Fusión Barceló-NH: lógica, pero difícil

Barceló quiere comprar la mayor parte de NH Hoteles por 2.400 millones y crear la tercera hotelera europea. La oferta ha sido reibida en NH con frialdad y recordando que el negocio va muy bien de forma independiente.

Salón del NH Parma | Foto: NH Hoteles
Salón del NH Parma | Foto: NH Hoteles

Barceló quiere dar un paso de gigante en su estrategia empresarial y en el sector turístico español. La empresa mallorquina ha propuesto a NH Hoteles comprar el 60% de la compañía para ser su primer accionista y crear un “campeón nacional” hotelero. Si la operación se confirma, el importe de la compra superará los 2.000 millones de euros.

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Hacia la liberalización del taxi en España

La CNMC ha emitido dos informes en los que denuncia lo perjudicial del monopolio del taxi en Málaga y Córdoba. El organismo regulador es partidario de liberalizar este sector.

TaxiEl trabajo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) no es nada sencillo. Fundamentalmente porque el regulador dice, muchas veces, verdades que no sientan bien en determinados colectivos, como el del taxi. Según dos estudios de la CNMC, el monopolio del taxi en las ciudades de Córdoba y Málaga genera unas pérdidas para sus usuarios de casi 7 millones de euros anuales.

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¿En qué se gasta la aerolínea el precio de tu billete?

La liberalización del mercado de los vuelos ha traído precios que en muchos casos pueden parecer irrisorios, sobre todo si se comparan con los de hace diez o veite años (en la década de los 90 del siglo pasado). Pero cabe hacerse una pregunta: de la tarifa, ¿cuánto se queda como beneficio la aerolínea y cuánto se destina a otros conceptos? El diario económico The Wall Street Journal ha realizado un gráfico para explicarlo. Aquí incluimos una imagen del mismo y más abajo lo comentamos brevemente.

Lo primero que llama la atención es que sólo un 1% del precio del billete se obtiene como beneficio para la aerolínea (en el gráfico se identifica con un asiento). El resto de la tarifa se emplea en pagar los gastos para operar: un 29% va a sufragar el combustible; un 20%, al pago de la tripulación; un 16%, a temas como cátering, hangares, etc.; un 14%, a tasas e impuestos; un 11%, a mantenimiento; y 9%, a otros gastos. Con esta estructura se entiende que las líneas aéreas busquen nuevas formas de ingresos: pago por equipaje, por obtener la tarjeta de embarque, por elegir asiento… Los datos del Wall Street Journal han sido obtenidos de las cuentas de US Airways en 2011, una de las mayores compañías estadounidenses. US Airways emplea un modelo más o menos tradicional, así que habría que ver la estructura de gastos en una firma de bajo coste.

El crecimiento de la economía británica pilla desprevenido al turismo español

La resurrección del PIB británico en el último trimestre del año (un 0,1%) es una buena noticia, pero hay que valorarla con matices. Es cierto que Gran Bretaña supone el 25% de nuestra demanda, pero también es verdad que en el Mediterráneo hay otros destinos más competitivos que España y más apetecibles para nuestro principal mercado.

En el último año la afluencia de visitantes británicos a estados como Egipto, Turquía o Chipre no ha dejado de crecer. El motivo es que estos países ofrecen una oferta de sol y playa más asequible que la española. Y es que España cuenta con el Euro como moneda oficial, mucho más fuerte que la Libra británica, lo que hace que muchos nacionales de este país decidan recurrir a otros destinos mediterráneos donde su cambio es más favorable. A esto se suma que el Gobierno de Gordon Brown acometió una devaluación de su moneda para frenar el incremento del paro, medida que no se puede adoptar en España.

Llevando todo esto al terreno de la práctica, el cálculo (donde siempre interviene el bolsillo) es muy sencillo. A día de hoy un británico que venga a España recibirá 1,15 euros por cada libra. Es decir, que si en su bolsillo trae 1.500 libras, en España tendrá para gastar 1.727 euros. Sin embargo, con la misma cantidad de libras, en Turquía le darán 3.626 liras turcas (y con precios más bajos). La diferencia es clara, ¿verdad? Y en Egipto, este británico recibirá 13.272 libras egipcias. En Marruecos, otro de nuestros competidores, el turista de Reino Unido tendrá en su bolsillo 19.482 Dirhams marroquíes.

¿Cuál es la solución? Una repuesta difícil y que no pasa por la bajada de precios que se ha vivido en el último año, con la que se han reducido los ingresos y que ha dejado a la mayoría de firmas turísticas en números rojos. En Exceltur, junto con otros expertos, aseguran que el camino es ofrecer algo más que el “sol y playa” tradicional en el que se basa buena parte de la oferta española. Hay que intentar que el viajero foráneo perciba que está pagando por una experiencia única y distinta que no va a conseguir en otros países de nuestro entorno, a pesar de que tengan cambios más favorables y precios más reducidos. Y esto no se hace de la noche a la mañana en un sector muy afectado por la crisis.