Huelga en El Prat: el fracaso de la privatización de servicios públicos

La huelga de los trabajadores de seguridad del Aeropuerto de Barcelona-El Prat demuestra que no todos los servicios públicos se pueden privatizar bajo criterios de rentabilidad.

Agente de seguridad | Foto: geralt para PixabayLa huelga que los trabajadores de seguridad de la empresa Eulen, que prestan su servicio en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat, muestra el error que supone privatizar determinados servicios que son esenciales para el buen funcionamiento del sistema aeroportuario. Los últimos afectados son los usuarios, que soportan interminables colas, y la imagen turística de España, que se ve negativamente afectada.

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Barajas y su pasajero 1.000 millones

El Aeropuerto de Madrid-Barajas (España) ha registrado su viajero 1.000 millones. El hito se produce a los 80 años de su inauguración, ya que el aeródromo central de la capital se puso en marcha el 22 de abril de 1931. Entonces competía con Cuatro Vientos (aún operativo para aviación privada) y Getafe (hoy base aérea militar). Continuar leyendo “Barajas y su pasajero 1.000 millones”

¿Cuánto cuesta una hora de tu tiempo?

El London City Airport se encuentra en pleno río Támesis

Todos hemos oído la expresión “el tiempo es oro”. Un estudio del Aeropuerto London City lo demuestra con creces, ya que el 30% de sus usuarios estiman que una hora de su tiempo perdida en un aeródromo ineficiente tiene un valor de 250 euros. La encuesta la ha realizado el London City Airport entre sus viajeros habituales, que son hombres de negocios en un 65% de los casos.

Sin embargo, un 18% estima que una hora de su tiempo vale más de 375 euros y un 8%, más de 620 euros. Este aeropuerto se encuentra dentro de la ciudad de Londres, junto al río Támesis, y facilita el acceso a la zona financiera de Canary Wharf, lo que da idea del tipo de viajero de negocios que se mueve por el mismo.

Este medio ha aterrizado recientemente en el London City Airport y puede asegurar que, a día de hoy, desde que el avión toca la pista hasta que se sale por las puertas del aeródromo no pasan más de veinte minutos. El aeropuerto se toma muy en serio el tiempo y la eficiencia. La zona de comprobación de pasaportes es muy fluida y la llegadas de maletas también. Lo mismo sucede a la hora de embarcar. El London City Airport es un complejo muy específico, que mueve algo más de 3 millones de pasajeros al año, pero que está buscando ampliar su número de operaciones y de clientes. Esperemos que el incremento de operaciones no empañen estos resultados.

Subida de tasas: este verano, viajar será más caro

La estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy (PP) es clara: devaluar el poder adquisitivo de los españoles con subidas en los precios públicos. Ha pasado con el transporte terrestre (tren y autobús) y ahora con el avión, gracias a la subida de las tasas aeroportuarias. Pero también se extiende a otros ámbitos: medicamentos, tasas de las comunidades autónomas, luz y gas… La lista es interminable. Sí, el Gobierno está contribuyendo a empobrecer el país. Se supone que con la idea de hacer más competitiva España de cara al exterior. A nuestro juicio, un claro error si se hace de forma indiscriminada, como está sucediendo. Lo siguiente: subida del IVA.

Las actividades del sector turístico (hotelería, restauración, transporte y agencias de viajes) son de las pocas que todavía funcionan en la economía española. Bien es cierto que gracias al turista internacional, ya que el español medio no gasta por el miedo al despido y porque percibe que día tras día sus gastos aumentan. Pero, con todo, se siguen generando ingresos turísticos que benefician a nuestro país. Lo que no puede hacer un Gobierno inteligente es matar esta “gallina de los huevos de oro” con subidas de precios.

En el caso de las tasas aéreas, el único culpable es el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy. Es fácil situarse en la posición del consumidor y exigir a las aerolíneas que asuman el coste del incremento (en su caso, Iberia lo cifra en más de 100 millones de euros), pero la realidad es que el negocio aéreo ha visto como se estrechaban sus márgenes en los últimos años. El precio del petróleo y la caída de la demanda han llevado a muchas aerolíneas a cerrar. Hacer que ahora asuman, de golpe, un gasto que para todo el sector podría llegar a los 709 millones de euros (resultado que sale de multiplicar los 70,9 millones de pasajeros que se han movido en los aeropuertos españoles hasta mayor por la subida media de 10 €) podría ser más contraproducente.

