Edificio España: por qué conservarlo de Wanda

Wamba ha lanzado un globo sonda para presionar al Ayuntamiento de Madrid y que acepte su idea de derribar el Edificio España para reconstruirlo a su manera. ¿Qué tipo de Madrid queremos?

“Mientras mantenemos fachadas de una estética dudosa, hay otras ciudades que juegan a una unión entre modernidad y clasicismo”. Esta sentencia tan contundente ha sido lanzada por Mikel Echavarren, consejero delegado de Irea, una de las consultoras inmobiliarias con más peso en España, en la presentación del mercado de inversión hotelera en el país mediterráneo. Y se refería al Edificio España, en el centro de las noticias desde que el grupo chino Wanda lanzase un globo sonda sobre su abandono de esta inversión por los impedimentos que le está poniendo el Ayuntamiento de Madrid para derribarlo.

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Las tres lacras que asustan al inversor

Javier Pérez-Tenessa, fundador y CEO de eDreams

Los políticos piensan que los casos de corrupción que salpican periódicos y televisiones día sí y día también no afectan a la imagen de España. Pero la verdad es que sí lo hacen. Al final se crea una conciencia (colectiva) de que la corrupción recorre la vida nacional, así como que hacer negocios en nuestro país es una cuestión de “amigos”. Y, en el fondo, lo es.

Javier Pérez-Tenessa, CEO y fundador de la agencia de viajes on line eDreams (parte del grupo Odigeo tras su fusión con GoVoyages y Opodo), se ha despachado a gusto en los últimos días con unas declaraciones en las que sostiene que buena parte de la crisis española se debe a la corrupción, la deficiente fiscalidad y la falta de educación. Y tiene razón. Muchas inversiones no llegan a España porque temen perderse en las mordidas del poder o de los acólitos que rodean al mismo. Otras no lo hacen, porque consideran que los amigos de los políticos y sus asesores tienen el negocio asegurado, mientras que estas inversiones tendrán que luchar contra la ingente burocracia que lo esclerotiza y paraliza todo. Y es cierto. O bien porque el sistema impositivo penaliza a quien quiere invertir no sólo para ganar dinero, sino para generar riqueza y puestos de trabajo.

No nos limitamos a reproducir lo que dice Pérez-Tenessa, sino que traemos aquí las opiniones y valoraciones de directivos españoles con los que hemos hablado. También las de otros extranjeros. Pero si se quieren datos oficiales, ahí están los últimos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que sitúan a los políticos y la corrupción en los primeros puestos de problemas considerados por los españoles.

En cuanto a la educación, Pérez-Tenessa se refería al deficiente nivel de inglés que poseen los españoles porque la política educativa no está concebida desde un punto de vista global. Debemos estar orgullosos del castellano, un idioma que hablan más de 300 millones de personas y que hace cinco siglos sirvió para vertebrar todo un imperio. Pero la realidad hoy es que el inglés es el idioma internacional y de los negocios (con permiso del chino, que lo será en una década), por lo que su aprendizaje es igual de importante que las matemáticas. La Comunidad de Madrid es de las pocas que cuenta con un programa de colegios e institutos bilingües para preparar decentemente a los estudiantes en la lengua de Shakespeare. Debe ser un modelo en toda España.

Todas estas conclusiones de Pérez-Tenessa, que hacemos nuestras después de saber lo que es luchar con la burocracia y con el amiguismo reinante en el mundo administrativo y turístico, no sólo se deben aplicar a esta actividad económica, sino a la de todo el país. Si la clase política tuviese una verdadera intención de mejorar la economía española, tocaría estos tres “ejes del mal” (junto con la lenta, arcaíca e injusta Justicia) antes que centrarse en reformas laborales, planes integrales del turismo y rescates financieros. Pero claro, hacer eso es como practicarse el harakiri. Pérez-Tenessa lo sabe, como cualquiera que trabaja o regenta una empresa en España, pero la diferencia es que él lo dice alto y claro.

