Río de Janeiro: Patrimonio Mundial de su Paisaje Cultural

Río de Janeiro, la famosa ciudad de Brasil (no confundir con su capital, Brasilia) ha sido normbrada Patrimonio Mundial como Paisaje Cultural por la UNESCO. Se trata de una muy buena noticia para un país que afronta la celebración del próximo Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos de 2016. Río de Janeiro es una urbe impresionante que conjuga los contrastes de una economía en pleno desarrollo. La parte que linda con la costa es una muestra del poderío vegetal que debía reinar en la región antes de que el hombre la urbanizase. Al adentrarnos en la parte más céntrica podremos descubrir algunos residuos del colonialismo portugués.

Sin embargo, Río debe afrontar retos todavía presentes en su estructura urbana y social. Por ejemplo, las favelas que ocupan muchas de las lomas que circundan la ciudad. A medida que el crecimiento económico del país se hace más visible, los gobiernos centrales y regionales deberían invertir en aquellas personas que viven en condiciones bastante precarias en estos núcleos. De alguna forma se han convertido en un aspecto crónico que tratar. Y es que, más allá de los tópicos de que las favelas son puntos de crimen, la realidad es que de ellas salen diariamente miles de trabajadores hacia sus empleos que en el futuro pueden conformar parte de la clase media brasileña.

En definitiva, Río de Janeiro debe ser visitada para ser comprendida. El carácter amable, abierto y juguetón de sus ciudadanos contrasta mucho con otras zonas de Brasil, como Sao Paulo. Ello hace que la ciudad sea diferente y conforme un verdadero paisaje que debe ser premiado.

Wi-fi en los mejores asientos del avión

Hasta hace bien poco las ondas desaparecían en el avión

Hace unos días explicábamos que los huéspedes de los hoteles echaban en falta conexiones inalámbricas de calidad a Internet. Pero los que quieren estar siempre conectados también lo pasan mal en los vuelos, ya que pocas aerolíneas se precian de contar con conexión wi-fi en el interior de sus aeronavez. La estadounidense Delta es una de ellas, puesto que su flota de largo radio (compuesta por 150 aviones Boeing y Airbus) irán incorporando esta funcionalidad en los próximos meses. Los aparatos que cubren las rutas nacionales dentro de los EEUU ya cuentan con el servicio. Sin embargo, a diferencia de los hoteles, el mismo no es gratuito.

Como de aviones y comodidades va la cosa, también queremos hacer referencia a una pequeña joya para los viajeros habituales. Se trata del portal Seatguru.com, propiedad de Tripadvisor, el famoso directorio de alojamientos y críticas. En esta web, el cliente de una aerolínea puede saber, antes de reservar su billete, cuáles son los mejores asientos del aparato que va a tomar para realizar su vuelo. Por ejemplo, se puede conocer si los asientos se reclinan, si están cerca de lavabos o del motor, etc… Hoy por hoy, viajar en avión es incómodo (a no ser que se opte por la clase business o primera), pero hay algunos truquillos para elegir los asientos más recomendables. Seatmaestro.com y Seatexpert.com son portales parecidos.

Aeropuertos con aprobado “raspado” en España

Hace pocos días, AENA, el gestor de los aeropuertos españoles, informó de que los usuarios de sus instalaciones otorgaban un “notable” a los aeródromos nacionales. No sabemos de qué forma se ha realizado esta encuesta, aunque AENA explica que se han llevado a cabo 76.281 entrevistas con pasajeros y acompañantes. El resultado ha sido de 3,74 puntos sobre 5. Desde ya queremos decir que los aeropuertos nacionales no son de los mejores del mundo, aunque tampoco de los peores, pero un notable nos parece excesivo para los mismos.

La mayor parte del tráfico aéreo, y de los pasajeros, se concentra en los dos hubs nacionales: Madrid-Barajas y Barcerlona-El Prat. Ambos aeropuertos no son precisamente modelos de buena gestión aeroportuaria y de servicios adecuados. Las tasas que hay que pagar por operar y usar los mismos son muy elevadas, los precios de los comercios que se encuentran en las terminales son abusivos y la organización de los aeródromos en muchos casos es caótica.

Por poner un ejemplo, en la nueva Terminal 4 de Barajas no es raro que a la hora de facturar para un vuelo indiquen una puerta de embarque y en el último momento la cambien. Esto no sería mayor problema si la T4 no fuese un espacio kilométrico y para ir de unas puertas a otras hubiese que emplear casi 10 minutos, incluso usando las cintas transportadoras.

Tampoco es plato de buen gusto no recibir ninguna información o muy poca durante las jornadas de huelga en las aerolíneas. Son éstas las que deben ofrecer las explicaciones pertinentes a sus pasajeros, pero las colas e incidentes que se producen hablan muy mal de la organización de AENA.

