La rentabilidad está en Asia y Oriente Medio

¿Cuáles son los turistas más rentables para un hotel? La respuesta a esta pregunta va por barrios y cada establecimiento tendrá sus propias métricas. Sin embargo, Hoteles.com, portal especializado en la venta de noches de hotel y que pertenece al grupo Expedia (donde también se integra Tripadvisor, por ejemplo), ha realizado una comparativa en la que destaca que los turistas de Oriente Medio son los que mayores tarifas pagan en los alojamientos españoles. Continuar leyendo “La rentabilidad está en Asia y Oriente Medio”

Las tres lacras que asustan al inversor

Javier Pérez-Tenessa, fundador y CEO de eDreams

Los políticos piensan que los casos de corrupción que salpican periódicos y televisiones día sí y día también no afectan a la imagen de España. Pero la verdad es que sí lo hacen. Al final se crea una conciencia (colectiva) de que la corrupción recorre la vida nacional, así como que hacer negocios en nuestro país es una cuestión de “amigos”. Y, en el fondo, lo es.

Javier Pérez-Tenessa, CEO y fundador de la agencia de viajes on line eDreams (parte del grupo Odigeo tras su fusión con GoVoyages y Opodo), se ha despachado a gusto en los últimos días con unas declaraciones en las que sostiene que buena parte de la crisis española se debe a la corrupción, la deficiente fiscalidad y la falta de educación. Y tiene razón. Muchas inversiones no llegan a España porque temen perderse en las mordidas del poder o de los acólitos que rodean al mismo. Otras no lo hacen, porque consideran que los amigos de los políticos y sus asesores tienen el negocio asegurado, mientras que estas inversiones tendrán que luchar contra la ingente burocracia que lo esclerotiza y paraliza todo. Y es cierto. O bien porque el sistema impositivo penaliza a quien quiere invertir no sólo para ganar dinero, sino para generar riqueza y puestos de trabajo.

No nos limitamos a reproducir lo que dice Pérez-Tenessa, sino que traemos aquí las opiniones y valoraciones de directivos españoles con los que hemos hablado. También las de otros extranjeros. Pero si se quieren datos oficiales, ahí están los últimos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que sitúan a los políticos y la corrupción en los primeros puestos de problemas considerados por los españoles.

En cuanto a la educación, Pérez-Tenessa se refería al deficiente nivel de inglés que poseen los españoles porque la política educativa no está concebida desde un punto de vista global. Debemos estar orgullosos del castellano, un idioma que hablan más de 300 millones de personas y que hace cinco siglos sirvió para vertebrar todo un imperio. Pero la realidad hoy es que el inglés es el idioma internacional y de los negocios (con permiso del chino, que lo será en una década), por lo que su aprendizaje es igual de importante que las matemáticas. La Comunidad de Madrid es de las pocas que cuenta con un programa de colegios e institutos bilingües para preparar decentemente a los estudiantes en la lengua de Shakespeare. Debe ser un modelo en toda España.

Todas estas conclusiones de Pérez-Tenessa, que hacemos nuestras después de saber lo que es luchar con la burocracia y con el amiguismo reinante en el mundo administrativo y turístico, no sólo se deben aplicar a esta actividad económica, sino a la de todo el país. Si la clase política tuviese una verdadera intención de mejorar la economía española, tocaría estos tres “ejes del mal” (junto con la lenta, arcaíca e injusta Justicia) antes que centrarse en reformas laborales, planes integrales del turismo y rescates financieros. Pero claro, hacer eso es como practicarse el harakiri. Pérez-Tenessa lo sabe, como cualquiera que trabaja o regenta una empresa en España, pero la diferencia es que él lo dice alto y claro.

¿Cuánto cuesta una hora de tu tiempo?

El London City Airport se encuentra en pleno río Támesis

Todos hemos oído la expresión “el tiempo es oro”. Un estudio del Aeropuerto London City lo demuestra con creces, ya que el 30% de sus usuarios estiman que una hora de su tiempo perdida en un aeródromo ineficiente tiene un valor de 250 euros. La encuesta la ha realizado el London City Airport entre sus viajeros habituales, que son hombres de negocios en un 65% de los casos.

Sin embargo, un 18% estima que una hora de su tiempo vale más de 375 euros y un 8%, más de 620 euros. Este aeropuerto se encuentra dentro de la ciudad de Londres, junto al río Támesis, y facilita el acceso a la zona financiera de Canary Wharf, lo que da idea del tipo de viajero de negocios que se mueve por el mismo.

