Londres: los Juegos Olímpicos del robo y la codicia

A cada uno lo suyo. Hace unos meses criticábamos a la ciudad de Río de Janeiro (Brasil) por los elevados precios de sus alojamientos con motivo de la celebración de Rio+20, el evento que reunió a los responsables medioambientales de los diferentes gobiernos del mundo. Ahora le toca a Londres (Reino Unido) por la celebración de los Juegos Olímpicos.

El portal Trivago ha informado de que las tarifas de las habitaciones en los hoteles de la capital británica han descendido un 36% con respecto a hace unos meses. En concreto, el coste medio de una habitación el 27 de abril era de 406 euros, mientras que el 25 de julio el mismo descendía a 258 euros. Algunos dirán: “es la ley de la oferta y la demanda”. Sí y no: es la ley del salvaje Oeste. Primero porque, en contra de lo que quieren todos los hoteleros, no se premia la reserva anticipada, sino que se penaliza cargándola con mayores costes. Y, en segundo lugar, porque los servicios y comodidades de los hoteles londinenses no merecen esos precios. Ni los de Londres ni los de cualquier capital europea. Hablamos de medias, claro. Porque pueden existir alojamientos de cinco estrellas y gran lujo cuyos servicios e instalaciones sí justifiquen estas tarifas, pero estos no son para la gran masa de turistas.

La idea oficial que subyace tras esta estrategia es la completar la ocupación, que actualmente supera el 70%, y con ello aumentar la rentabilidad. Sin embargo, la realidad es que con las tarifas cobradas en abril (cuando la ocupación ya llegaba al 70%) se cubren las plazas vacías en estas semanas. Alberto Calcerrada, director de comunicación de Trivago, explica que “el año pasado los hoteles londinenses recortaron parte de su inventario [de habitaciones] en las plataformas de reserva y guardaron un porcentaje esperando que este año los precios se inflaran”. Calcerrada añade que en enero la organización de los Juegos Olímpicos comunicó que “se liberaron 120.000 noches de hoteles más para las fechas del evento”. “Sin embargo el lleno al completo no se ha producido, y los alojamientos han ido rebajando sus precios hasta el último momento”, finaliza el director de comunicación de Trivago. El turista o visitante debe preguntarse si es lógico pagar cantidades abultadas por servicios estándar. ¿No se sentirá engañada la persona que reservó en abril a 400 euros y ahora ve que las habitaciones se venden a 200 euros?

Los datos de Trivago son un claro indicador de la codicia que mueve algunos eventos que concentran a un gran número de visitantes y turistas. Este comparador de hoteles cuenta con una base de datos de 500.000 alojamientos y, aunque no estarán todos los que son en Londres, sí que sirve para dar una idea muy aproximada de la realidad.

#Hotelfacts: el huésped clama por el wifi gratis

¿Qué es lo que busca un cliente en su hotel? Una buena conexión wi-fi, a ser posible, gratis. O esto es lo que dice la “twittsfera”, el espacio democrático de Twitter en el que cualquiera puede tener voz. El Instituto Tecnológico Hotelero ha usado esta red social de micromensajes, por segundo año consecutivo, como urna para saber qué busca el cliente en los hoteles. La iniciativa se ha dado en llamar #Hotelfacts.

El informe (PDF) elaborado destaca en primer lugar que los húespedes se quejan de que la conexión a Internet inalámbrica es mala, cara o inexistente en muchos hoteles. Está claro que cada vez, con mayor frecuencia, que un hotel ofrezca Internet de calidad es un punto a su favor de cara al cliente, siempre conectado. También destaca la necesidad de los consumidores de conectar sus dispositivos multimedia a otros aparatos de la habitación, como la TV.

Aunque #Hotelfacts es una iniciativa que debe evolucionar e incorporar a mayor número de usuarios, está claro que la tecnología y la conectividad son claves para los huéspedes… que usan intensivamente Internet. El informe no tiene en cuenta las peticiones de otros clientes que no están en Twitter y que estarán más interesados en el trato, las comodidades de la habitación u otros servicios. Sin embargo, marca la tendencia de por dónde deben ir los tiros en los alojamientos.

El estudio también destaca que los clientes se quejan de la climatización excesiva, la insonorización deficiente de las habitaciones o la accesibilidad de los edificios.También les gustarían horarios más flexibles para llegar e irse del alojamiento, un trato más amable y unos desayunos buffet más completos y con mejor horario.

Pagar el hotel con nuestra huella dactilar

Pagando con nuestro dedo disfrutaremos de la piscina y eventos del Usuaïa Beach Ibiza

Cuando hablamos de innovación nos referimos a proyectos como el del Ushuaïa Ibiza Beach Hotel, un alojamiento del grupo Fiesta Hotels famoso por los conciertos y eventos que organiza en la isla balear. Ahora, el establecimiento ha incorporado un sistema de pago a través de la huella dactilar.