Por otra parte, entre los aeropuertos regionales hay de todo: buenos y malos. En general, este tipo de aeródromos, muy reducidos por su poco tráfico, cuentan con una gestión más sencilla y nivel de calidad mayor. Aunque eso sí, muchos de ellos muestran la infrautilización de los mismos y son un claro ejemplo de la política desarrollada por Fomento para la construcción de aeropuertos poco útiles en diferentes regiones españolas.

Ni rastro de “brotes verdes” en el turismo

Desde el Gobierno explican que se ha tocado fondo en el deterioro económico del país. Nos van a permitir que lo dudemos a la luz de los últimos datos del sector turístico. Cada día, nuestro país deja de ingresar 8 millones de euros por el gasto de los cada vez más menguantes turistas extranjeros que nos visitan en relación al año pasado. A ello se suma que regiones como la Comunidad Valenciana han visto como el gasto de sus turistas se reducía más de un 30% y otras, como los archipiélagos, perdían algo más de un 10% del dinero que desembolsaban sus visitantes hace un año. Todo esto en los cuatro primeros meses de 2009. Y ahora queda por ver cómo se da la temporada estival.

José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, se ha reunido, por fin (y muy tarde), con el sector turístico para oír sus reclamaciones. A los empresarios del turismo les ha prometido un Consejo de Ministros monográfico sobre el tema, aunque no se sabe cuándo (estamos en campaña electoral). También afirmó que hoy se aprobarían los 600 millones del Plan Renove que ya llevan tres meses de retraso. Esta no es una mala medida, pero no deja de ser un parche que no soluciona el principal problema del turismo: falta de liquidez para las empresas y las familias, que no se atreven a gastar. Además, y como revelamos hoy, estos créditos blandos son absorbidos en su mayor parte por las actividades hoteleras, llegando muy pocos recursos a agencias de viaje, por ejemplo.

Ante un negocio (el turismo) que en 2007 reportaba el 10,7% del PIB del Estado, el Gobierno sólo tiene tiritas en vez de crear un verdadero plan (como reclamó Exceltur) para afrontar una situación de crisis económica que no ha terminado y que durará, como mínimo, hasta final de año. Esperamos que el prometido Consejo de Ministros monográfico se celebre antes de que acabe junio y se tomen en consideración muchas de las medidas que el sector ha propuesto a Zapatero. Así crecerán más “brotes verdes”.

El turismo forma parte de nuestra vida

Hoy, Día Mundial del Turismo, es el momento de hacer balance de lo que este sector representa en la sociedad actual, porque las tendencias han cambiado y cambian constantemente. Por ejemplo, los primeros turistas de la Historia fueron aquellos patricios romanos que pasaban el verano en balnearios y termas cercanos a sus villas de vacaciones. Incluso se cuenta que hacían viajes gastronómicos a otros territorios del Imperio.

Pero durante la Edad Media, se acabó con el turismo tan rápidamente como con las brujas que hacían las veces de farmacéutico en el momento y que tenían que desplazarse en busca de los elementos necesarios para sus recetas. Más tarde, el Renacimiento vino a recordar a los grandes señores lo maravilloso que era pasar el verano en una residencia de campo, para lo que tenían que desplazarse, aunque lo hacían a poca distancia. No fue sino hasta el siglo XVIII cuando los ricos ingleses comenzaron a fomentar entre sus hijos lo que ellos llamaban “el gran tour”: un recorrido a lo largo de Europa de 3 años de duración y que tenía como finalidad ampliar sus estudios y sus conocimientos sociales. Es decir, es el primer antecedente que afirma el hecho de que el turismo es una forma de educación.

Luego vinieron las dos grandes guerras. Tras la primera se intentó desarrollar el turismo popular, especialmente entre los más jóvenes, pero no fue hasta la finalización de la segunda cuando hubo un verdadero resurgir y reinventar en el turismo. Así, apareció este fenómeno tal y como lo conocemos ahora: el llamado turismo de masas. Vacaciones pagadas, mejora de las comunicaciones y los transportes, promoción de nuevos destinos y un despertar en la curiosidad de la gente fueron las principales causas del turismo como tal.

Los gobiernos, cada vez más conscientes de que esta actividad significa progreso y enriquecimiento social, toman un mayor partido para desarrollar y patrocinar destinos interesantes. Tanto a nivel nacional (turismo doméstico) como internacional. Y lo importante es moverse, beneficiándose del turismo social, del que se oferta a los jóvenes o a la tercera edad, son sólo algunas de las actuaciones que ponen de manifiesto que esta actividad se convierte poco a poco en una necesidad de primer orden.

Sin embargo, el hecho de que este sector crezca y se desarrolle a gran velocidad, implica también una responsabilidad hacia aquellos que nos visitan. Es imprescindible que nuestra oferta de servicios sea impecable y variada, en constante renovación. Es imprescindible una promoción adecuada de los destinos y una educación y preparación más que correctas para aquellos que atenderán a los visitantes.