Y tampoco es solución que el cliente pague y pague y pague ad infinitum. La única salida posible es que las tasas aeroportuarias no se suban. Así de sencillo. Pero ha podido más el afán recaudador del Gobierno. No se sabe por qué, la enmienda que CiU y PP presentaron en el Senado para que la subida de tasas se cobrase desde el 1 de julio no ha sido aprobada en el Congreso. Ese “templo de la palabra” donde los representantes de la soberanía nacional oyen de todo menos las peticiones de quienes les eligieron.

Como en todo lo que nos está pasando a los españoles, en el caso de las tasas aeroportuarias estamos pagando los pecados y errores de otros. Los pagamos todos los españoles, claro, porque de quienes los provocaron e incitaron a ello no hay noticia. En los años de crecimiento, la deuda de AENA llegó a los 12.000 millones de euros. Eran los tiempos en que al político de turno se le ocurría construir un aeropuerto en mitad de la nada. O se le encendía la bombilla para reformar un aeropuerto sin apenas tráfico (como el de León). Y todo esto hay que pagarlo ahora. Lo vamos a pagar tú y yo, querido lector, pero no el malnacido que decidió endeudarnos de esta manera.

Más de mil ojos (y micrófonos) vigilan en los aeropuertos de Canadá

De todos los viajeros es conocido el desprecio que las autoridades de los diversos países muestran por sus derechos, siempre amparándose en la seguridad. Esto es más notable en los aeropuertos. Ahora se ha conocido que el Servicio Canadiense de Aduanas (CBSA por sus siglas inglesas) ha instalado una red de cámaras de alta definición y micrófonos en todos los aeropuertos del país. El objetivo es grabar los actos y conversaciones de usuarios y empleados para aumentar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, según el diario Vancouver Sun. De momento, Vic Toews, ministro de Seguridad Pública en Canadá, tras las críticas recibidas, ha ordenado que se paralicen las escuchas hasta que se realice un informe sobre su impacto en la privacidad.

Hay que ser poco inteligente (o considerar poco inteligentes a sus ciudadanos y votantes) para esperar un informe de este tipo. Está claro que cuando una persona es espiada en un lugar público, como un aeropuerto, sin controles judiciales ni normas legales que regulen este acto se están pisoteando sus derechos más fundamentales. La intimidad y el secreto de las comunicaciones borrados de un plumazo.

La idea de las autoridades canadienses, que no es del Gobierno actual, puesto que ya lleva varios años de funcionamiento, es horrible. Ya conocemos las ínfulas de “Grandes Hermanos” de muchos de nuestros políticos, de un color o de otro, de un país o de otro. Quizá sea el momento de hacer un listado de países poco adecuados para viajar y hacer turismo por este tipo de medidas. ¿Estáis dispuestos a sacrificar vuestra privacidad por visitar un destino concreto?

Recibir en el aeropuerto con estilo

Una forma diferente de recibir a los seres queridos | Foto: BannerXpress

Los que viajamos habitualmente conocemos bien la sensación que invade nuestra alma cuando llegamos y algún familiar o amigo viene a recogernos al aeropuerto. Si esto no sucede, cuando el viajero sale por la puerta del recinto y ve como otras personas sí son recibidas se siente un inmenso vacio y envidia. Una práctica muy habitual es esperar al viajero con un cartel en el que se indica su nombre, generalmente escrito a mano.

Para dar un poco más de glamour a esta tarea, la empresa BannerXpress ha creado un kiosko en el que se pueden imprimir carteles para recibir a los familiares u otras personas. De momento, el Aeropuerto de Schiphol (Holanda) ha sido el único en incorporar este dispositivo. El precio varía de los 4 euros a los 15 euros y permite elegir fuente, tamaño de la letra, colores y longitus del cartel, que puede ser de hasta tres metros.

A algunos les puede parecer una tontería, otros verán una forma de tener un detalle con un ser querido. En cualquier caso, iniciativas como esta añaden notas de calidad a los aeropuertos, instalaciones que la mayoría de las veces son frías. Aunque, más que con el cliente familiar, la oportunidad puede estar en el viajero de negocios, quien desconoce a su contraparte.

Aeropuertos más amigables

¿Alguna vez alguien ha visto un aeropuerto así de vacío?

Hemos hablado en muchas ocasiones de los inconvenientes de viajar en avión por las, en demasiadas ocasiones, absurdas medidas de seguridad. Y parece que esta idea de lo absurdo empieza a calar en las autoridades encargadas de esta materia. En la edición del 21 de abril del semanario The Economist, Kip Hawley, un antiguo director de la Administración de Seguridad en el Transporte estadounidense (TSA en sus siglas inglesas), ha admitido que la seguridad en los aeropuertos necesita una reforma.

