Ideas parciales para atraer al turista de calidad

El Summit Shopping Tourism and Economy es un encuentro de grandes empresas que esconde un potente lobby comercial y financiero.

Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, en el Summit Tourism ShoppingEntre el 3 y 4 de octubre se celebrará en Madrid el tercer encuentro de turismo de compras con el objetivo de mostrar que el denominado “turista de calidad” es una de las soluciones a los problemas del sector turístico español. La idea es buena, pero falta concretar con datos y hechos cómo beneficiará este visitante a la parte más débil, y más necesaria, de la ecuación turística: la sociedad y los trabajadores.

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¿La estrategia definitiva para Madrid?

Carlos Chaguaceda es el nuevo director general de Turismo de la Comunidad de Madrid. Tiene ante sí el inmenso trabajo de encajar todas las piezas para que el patrimonio cultural y natural de la región española tenga la visibilidad que se merece.

La política turística de la Comunidad de Madrid necesita un cambio radical y Carlos Chaguaceda, nuevo director general de Turismo de la región, parece capacitado e interesado en dar este giro. Chaguaceda proviene del mundo de la comunicación y ha dejado entrever que por este lado irá parte de su trabajo al frente de la dirección general.

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“No sabía qué era Fitur, ni si se nos regalaba el pabellón”

Así se ha despachado Milagrosa Martínez, ex consejera de Turismo de la Comunidad Valenciana. No es el único político que accede a un cargo para el que no está preparado ni le interesa estarlo. Así va la política turística española.

Una región líder en turismo como la Comunidad Valenciana (4,6 millones de turistas hasta agosto de 2015, un 13,6% de todos los que llegan a España) ha tenido como consejera de turismo a una persona que no entendía nada del sector.

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El valle, encontrado, de los neandertales en Madrid

La Comunidad de Madrid abre al público en denominado “valle de los neandertales” en el municipio de Pinilla del Valle. Es otro elemento más para poner en valor atractivos turísticos diferentes si se saben resolver los desafíos que conlleva.

En un fértil valle de la Comunidad de Madrid, hace unos 30.000 años, murió una niña. Hoy nos ha llegado su recuerdo a través de un molar que ha permitido identificarla como una neandertal. Y no estaba sola, sino que formaba parte de una comunidad que habitaba muy cerca de lo que hoy es el embalse de Pinilla del Valle, en la ribera del río Lozoya y a los pies del pico de Peñalara. Continuar leyendo “El valle, encontrado, de los neandertales en Madrid”

España: un patrimonio cultural privilegiado que nadie mantiene

La consideración que los políticos dan al patrimonio cultural e histórico de España muestra claramente el nivel intelectual de quienes gobiernan el país mediterráneo. Así es imposible una estrategia de turismo cultural.

Detalle de las tallas desfiguradas del monasterio de Santo Tomás en Ávila | Foto: David Fernández
Detalle de las tallas desfiguradas del monasterio de Santo Tomás en Ávila | Foto: David Fernández

El trato que el arte y la cultura reciben en España es lamentable y alarmante. No es raro si se tiene en cuenta que la mayoría de los gobernantes del país mediterráneo son incultos e incluso analfabetos funcionales. España es uno de los lugares del mundo con mayor cantidad y calidad de monumentos, recintos históricos y patrimonio arqueológico. Y, a pesar de ello, ningún Gobierno, en los 37 años de democracia, ha sido capaz de articular una estrategia cultural para cuidar y conservar este tesoro que pertenece a todos, no sólo a los españoles, sino a la Humanidad en su conjunto. Y, como resultado, ningún Gobierno ha elaborado un plan de turismo cultural que permita promocionar y mejorar el alto patrimonio que salpica la piel de toro ibérica.

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Haciendo caja en los recintos históricos

El Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido por Ignacio González (PP), aprobará en los próximos meses la modificación de la Ley de Patrimonio Histórico regional, que data del año 1998. La principal novedad es que se simplificarán los trámites y se agilizarán para permitir obtener mayor rendimiento económico a ciertos espacios históricos.