Actualmente Internet no es sólo un medio para llegar a la información, también es un espacio donde prácticamente se puede vivir la aventura del viaje mientras se prepara a conciencia. Puesto que desde este sistema ya es posible buscar información, seleccionarla, elegir establecimientos e itinerarios y reservar directamente de forma on line, sin tener que salir de casa. Por eso, un día como hoy, tenemos que celebrar la inmensa posibilidad que nos ofrece este sector tanto a nivel educacional y socializador, como de relax, antiestress o, por qué no, lúdico.

Un verano más… tirados en Barajas

Otra vez en verano la vergüenza de las aerolíneas. O, más concretamente, la desvergüenza de algunas que no dudan en dejar tirado a un pasaje entero durante dos días en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Nos referimos a la compañía Air Comet, propiedad del grupo Marsans, que últimamente también ha sido noticia por la venta de Aerolíneas Argentinas. Es impresionante ver cómo con argumentos tan enclenques como los tan manidos “fallos mecánicos” se puede cancelar el vuelo de unas personas y despreocuparse por ellas. Air Comet y sus responsables no tienen perdón, lo decimos bien alto y claro. Lo que la aerolínea debía haber hecho es coger a todos los pasajeros y ofrecerles otro vuelo a su destino en el menor plazo de tiempo posible. Pero, en vez de eso, han optado por dejar a los viajeros a su suerte en el Aeropuerto de Barajas, reaccionar tarde ofreciéndoles un hotel y esperar a que llegase un vuelo de Air Comet desde Buenos Aires para operar el que tuvo que ser suspendido. De vergüenza y, encima, lo realiza una aerolínea española.

Suele ser en verano cuando más afloran estos problemas y cuando se demuestra que vivimos en una república bananera. Por mucho que se esfuerce el Ministerio de Fomento en renovar su web para informar a los viajeros (noticia), ¿de qué le sirve a un pasajero que se queda en bragas ante esta situación? El afectado sólo tiene el recurso de la reclamación, que no suele llegar a ningún sitio. Eso y poner una gran sonrisa a la espera de que le trasladen en otro vuelo.

La actuación de la administración española en estos casos es nula. El permiso para operar vuelos en territorio español es un tema potestativo del Estado, quien da una autorización a las aerolíneas para que lo exploten comercialmente. Para llegar a esto, la firma en cuestión debe pasar una serie de controles y cumplir un conjunto de requisitos. La Dirección General de Aviación Civil se encarga de controlar estas cuestiones. ¿Se le realizará una investigación a Air Comet? Deberían: no es el primer incidente de este tipo y además se han alegado problemas mecánicos en el aparato para no despegar. Pero lo más seguro es que Aviación Civil no haga nada…

Con ello se contribuye a dar pie al fantasma de la permisividad que ya apreció con el caso Air Madrid, cuando se supo que la compañía estuvo volando mucho tiempo sin haber pasado todos los controles de seguridad. Y es que, hilando, a uno no le extraña que sucedan estas cosas cuando se entera de que en muchas aerolíneas algunos de sus ejecutivos han desempeñado cargos en la Dirección General de Aviación Civil, donde han dejado muchos amigos. Eso sí, al cliente que le zurzan, por no emplear una palabra más rotunda.

La Comunidad de Madrid es “tacaña” en el gasto público

Son buenas noticias para la Comunidad de Madrid el que la actividad turística suponga el 6,3% del PIB regional (12.230 millones de euros). Esto indica que algo bueno se está haciendo desde la Consejería de Turismo. Sin embargo, entre cifras tan halagüeñas como una recaudación de 3.709 millones de euros en impuestos por actividades turísticas, destaca un nubarrón que dice bastante de la política de inversiones de esta autonomía. Y es que el Gobierno regional de Madrid se gasta sólo 548 millones de euros en el sector turístico. Un 1,8% del gasto público en la región de Madrid. Es decir, prácticamente nada. Y, aún así, la actividad turística se mantiene y crece.

¿Qué pasaría si la administración regional aumentase este nivel de gasto? Seguramente se dinamizaría el trismo en la Comunidad de Madrid, generando más ingresos, mayor recaudación, mayores inversiones privadas. Y no sólo redundaría en una mayor riqueza macroeconómica. Los empresarios del sector, desde restauradores a hoteleros, se verían más beneficiados, consiguiendo más riqueza y generando más empleo. Todo es una cadena.

Sabemos que este gasto repercute en las actividades culturales que organiza la Comunidad o en la promoción del destino. También sabemos que hay otras inversiones, como la mejora de las infraestructuras, que repercuten en el turismo y que no se contemplan en esta partida. Es verdad, pero no es menos cierto que estos 548 millones indican una baja inversión en actividades puramente turísticas. Este hecho debe corregirse ya para mejorar el futuro del sector en la región que alberga la capital del Estado.