Batallones de fósiles en Torrejón de Velasco

Jorge Morales, director de la excavación, en el Cerro de Batallones

A veces los descubrimientos más curiosos se producen a pocos kilómetros de nuestra vivienda. En este caso de los lugares de residencia de los madrileños, ya que el municipio de Torrejón de Velasco, cerca del límite con la provincia de Toledo y al lado de la autovía que lleva este nombre, alberga un yacimiento con restos de animales que vivieron en la zona hace 9 millones de años (Era Terciaria).

En el Cerro de Batallones ha quedado fosilizado un tesoro de más de 10.000 huesos de diferentes animales que campaban por la zona cuando ésta era una sabana. La Comunidad de Madrid, que junto con CSIC, apoya las excavaciones lo ha querido llevar su terreno explicando que los animales “vivieron en la región madrileña”. En fin, hace 9 millones de años los límites administrativos, las nacionalidades y patrias chicas no eran una gran preocupación.

Lo importante es que hace pocos días se halló un heso que corresponde al ancestro del actual Panda Rojo, una especie que hoy subsiste en el Himalaya (Nepal), y que es uno de los eslabones para comprender su evolución. Además, en la excavación, que se inició en 1991 y dirige Jorge Morales, hay restos de hipariones (caballos primitivos) e incluso jirafas de cuatro cuernos, entre otros. Es curioso como el pasado nos une con el presente y nos conduce a lugares tan lejanos como el Himalaya.

Competencia para Renfe en alta velocidad

La competencia de Trenitalia en alta velocidad: Italo. ¿Pasará lo mismo en España?

En el año 2012 aún sigue existiendo un poderoso monopolio en España: el del ferrocarril. A pesar de que la Unión Europea liberalizó este mercado hace unos años, la realidad es que en nuestro país el único operador para este transporte de viajeros es Renfe. Ello ha provocado que durante años la gestión de esta empresa pública haya sido deficiente y que su interés por el viajero haya sido mínimo. Sin embargo, esta actitud ha empezado a cambiar.

Renfe ha modificado su política comercial. Primero, eliminando la comisión que cobraba por la compra de sus billetes a través de Internet. En segundo lugar, el periodo de venta anticipada se amplía hasta los cuatro meses antes de la fecha de salida. Tercero, los billetes se podrán adquirir hasta 15 minutos antes de la salida del tren. Todas estas mejoras, junto con la posibilidad de comprar los pasajes en las máquinas de las estaciones, beneficiarán a los viajes en AVE, Larga Distancia y Media Distancia (trenes regionales), que son los servicios que Renfe presta desde un punto de vista comercial, ya que Cercanías es un servicio público que el Estado obliga a facilitar.

¿Por qué ahora? Sin duda, la posibilidad de que otros actores privados entren en el negocio de la alta velocidad y la larga distancia está llevando a Renfe a aplicar políticas de empresa privada competitiva. De momento ningún grupo internacional ha dado el paso de licitar por el transporte de viajeros en España a través de ferrocarril. Sin embargo, este es un negocio que puede ser muy apetitoso: más de 20 millones de pasajeros transportados al año y 1.100 millones de facturación, según datos de Renfe en 2010. Además, el Gobierno ha anunciado que seguirá abriendo nuevas líneas de AVE, por lo que el mercado no ha acabado de explotar y madurar.

Italia es el ejemplo reciente más cercano: el 28 de abril se puso en marcha el tren de alta velocidad Italo. Se trata de un proyecto de capital privado que hace el recorrido Nápoles-Roma-Milan, con paradas en Florencia y en Bolonia, de momento. La gestiona la empresa NTV participada por otras compañías como Generalli, Banca Intesa o el gigante francés SNCF/VFE-P, y ya está haciendo la competencia a Trenitalia, la empresa pública estatal de ferrocarril del país transalpino.

La llegada de un operador privado a España es necesario, ya que servirá para abaratar los precios de este transporte e introducir mayor calidad y nuevas ofertas en el mismo. Por otro lado, tampoco es improbable que el Gobierno de Mariano Rajoy se atreva a privatizar Renfe, después de sanearla, claro. ¿Se atreverá alguna empresa a invertir en un país con más de 5 millones de parados y varios años de recesión por delante?