Los huéspedes y los asistentes a los eventos, gracias a esta tecnología, tendrán acceso prioritario a los conciertos y fiestas. Para ello es necesario que se registren a través de la página web del hotel o bien de forma presencial en el mismo. En un proceso seguro, el usuario vincula sus huellas dactilares a sus datos. Después podrá usar los catorce terminales PayTouch que ha instalado el Usuaïa Beach Hotel para pagar o enterarse de otras informaciones.

Este es el tipo de servicios que hacen que nuestro turismo gane en calidad y sea más atractivo para el visitante. En el futuro, los hoteles tendrán que ampliar sus formas de pago y gestión del cliente a procesos más impersonales, aunque rápidos y menos burocráticos. La del hotel Usuaïa es una iniciativa interesante y curiosa que pone nuestra hotelería en la vanguardia.

Excesos brasileños

Río de Janeiro y Brasil, preparadas para recibir al mundo... pero con cabeza
Río de Janeiro y Brasil, preparadas para recibir al mundo… pero con cabeza

Brasil está haciendo un trabajo económico y turístico importante en los últimos años. Por un lado, el país iberoamericano es uno de los que mayores crecimientos obtiene entre las economías emergentes. Por otra parte, está preparando sus infraestructuras, sociedad e imagen para los dos eventos que le darán relevancia mundial de forma definitiva: el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.

Sin embargo, los hoteles de Río de Janeiro, una de las más turísticas, han sentado un mal precedente. Y es que los establecimientos de la ciudad carioca han elevado sus precios hasta cifras desorbitadas con motivo de la próxima conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Rio+20 (entre el 20 y el 22 de junio). Desde el Parlamento europeo ya se ha anunciado la cancelación del viaje que la comitiva iba a realizar a Brasil para asistir a la misma. Según las informaciones, se está obligando a los asistentes a reservar una semana entera, cuando el encuentro dura sólo tres días.

En cuanto a los precios, un paquete de diez noches en un hotel de tres estrellas cuesta unos 2.100 dólares (1.623 euros). Muchos asistentes han puesto el grito en el cielo y las propias autoridades de Río de Janeiro han llamado la atención a los hoteleros. Sin duda, Brasil debe aprovechar los eventos que se van a celebrar en los próximos meses y años para posicionarse en el mundo, llegar a ser una potencia económica y generar un mayor flujo de turistas. Pero no puede cometer abusos en una época de austeridad. Por el bien del país y de su imagen de marca.

¿Quién se queja de oportunidades?

Hay iniciativas que son curiosas y que pueden llegar a ser un éxito. Es el caso de la que ha puesto en marcha Pressplus Europe, una compañía compuesta por los principales diarios europeos (Frankfurter Allgemeine Zeitung, Süddeutsche Zeitung,The Guardian, International Herald Tribune, The Wall Street Journal Europe, El Mundo y El País), a los que se les ha ocurrido montar una web con enlaces directos a la aplicación de reservas de un conjunto de hoteles europeos. Con ello pretenden abaratar el coste de la reserva de la habitación para los clientes, ya que no cobran ninguna comisión ni al viajero ni al hotel que se anuncia.

Está claro que Internet es una revolución en la forma de comunicarse y también de comprar, aunque aún no haya sido explotado totalmente. Desde revista80dias.es, un medio completamente on line, apoyamos iniciativas de este tipo porque dan al internauta/lector/cliente más opciones para preparar sus viajes. Al mismo tiempo, desde esta publicación seguimos apoyando a las agencias de viajes. A las tradicionales y a las interactivas. Y esto es así porque pensamos que el papel de la agencia tradicional nunca va a morir, por lo que aporta de atención personalizada y en persona, que muchos clientes demandan. Justificar esta atención y este cuidado del cliente en el mundo Internet, donde todo tiende a ser gratuito, puede parecer una locura. Pero no lo es cuando surge algún problema y el cliente tiene una persona de referencia a la que dirigirse y ante la que reclamar.

Por la parte del viajero también nos alegramos, puesto que tiene opciones para elegir, desde la agencia de barrio, próxima y de confianza, hasta cualquier minorista de Internet. Y ahora, portales con enlaces directos a los hoteles donde puede alojarse. Sin duda, cada vez más el precio marca la diferencia, pero el cliente también tiene que discernir otras cuestiones: ¿quiere un precio bajo?, ¿quiere comodidad en la reserva?, ¿quiere consejo?, ¿desea otros servicios asociados? Estos son algunos de los interrogantes cuya respuesta nos conducirá por uno u otro camino.

ESTRÉS EN LOS RESPONSABLES DE MARKETING DE NH

La idea de la cadena hotelera NH de destrozar uno de sus céntricos hoteles madrileños ha sido una buena estrategia de marketing. Pero sólo eso. Es increíble que los elementos relativamente nuevos de las habitaciones hayan sido desaprovechados de esa manera, cuando podían haberse cedidos a alguna ONG o a cualquier otro organismo.

No obstante, debemos felicitar a los responsables de comunicación de la cadena, puesto que consiguieron aparecer en todos los noticiarios del día. Otra cosa es la imagen que hayan conseguido y el hecho de que algo tan intrascendente pueda convertirse en noticia.