¿Cuánto cuesta una hora de tu tiempo?

El London City Airport se encuentra en pleno río Támesis

Todos hemos oído la expresión “el tiempo es oro”. Un estudio del Aeropuerto London City lo demuestra con creces, ya que el 30% de sus usuarios estiman que una hora de su tiempo perdida en un aeródromo ineficiente tiene un valor de 250 euros. La encuesta la ha realizado el London City Airport entre sus viajeros habituales, que son hombres de negocios en un 65% de los casos.

Sin embargo, un 18% estima que una hora de su tiempo vale más de 375 euros y un 8%, más de 620 euros. Este aeropuerto se encuentra dentro de la ciudad de Londres, junto al río Támesis, y facilita el acceso a la zona financiera de Canary Wharf, lo que da idea del tipo de viajero de negocios que se mueve por el mismo.

Este medio ha aterrizado recientemente en el London City Airport y puede asegurar que, a día de hoy, desde que el avión toca la pista hasta que se sale por las puertas del aeródromo no pasan más de veinte minutos. El aeropuerto se toma muy en serio el tiempo y la eficiencia. La zona de comprobación de pasaportes es muy fluida y la llegadas de maletas también. Lo mismo sucede a la hora de embarcar. El London City Airport es un complejo muy específico, que mueve algo más de 3 millones de pasajeros al año, pero que está buscando ampliar su número de operaciones y de clientes. Esperemos que el incremento de operaciones no empañen estos resultados.

UNA GOTA EN UN INMENSO OCÉANO

La medida adoptada por los consejeros y ejecutivos de Air Berlin debería ser de obligada aplicación en el resto de firmas, aéreas o no. Nos referimos a la decisión de renunciar al 50% de las plusvalías que deberían recibir sus beneficiarios al final del ejercicio fiscal de 2008 (que acabará en el mes de marzo). Esta iniciativa ahorrará dos millones de euros a la aerolínea de bajo coste, que podrán ser destinados e invertidos en el crecimiento de la misma. Por ejemplo, se podrá usar una parte para pagar los salarios de los nuevos 400 empleados que busca la firma.

Aunque dos millones de euros en una firma con unos costes operativos anuales de 2.529 millones no suponen ni un 1% de los mismos, sí es un gesto que dice mucho en una época difícil para el sector aeronáutico. Y es que cuando una empresa ve reducirse sus beneficios, e incluso entrar en pérdidas tras años de ganancias, el primer tijeretazo se suele dar en el capítulo de costes salariales. Y como bajar el salario a los trabajadores es algo peligroso por la pérdida de talento que puede conllevar, se recurre a los despidos. Si los ejecutivos de muchas aerolíneas (y otro tipo de empresas) hubiesen recurrido a bajar sus sueldos y compartir sus plusvalías con el resto de la compañía, otras luces iluminarían el futuro de muchos parados. Lamentablemente, no es así.

Esperamos que cunda el ejemplo y, aunque sea tarde, los gestores y propietarios de muchas empresas decidan compartir sus beneficios (si los hay) o atenuar las pérdidas cediendo parte de sus salarios.