Este medio ha aterrizado recientemente en el London City Airport y puede asegurar que, a día de hoy, desde que el avión toca la pista hasta que se sale por las puertas del aeródromo no pasan más de veinte minutos. El aeropuerto se toma muy en serio el tiempo y la eficiencia. La zona de comprobación de pasaportes es muy fluida y la llegadas de maletas también. Lo mismo sucede a la hora de embarcar. El London City Airport es un complejo muy específico, que mueve algo más de 3 millones de pasajeros al año, pero que está buscando ampliar su número de operaciones y de clientes. Esperemos que el incremento de operaciones no empañen estos resultados.

El ministro y sus mosquitos

Cuidado con lo que dice, ministro

Los políticos se descalifican solos. La última ocurrencia de José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, ha sido la de recomendar que los españoles realicen turismo “siempre” en España. “Cuando nos visitan 57 millones de turistas cada año, no pueden estar equivocados. A lo mejor los equivocados somos nosotros, que en vez de muchas veces quedarnos a hacer turismo dentro de España nos vamos a lugares recónditos del mundo”, ha declarado Soria hace unos días. Y se ha quedado tan pancho. Por si era poco ha agregado que muchos españoles salen del país en busca de sol y playa y se encuentran con “mosquitos, temperaturas que sobrepasan los 35 y 40 grados y una temperatura del mar que no es la que se puede encontrar en España”.

Las declaraciones no estarían mal si España fuese un país autártico (algunos quieren volver a la economía posterior a la Guerra Civil, de subsistencia). Pero se da el caso de que en nuestro país, además de las agencias que organizan viajes dentro de España, hay otras, denominadas emisoras, que preparan salidas a destinos extranjeros. Para el ministro Soria estos negocios deben de ser facturadores de mosquitos y altas temperaturas. Además, no deben de tener derecho a la vida, claro. Mayoristas como Catai o Kuoni, especializados en los grandes viajes (a destinos con millones de mosquitos, Soria dixit), estarán contentos.

En 2011, los residentes en España realizaron 13,1 millones de viajes al extranjero, un crecimiento del 6,1% con respecto al año anterior, según los datos del informe Balantur elaborado por el Instituto de Estudios Turísticos (IET). Incluso con la crisis, los viajes al extranjero aumentan. Lo cual da un clave de la inteligencia de los españoles, que se deciden a conocer otras culturas, mezclarse y aprender del “otro”, como decía Ryszard Kapuscinski. Y ello a pesar de los mosquitos.

Quizá la intención del ministro no fuese mala. España atraviesa una crisis muy dura y el negocio que se genere en el país aumentará la riqueza y las probabilidades de crear empleo. Pero las agencias emisoras también mantienen puestos de trabajo que dependen del interés de los españoles por viajar fuera. No se puede disparar contra ellas para beneficiar otros sectores.

Sí, las intenciones de Soria debían ser buenas. El ministro tampoco ha tenido empacho en señalar que “muchas veces nos fijamos solo en el turismo de sol y playa, pero las comunidades autónomas que no tienen mar disponen de una oferta turística maravillosa, con unos precios y una gastronomía extraordinaria”. Un aplauso para el responsable de Turismo, que ha descubierto la rica oferta de interior. A ver si este descubrimiento se nota en un plan integral que permita dar a conocer (como hace el ministerio que dirige Soria con el sol y playa) todos los encantos de esas comunidades que no tienen costa. Un plan serio, riguroso, con objetivos, que incluya a todos y pivote en bases como el turismo rural. Menos palabras y más hechos: a finales de agosto se cumplen ocho meses desde que Soria se sentó en el sillón de ministro de turismo y de un plan para el interior no se ha oído nada.

Londres: los Juegos Olímpicos del robo y la codicia

A cada uno lo suyo. Hace unos meses criticábamos a la ciudad de Río de Janeiro (Brasil) por los elevados precios de sus alojamientos con motivo de la celebración de Rio+20, el evento que reunió a los responsables medioambientales de los diferentes gobiernos del mundo. Ahora le toca a Londres (Reino Unido) por la celebración de los Juegos Olímpicos.

