones adecuado, tanto para pilotos como para aerolíneas? ¿Las autoridades de inspección cuentan con el personal suficiente y necesario? ¿Se presta atención a la seguridad? Todo parece indicar que no lo suficiente. Y da la impresión de que en el 90% de los casos, los incidentes no se convierten en accidentes gracias a la suerte.

Aeropuertos con aprobado “raspado” en España

Hace pocos días, AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, informó de que los usuarios de sus instalaciones otorgaban un “notable” a los aeródromos nacionales. No sabemos de qué forma se ha realizado esta encuesta, aunque AENA explica que se han llevado a cabo 76.281 entrevistas con pasajeros y acompañantes. El resultado ha sido de 3,74 puntos sobre 5. Desde ya queremos decir que los aeropuertos nacionales no son de los mejores del mundo, aunque tampoco de los peores, pero un notable nos parece excesivo para los mismos.

La mayor parte del tráfico aéreo, y de los pasajeros, se concentra en los dos hubs nacionales: Madrid-Barajas y Barcerlona-El Prat. Ambos aeropuertos no son precisamente modelos de buena gestión aeroportuaria y de servicios adecuados. Las tasas que hay que pagar por operar y usar los mismos son muy elevadas, los precios de los comercios que se encuentran en las terminales son abusivos y la organización de los aeródromos en muchos casos es caótica.

Por poner un ejemplo, en la nueva Terminal 4 de Barajas no es raro que a la hora de facturar para un vuelo indiquen una puerta de embarque y en el último momento la cambien. Esto no sería mayor problema si la T4 no fuese un espacio kilométrico y para ir de unas puertas a otras hubiese que emplear casi 10 minutos, incluso usando las cintas transportadoras.

Tampoco es plato de buen gusto no recibir ninguna información o muy poca durante las jornadas de huelga en las aerolíneas. Son éstas las que deben ofrecer las explicaciones pertinentes a sus pasajeros, pero las colas e incidentes que se producen hablan muy mal de la organización de AENA.

Por otra parte, entre los aeropuertos regionales hay de todo: buenos y malos. En general, este tipo de aeródromos, muy reducidos por su poco tráfico, cuentan con una gestión más sencilla y nivel de calidad mayor. Aunque eso sí, muchos de ellos muestran la infrautilización de los mismos y son un claro ejemplo de la política desarrollada por Fomento para la construcción de aeropuertos poco útiles en diferentes regiones españolas.