Por último, no vamos a comparar aquí el gasto público que realiza la Comunidad de Madrid con el que hacen otras autonomías como Valencia, Baleares o Canarias. Éstas últimas son regiones más dependientes del turismo, por lo que es lógico que sus niveles de inversión sean mucho mayores. Pero, aún sin entrar en comparaciones, la inversión en Madrid nos parece que no está ajustada a la importancia de esta región. Una tarea pendiente para el gobierno de Esperanza Aguirre.

El ‘todo vale’ legal de las ‘low cost’

Hay que acabar definitivamente con los abusos de las compañías de bajo coste. Abusos permitidos por la ley, que ya tiene bemoles. El Parlamento Europeo ha dado un gran paso al exigir a todas las aerolíneas la inclusión en los precios que publiciten de todas las tasas y cargos aplicables, con el objetivo de no engañar al consumidor. Sin embargo, en la cuestión de los vuelos cancelados, aún queda mucho por hacer.

El reglamento 261/2004 de la Unión Europea, que regula los derechos de los pasajeros, garantiza que si una compañía aérea suspende un vuelo, la firma debe reubicar a los afectados en otro que tenga igual destino, proporcionarles alojamiento y una indemnización, entre otros derechos. Excepto para los billetes con precio reducido. Aquí está el tecnicismo legal que usan ciertas líneas de bajo coste para anular vuelos sin previo aviso y sin hacerse cargo de los pasajeros afectados. Toda una vergüenza cuya corrección debe instar la Dirección General de Aviación Civil, responsable del cumplimiento de este reglamento.

De esta forma, casos recientes como los de Easyjet no sucederían, al menos no dejarían desprotegidas a personas que han hecho una serie de planes contando con un vuelo que nunca existió.

Todo incluido en los precios de las aerolíneas

Las reacciones a la decisión del Parlamento Europeo de obligar a las aerolíneas a publicar sus precios con todas las tasas, impuestos y cargos incluidos no se ha demorado e incluso ha cruzado el Atlántico. En Gatling, uno de los blogs de referencia de la comunidad de viajeros, se han hecho eco de la noticia. Desde revista80dias.es también felicitamos al Parlamento por dar este paso, ya que los abusos que se cometían al anunciar los precios eran poco justificables. Y es que algunas compañías llegaban a anunciar tarifas de un euro por vuelo, pero que posteriormente podría llegar hasta los 30 ó 40 euros de coste al sumarle tasas e impuestos. Se podrá argumentar que este precio podría no ser caro comparado con otras ofertas. Es verdad, pero el fondo de la cuestión es que para llegar hasta él, el viajero había sido engañado con una oferta inexistente. Esto no se lo puede permitir una empresa medianamente seria y mucho menos la Unión Europea.

Queremos más salidas de emergencia

Hay temas que son un poco estúpidos, pero de los que merece sacar alguna conclusión. Nos referimos al estudio que ha realizado la universidad británica de Westminster sobre cuáles son los asientos más seguros en los aviones. La conclusión, que no es ninguna sorpresa y que tampoco merecía ningún análisis tan sesudo, es que las plazas más cercanas a las salidas de emergencia son las que ofrecen mayores probabilidades de supervivencia. ¡Toma ya! Vamos, es como si te dicen que jugando a la ruleta rusa con un revolver vacío tienes más posibilidades de acabar vivo que si lo haces con uno cargado…

A pesar de la aparente perogrullada del informe, nosotros queremos sacar una conclusión a parte. Este estudio debería servir a las compañías aéreas y fabricantes para replantearse el diseño de los aviones y establecer más salidas de emergencia en los mismos. Lo primero debe ser la seguridad del pasajero y está claro que en un momento de tensión (como puede ser un accidente aéreo) hay que intentar salvar al máximo número de personas o, al menos, facilitarles la tarea de escape. La realidad es que los 150 pasajeros de una aeronave no pueden estar, hoy por hoy, al lado de una salida de emergencia. Quizá sólo 50 o 60 personas pueden tener ese “privilegio”, ¿y el resto? ¿Debemos asumir ese peligro cuándo montamos en un avión? Creemos que no y que este estudio debería servirnos a los consumidores para reclamar a Boeing y Airbus el diseño de aparatos con más salidas de escape.

Algunos dirán que el avión es el medio de transporte más seguro. Más que el coche, que el tren… Es verdad, pero cuando hay un accidente pueden perecer de una vez 150 vidas y la pérdida de una sola ya es un hecho catastrófico. Además, a nosotros no nos gustaría quedarnos dentro de un aparato accidentado por estar lejos de la salida de emergencia. Y ¿a vosotros?