El portal Trivago ha informado de que las tarifas de las habitaciones en los hoteles de la capital británica han descendido un 36% con respecto a hace unos meses. En concreto, el coste medio de una habitación el 27 de abril era de 406 euros, mientras que el 25 de julio el mismo descendía a 258 euros. Algunos dirán: “es la ley de la oferta y la demanda”. Sí y no: es la ley del salvaje Oeste. Primero porque, en contra de lo que quieren todos los hoteleros, no se premia la reserva anticipada, sino que se penaliza cargándola con mayores costes. Y, en segundo lugar, porque los servicios y comodidades de los hoteles londinenses no merecen esos precios. Ni los de Londres ni los de cualquier capital europea. Hablamos de medias, claro. Porque pueden existir alojamientos de cinco estrellas y gran lujo cuyos servicios e instalaciones sí justifiquen estas tarifas, pero estos no son para la gran masa de turistas.

La idea oficial que subyace tras esta estrategia es la completar la ocupación, que actualmente supera el 70%, y con ello aumentar la rentabilidad. Sin embargo, la realidad es que con las tarifas cobradas en abril (cuando la ocupación ya llegaba al 70%) se cubren las plazas vacías en estas semanas. Alberto Calcerrada, director de comunicación de Trivago, explica que “el año pasado los hoteles londinenses recortaron parte de su inventario [de habitaciones] en las plataformas de reserva y guardaron un porcentaje esperando que este año los precios se inflaran”. Calcerrada añade que en enero la organización de los Juegos Olímpicos comunicó que “se liberaron 120.000 noches de hoteles más para las fechas del evento”. “Sin embargo el lleno al completo no se ha producido, y los alojamientos han ido rebajando sus precios hasta el último momento”, finaliza el director de comunicación de Trivago. El turista o visitante debe preguntarse si es lógico pagar cantidades abultadas por servicios estándar. ¿No se sentirá engañada la persona que reservó en abril a 400 euros y ahora ve que las habitaciones se venden a 200 euros?

Los datos de Trivago son un claro indicador de la codicia que mueve algunos eventos que concentran a un gran número de visitantes y turistas. Este comparador de hoteles cuenta con una base de datos de 500.000 alojamientos y, aunque no estarán todos los que son en Londres, sí que sirve para dar una idea muy aproximada de la realidad.

El Corte Inglés, ¿sólo turismo de compras?

Turespaña (el organismo que se encarga de la promoción de nuestro país en el extranjero) y la cadena de almacenes El Corte Inglés han firmado un acuerdo de colaboración para fomentar el turismo de compras entre los visitantes que lleguen a nuestro país. Sin duda, el sector público debe colaborar con el privado, pero con el objetivo de que se generen oportunidades para la mayoría de empresas y no sólo para determinados actores. Los pequeños comercios se preguntarán, con razón, si El Corte Inglés es todo el turismo de compras que tiene España. Hubiera sido más recomendable un gran plan que implicase a todo el comercio.

El turismo de compras es muy residual en España, como muestran los poco desagregados datos del Instituto de Estudios Turísticos. De 52.796 millones de euros de gasto que efectuaron los turistas en 2011, sólo un 3,2% se dedica a otras actividades, entre las que se contemplan las compras. En el comunicado enviado a los medios, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo reconoce que el gasto en compras efectuado por los turistas entre mayo de 2011 y mayo de 2012 llegó a los 29,24 millones de euros, es decir, un 0,05% del total.

Con estos datos en la mano, cabe preguntarse si la estrategia de Turespaña debe orientarse a promocionar el turismo de compras. La idea del acuerdo firmado con El Corte Inglés es que en las ferias internacionales de turismo haya representantes de la empresa, así mismo, cuando se organicen viajes de prensa o de familiarización para agentes extranjeros, se les llevará a los centros comerciales de la cadena de almacenes. El objetivo son los mercados de Asia, América y Rusia.

España cuenta con un patrimonio natural y cultural nada promocionado, en clara sintonía con la idea de los políticos nacionales de que la cultura es insignificante. Las campañas promocionales se centran en la oferta de sol y playa española, que ha sido la verdadera atracción desde los años 60 del siglo pasado para los visitantes extranjeros. Se puede seguir estrujando la ubre de esta vaca, que cada vez da más signos de cansancio por la alta competencia de otros destinos mediterráneos.