El paso es interesante, ya que después de los atentados del 11 de septiembre de 2011 fue la TSA la encargada de poner en marcha los protocolos de seguridad en los aeropuertos y en el embarque. Hawley propone algunas ideas para hacer más llevadera la seguridad. Por ejemplo, que las aerolíneas dejen de cobrar por las maletas. Este exdirectivo piensa que de esta manera los pasajeros facturarían todo su equipaje y no llevarían casi nada en el avión, lo que evitaría demoras innecesarias en el embarque. Seguro que las aerolíneas no están tan conformes con este planteamiento, ya que los ingresos por equpaje facturado son una de sus líneas de negocio.

Otra de las propuestas es permitir que los pasajeros embarquen con todo tipo de líquidos, pero el que quiera realizar esto deberá pasar por una cola especial donde se controlarán. Hawley también es partidario de eliminar las prohibiciones de llevar cuchillos, navajas, tijeras e incluso mecheros en los aviones. Este experto asegura que las puertas que dan acceso a la cabina de pilotos se han hecho lo suficientemente robustas como para dañarlas con cualquiera de estos objetos.

Por último, Hawley aboga por realizar controles más aleatorios y no tan rígidos, ya que los terroristas pueden usar la previsibilidad de los mismos para colarse en los vuelos. Por su lado, IATA ha manifestado que el sector debe tender un punto de facturación del futuro en el que se hagan las tres tareas principales a la vez: facturación, segguridad, control de aduanas y pasaporte.

Hawley no es la primera voz en el sector que pide estas modificaciones y en la Unión Europea ya se ha intentado poner coto en varias ocasiones al espinoso asunto del transporte de líquidos en el equipaje de mano. Pero la burocracia y el miedo a nuevos atentados tumban muchas de estas propuestas. ¿Cómo lo véis? ¿Pensáis que se impondrá la razón y la comodidad de nuevo en los vuelos?

Aeropuertos con aprobado “raspado” en España

Hace pocos días, AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, informó de que los usuarios de sus instalaciones otorgaban un “notable” a los aeródromos nacionales. No sabemos de qué forma se ha realizado esta encuesta, aunque AENA explica que se han llevado a cabo 76.281 entrevistas con pasajeros y acompañantes. El resultado ha sido de 3,74 puntos sobre 5. Desde ya queremos decir que los aeropuertos nacionales no son de los mejores del mundo, aunque tampoco de los peores, pero un notable nos parece excesivo para los mismos.

La mayor parte del tráfico aéreo, y de los pasajeros, se concentra en los dos hubs nacionales: Madrid-Barajas y Barcerlona-El Prat. Ambos aeropuertos no son precisamente modelos de buena gestión aeroportuaria y de servicios adecuados. Las tasas que hay que pagar por operar y usar los mismos son muy elevadas, los precios de los comercios que se encuentran en las terminales son abusivos y la organización de los aeródromos en muchos casos es caótica.

Por poner un ejemplo, en la nueva Terminal 4 de Barajas no es raro que a la hora de facturar para un vuelo indiquen una puerta de embarque y en el último momento la cambien. Esto no sería mayor problema si la T4 no fuese un espacio kilométrico y para ir de unas puertas a otras hubiese que emplear casi 10 minutos, incluso usando las cintas transportadoras.

Tampoco es plato de buen gusto no recibir ninguna información o muy poca durante las jornadas de huelga en las aerolíneas. Son éstas las que deben ofrecer las explicaciones pertinentes a sus pasajeros, pero las colas e incidentes que se producen hablan muy mal de la organización de AENA.

Por otra parte, entre los aeropuertos regionales hay de todo: buenos y malos. En general, este tipo de aeródromos, muy reducidos por su poco tráfico, cuentan con una gestión más sencilla y nivel de calidad mayor. Aunque eso sí, muchos de ellos muestran la infrautilización de los mismos y son un claro ejemplo de la política desarrollada por Fomento para la construcción de aeropuertos poco útiles en diferentes regiones españolas.

La desfachatez de algunos controladores aéreos

Este medio no se va a vender ante nadie ni va a ceder ante las amenazas de ningún colectivo. La idea que nos guía es la defensa de los intereses y los derechos de los viajeros, verdaderos motores del turismo. Son ellos quienes dar de comer a las empresas del sector, a los aeropuertos y al personal que trabaja en los mismos. Decimos todo esto porque nos parecen inauditas las declaraciones que Juan María García Gil, presidente de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (Usca), hacía en la edición dominical del diario El Mundo. “Somos el único colectivo capaz de derrocar a un gobierno”, así se despachaba García, recordando al Ejecutivo que una huelga de controladores “puede desestabilizar a cualquier país” y terminar con “cualquier Gobierno”.