España languidece al sol

Los datos del verano ya sí que son preocupantes y no pueden tener otra lectura que la de que el sector turístico también entrará en recesión durante el próximo ejercicio. Es cierto que el listón se ha mantenido a nivel nacional en lo que se refiere a desplazamiento, que no gasto, de los turistas patrios. Sin embargo, entre junio y septiembre, España ha perdido 1,08 millones de turistas foráneos. Este tipo de visitante representa el 50% de los ingresos del sector, así que una bajada de estas características no es nada buena para todo el conjunto del turismo.

Por otro lado, los datos también muestran el agotamiento del modelo de sol y playa, por el que el Gobierno aún apuesta con contundencia con grandes campañas promocionales. Desde aquí no queremos que la administración deje de apoyar a los destinos de sol y playa, al contrario, hay lugares verdaderamente aprovechables (como la costa catalana, por citar alguno). Pero la verdad, objetiva y sugerida por los datos, es que se deben reorientar las acciones promocionales de la administración. Los Presupuestos para el año 2009 están a punto de aprobarse, aunque aún pasarán por alguna enmienda. Habrá qué ver cómo se utilizan, y para qué, los 550 millones de euros que la Secretaría de Estado de Turismo tiene presupuestados para el próximo ejercicio bajo el epígrafe de “Coordinación y promoción del turismo”. La renovación de las infraestructuras turísticas es necesaria, sí. España es sol y playa, sí, pero durante cuatro meses. Además, nuestro país cuenta con una cultura centenaria, una gastronomía envidiable y unos parajes rentables. Sol, playa, turismo rural, turismo cultural, turismo de negocios. También llamamos la atención sobre estos temas a las administraciones autonómicas.

Dejamos para lo último la iniciativa, apoyada por la Secretaría de Estado de Turismo, de las Rutas del Vino. Es un buen paso, dado en la dirección correcta. España es mundialmente conocida por sus excelentes caldos y eso se debe aprovechar. No dejemos que el sector languidezca al sol (y playa).

La Comunidad de Madrid es “tacaña” en el gasto público

Son buenas noticias para la Comunidad de Madrid el que la actividad turística suponga el 6,3% del PIB regional (12.230 millones de euros). Esto indica que algo bueno se está haciendo desde la Consejería de Turismo. Sin embargo, entre cifras tan halagüeñas como una recaudación de 3.709 millones de euros en impuestos por actividades turísticas, destaca un nubarrón que dice bastante de la política de inversiones de esta autonomía. Y es que el Gobierno regional de Madrid se gasta sólo 548 millones de euros en el sector turístico. Un 1,8% del gasto público en la región de Madrid. Es decir, prácticamente nada. Y, aún así, la actividad turística se mantiene y crece.

¿Qué pasaría si la administración regional aumentase este nivel de gasto? Seguramente se dinamizaría el trismo en la Comunidad de Madrid, generando más ingresos, mayor recaudación, mayores inversiones privadas. Y no sólo redundaría en una mayor riqueza macroeconómica. Los empresarios del sector, desde restauradores a hoteleros, se verían más beneficiados, consiguiendo más riqueza y generando más empleo. Todo es una cadena.

Sabemos que este gasto repercute en las actividades culturales que organiza la Comunidad o en la promoción del destino. También sabemos que hay otras inversiones, como la mejora de las infraestructuras, que repercuten en el turismo y que no se contemplan en esta partida. Es verdad, pero no es menos cierto que estos 548 millones indican una baja inversión en actividades puramente turísticas. Este hecho debe corregirse ya para mejorar el futuro del sector en la región que alberga la capital del Estado.

Por último, no vamos a comparar aquí el gasto público que realiza la Comunidad de Madrid con el que hacen otras autonomías como Valencia, Baleares o Canarias. Éstas últimas son regiones más dependientes del turismo, por lo que es lógico que sus niveles de inversión sean mucho mayores. Pero, aún sin entrar en comparaciones, la inversión en Madrid nos parece que no está ajustada a la importancia de esta región. Una tarea pendiente para el gobierno de Esperanza Aguirre.