O se puede empezar a explotar (desde el punto de vista turístico y respetando el medio ambiente y las poblaciones) la riqueza del interior español. Salvo tímidos anuncios y promociones, los destinos del Norte de España y del interior del país son desconocidos para el turista internacional. Existe un potencial clave en los mismos, no sólo para atraer turistas, sino para generar empleo y para dar vida a zonas rurales en clara decadencia. Esta falta de promoción no es del todo culpa de Turespaña, ya que las competencias de turismo están transferidas a las comunidades autónomas. Y cada uno, en su reino de taifas, hace lo que quiere. Y así nos va.

Para dar la vuelta a esta situación y centrarse en los productos que de verdad puede promocionar España hace falta mayor calidad política, una cualidad inexistente en nuestro país. Gobernados como estamos por una casta parasitaria que sólo se ocupa de su bienestar, nadie se va a atrever a dar un giro radical a la estrategia turística de este país, por muchos planes integrales que se aprueben, elaboren y editen. Al final lo que hace falta es inteligencia y ejecución, algo que escasea entre la alta clase política, sea del color que sea.

La tabla periódica de las aerolíneas

¿Con qué elemento volar?

¿Quién no recuerda la tabla periódica de los elementos químicos? Quizá no al detalle, pero sí vagamente, como algo que había que aprender de memoria en los últimos años de enseñanza secundaria. Pues bien, la agencia de viajes Edreams ha tenido la originalidad de crear la tabla periódica de las aerolíneas. Se trata de una clasificación de las 100 compañías mundiales con mejores comentarios de los clientes de la agencia.

El primer puesto lo ocupa Singapore Airlines (puntuada con 4,49), seguida de Darwin Airways (firma suiza con 4,40 puntos) y de Thai Airways (tailandesa con 4,40 puntos). Para encontrar la primera firma española hay que bajar hasta el puesto 11 (lo que no está mal), que ocupa… ¿lo adivinan? Binter Canarias (4,24), una aerolínea regional especializada en vuelos que unen las siete islas del archipiélago canario. Es decir, ninguna de las grandes compañías españolas se encuentran en el Top 10 de la clasificación.

De las opiniones de los clientes de Edreams se concluye que el precio del billete no es la razón principal por la que puntúan a las aerolíneas, ya que ninguna de las 10 compañías más low cost figura entre los 20 primeros puestos. En cambio, dos de las tres aerolíneas más caras están situadas entre las diez primeras. Se puede hacer esta lectura o también que buena parte de los clientes que han realizado los comentarios disponen de un alto poder adquisitivo.

En cualquier caso, el pabellón español queda muy desmejorado. La siguiente aerolínea nacional en el ranking es Islas Airways (puesto 20 con 4,12 puntos), también especializada en cubrir trayectos entre las Islas Canarias. Hay que bajar hasta los puestos 68, 77 y 79 para encontrar a Air Europa (3,74), Iberia (3,58) y Vueling (3,54), respectivamente. Que las aerolíneas de mayor envergadura aparezcan casi siempre en puestos bajos habla por sí mismo.

Canarias, laboratorio tecnológico para el turismo

El Teide desde los Roques de García

Hasta hace pocos meses no se oía hablar de la isla canaria de El Hierro en España. Fue a raíz de la erupción del volcán submarino cuando nos empezamos a preocupar por ella. El turismo extranjero ya tenía noticias de ella, pero el miedo a una catástrofe vulcanológica (algo muy improbable) lo alejó de la misma. Ahora, la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur) quiere convertirla en un laboratorio tecnológico-turístico. Es una idea excepcional y lo lamentable es que no se realice en todo el territorio nacional, como proyecto piloto, en más municipios y regiones españolas.


Segittur quiere dotar a la isla de una red wifi que dará acceso a Internet a los turistas, que podrán consultar información sobre El Hierro, descargarse aplicaciones y llevar a cabo otro tipo de tareas interactvas. También se creará un Centro de Interpretación Vulcanológico, aprovechando el tirón del famoso volcán.


José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, es canario, así que en el tiempo que él esté al frente del departamento las Islas Canarias serán la estrella de muchos proyectos. Es una ocasión ideal para recuperar un archipiélago comandado por Tenerife y Gran Canaria, pero que consta de otras cinco islas y que en España tiene muy poco predicamento. Contamos en nuestro país con un tesoro natural, histórico y cultural a dos horas de vuelo y lo conocemos bien poco. Este tipo de proyectos y otros que tienen que venir deben servir para poner a Canarias entre las primeras regiones en innovación y transformación turística. En este último punto no hay que olvidar que muchos destinos de las islas aún deben reconvertirse, como el Puerto de la Cruz en Tenerife. A pesar de los recortes, la Administración (central, autonómica y local), junto con los empresarios tienen en su mano la llave del cambio y del éxito.