Es impresionante que cosas como esta se puedan decir tan a la ligera en nuestro país sin que pase absolutamente nada. Después de dos meses en los que miles de viajeros de Iberia se han visto perjudicados por una supuesta “huelga de celo”, después de una nevada que paralizó el Aeropuerto de Barajas dejando a otros miles de personas varados en una situación tercermundista, aparece esto. Indigna pensar que se quiera abusar del derecho constitucional a la huelga para presionar no sólo a un Gobierno, sino a toda la sociedad. Tal prostitución de un derecho fundamental sólo es posible porque no existe una regulación legal del mismo (sólo un real decreto ley de 1977) que ponga coto a los aires divinos que se dan ciertos colectivos que controlan servicios públicos (y el aeronáutico lo es, por mucho que se empeñen algunos en negarlo). Ciertas personas creen que tener derecho significa hacer lo que nos venga en gana y se olvidan de que cada derecho implica una obligación.

Como siempre, el pasajero que paga religiosamente sus impuestos, sus tasas de aeropuerto, sus cargos de gestión y las tarifas por billetes aéreos, también paga la falta de consciencia y los privilegios de unos pocos. Y así, en nuestro querido país, se seguirán repitiendo escenas como la de los días pasados. Hombres, mujeres y niños tirados, hacinados y olvidados en un aeropuerto de un país de la Unión Europea. No nos extraña que los franceses piensen que Europa empieza en los Pirineos, al final van a tener razón.

Alabamos la actitud de la OCU de querellarse contra AENA e Iberia. SE NECESITA UNA LEY DE HUELGA que regule servicios mínimos en actividades públicas. Se necesita ya, sin más dilación. Hay que acabar con los privilegios de unos pocos que pueden poner en jaque no sólo a un Gobierno, sino a una sociedad y a todo un sistema constitucional. Ya está bien de tanta tontería y amenaza, preocupémonos de la que tenemos encima.

Actualización (15/01/2009): La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) nos ha remitido una nota que hizo pública el día que apareció la entrevista de su presidente y que reproducimos a continuación.

  • “El titular y cabecera informativa de la entrevista no responden al contenido expresado en la misma como se puede comprobar leyendo el resto del texto de la respuesta del que se ha entresacado el titular.
  • La referencia histórica a las palabras de Jimmy Carter tenía como único propósito ilustrar la importancia del servicio que se presta por nuestra profesión y nuestra responsabilidad en el ejercicio del mismo, permaneciendo al margen de cualquier significación política. En ningún caso se puede tomar esa referencia como advertencia o amenaza hacia nadie sino como reflexión de la conciencia que este colectivo tiene del servicio que presta y su compromiso de responsabilidad en la cadena de la seguridad aérea y de servicio público esencial.
  • USCA lamenta enormemente el uso tendencioso de la entrevista concedida y de la información imprecisa, inexacta e incompleta relativa a nuestro colectivo que se acompaña en páginas adyacentes.”

Magdalena Álvarez es quien debe acudir al Congreso y no el presidente de Iberia

“Cortina de humo”. Es una estrategia que tiende a ocultar algo más grave con una acción menos importante. Eso es lo que significa la petición del grupo socialista en el Congreso de los Diputados para que Fernando Conte, presidente de Iberia, comparezca en la cámara baja y dé explicaciones sobre la situación de la compañía. Primer punto, el Congreso no es el lugar para que el máximo ejecutivo de una empresa privada dé explicaciones de nada. Las excusas y las argumentaciones las debe proporcionar Conte en una Junta de Accionistas, máximo órgano al que le debe su cargo y remuneración. Ese es su sitio. Segundo punto, Iberia no es la culpable de la situación del Aeropuerto de Barajas ni del Ministerio de Fomento. Lo que está sucediendo en la primera aerolínea española es un problema entre la empresa y los sindicatos, con un rehén en medio: los pasajeros. Barajas no se paralizó el viernes por este tema, verdadero quid de la cuestión. La nevada sólo aumentó la crisis de Iberia con sus pilotos. Pero en Barajas también opera Air Europa, Spanair, Vueling…

El caso es que aquí siempre pagan los mismos: el viajero que ha reservado con antelación su billete y que tiene que aguantar las “huelgas de celo” de los comandantes de las aeronaves y las cortas entendederas de los negociadores de la compañía. Si los pilotos están realizando una huelga sin declararla es ilegal y lo que debería hacer Iberia es preocuparse de los miles de viajeros perjudicados y reclamar judicialmente la investigación de los hechos. Así, a quienes debe dar explicaciones Fernando Conte es a los que ponen el dinero para que Iberia siga funcionando: los accionistas y los viajeros. Lo demás es un capote que el grupo socialista del Congreso echa a Magdalena Álvarez para que camufle su incompetencia. Ella es quien debe dar explicaciones.

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