Iberia contrata un asistente virtual

Parece que el futuro que tantas veces hemos visto en las películas ya es una realidad. Iberia ha presentado sus agentes virtuales en la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, como se puede apreciar en el vídeo. Se trata del holograma de una persona (hombre o mujer), situado entre los mostradores 810 y 811, que dará informaciones sobre la compañía, los procesos de facturación, de seguridad, las salas VIP, el auto-checkin y otros temas. De hecho, la aerolínea ha programado estas imágenes con hasta 200 mensajes.

Sin duda, esta innovación tecnológica es un avance, aunque está por ver la utilidad que tiene y los usos futuros que se le pueda dar, quizá con mensajes en tiempo real en casos de huelgas, cancelaciones masivas o inclemencias meteorológicas.

En cualquier caso, esta anécdota no debe distraer de los problemas que afronta Iberia como compañía área. Por un lado, el contencioso que enfrenta a la firma con los pilotos a cuenta de la creación de Iberia Express y de la renovación del convenio colectivo. De momento, los paros de los comandantes se han congelado para facilitar el arbitraje al que está sometido el conflicto. Ayer se conocía una sentencia de la Audiencia Nacional que da la razón a la aerolínea frente a las huelgas del sindicato de TCP Stavla, declarándolos ilícitos, y que podría suponer un precedente para los problemas con el Sepla.

Por otra parte, la falta de rentabilidad de Iberia es otro de los puntos negros que están lastrando las cuentas de IAG, el grupo en que se integra junto con British Airways y Bmi. La realidad es que la aerolínea española ha perdido 170 millones de euros en el primer trimestre de 2012, según los últimos resultados presentados. Su red de corto y medio radio (vuelos nacionales y europeos) no es eficiente, motivo por el que se ha creado Express. ¿Servirán los asistentes virtuales para solventar estas carencias?

Menos IVA en turismo no es un capricho

Está claro que el turismo no interesa a nuestros políticos y así nos va. El Senado ha rechazado por segunda vez la propuesta del grupo Popular para rebajar el IVA de las actividades turísticas al 4%. El grupo Socialista, PNV y Entesa del Progres han votado en contra alegando que España está en la zona más baja de presión fiscal indirecta de Europa.

Lo que parecen obviar estos senadores (y sus respectivos grupos políticos, que a fin de cuentas son los que deciden en este simulacro de democracia parlamentaria) es que España también se encuentra en los niveles más bajos de competitividad turística desde hace ya unos años. Por eso, la subida que se producirá en el IVA desde junio (pasará del 7% al (% en restauración y transportes, y del 16% al 18% para las agencias de viajes) sólo es un lastre más para la industria turística, que aporta el 10% del PIB nacional (algo más de 100.000 millones de euros).

Uno de nuestros principales mercados emisores de turistas es el británico. Con un euro fuerte y unos impuestos indirectos más altos será difícil que los británicos (cuya moneda es la libra) se sientan atraídos por la oferta española. En cuanto a la demanda nacional, de la que va a tener que vivir nuestro turismo al menos este año que queda por delante, se verá penalizada al tener que soportar un gravamen mayor en sus viajes.

Y, cuando se trata de hablar con el bolsillo, el tema no es una tontería. Un viaje de 800 euros brutos comprado hoy en un agencia tendría un 16% de IVA de 128 euros, con lo que en total le costaría al turista 928 euros. A partir de junio el impuesto será del 18%, con lo que el precio total alcanzará los 944 euros. Ahora bien, si este impuesto fuese del 4%, el precio total a pagar sería de 832 euros.

Tomamos como ejemplo el de las agencias de viaje porque, según los datos de la Agencia Tributaria, en 2008 se recaudaron 146,56 millones de euros por IVA declarado en esta actividad. Una “minucia” si se compara con los 240.387 millones de euros declarados por ventas comerciales. Es decir, el fisco se puede permitir el lujo de renunciar a una parte de estos ingresos para conseguir una mayor afluencia turística y una recuperación de este mercado.