De esta forma se podrán agilizar proyectos como el que pretende convertir la sede del antiguo Banco Español de Crédito, en la calle Alcalá de Madrid, en un hotel (con 215 habitaciones) y un centro comercial. La iniciativa es loable y va en línea con la política del Partido Popular en Madrid, que se ha caracterizado por facilitar la actividad empresarial. Es loable porque permitirá generar empleo, tanto en la remodelación del edificio como después en la puesta en marcha del mismo (se estima que la construcción generará 1.800 puestos de trabajo y 3.000 cuando funcione en 2016). Pero hay que tener cuidado.

Los edificios históricos, así como los sitios arqueológicos y todo aquello que esté relacionado con la cultura, el arte y la historia, debe ser protegido por encima de todo. Y ni siquiera la excusa de la actividad económica, la generación de empleo, etcétera, debe servir para desfigurarlos y cambiar su aspecto, que es una de las cualidades que se suman a la historia del sitio.

Actualización (17/3/2013): la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABA), la Asociación Madrid y Patrimonio, la Asociación Española para la Proteción del Patrimonio del siglo XX, junto con particulares y profesionales han presentado alegaciones al plan de reconversión del edificio del Banco Español de Crédito, según el diario El Mundo. Desde la RABA aseguran que no comparten el fachadismo: vaciar los edificios históricos de su contenido y estructura, dejando sólo la fachada. Todas las asociaciones piensan que este concepto destruye el bien de interés cultural y no le hace ningún favor.

Nuevas, e innecesarias, medallas y placas al Mérito Turístico

En el Ministerio de Industria, Energía y Turismo deben de tener pocas ocupaciones, porque una de las últimas ocurrencias de sus responsables ha sido la de modificar la norma que regula la medalla y la placa al Mérito Turístico que otorga este organismo. El dato no sería significativo si no fuese porque estos premios ya fueron regulados en el año 2005 por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). El nuevo Ejecutivo de Mariano Rajoy (PP), con José Manuel Soria como ministro de Turismo, se escuda en que, desde entonces, “el sector turístico ha experimentado enormes transformaciones, con la aparición de las compañías aéreas de bajo coste, la incorporación de nuevos destinos turísticos y la irrupción de las nuevas tecnologías y de las redes sociales”, lo que obliga a modificar la normativa. Bien, las aerolíneas low cost ya operaban en 2005, los nuevos destinos turísticos (habrá que saber a cuáles se refiere) también estaban ahí. Lo único que puede tener sentido es la importancia que han ganado las redes sociales como plataformas de promoción.

A pesar de ello, los cambios en la normativa son mínimos, casi cosméticos. En vez de usar las denominaciones que Miguel Sebastián, ministro de Industria, Turismo y Comercio en 2005, instauró para las medallas, se aprueban otras con conceptos tan ambiguos como innovación, promoción, sostenibilidad o internacionalización. Las categorías de 2005 tampoco eran mejores, aunque algunas sí sonaban más concretas: hostelería, servicios turísticos, sector público, conocimiento turístico o ámbito internacional.

Las medallas y placas al Mérito Turístico fueron creadas en 1962 por deceto, cuando Manuel Fraga era ministro de Información y Turismo en el régimen dictatorial del general Franco. Entonces nuestro turismo estaba empezando a despegar con la llegada de visitantes extranjeros en busca de sol y playa. La implantación de estas condecoraciones era una forma de estimular al sector para que mejorase su calidad y de dar una etiqueta para generar confianza entre los turistas. Entonces había tres categorías: oro, plata y bronce.

Hasta 2005, esta condecoración, que ha premiado a muchas figuras del sector a lo largo de los años (muchas veces sin causa justificada), no fue regulada para ajustarla a las nuevas necesidades de la economía española y a su modelo turístico. Hoy, más que para atraer y orientar al viajero, estos premios sirven como reconocimiento a aquellas personas o empresas que han tenido un papel significativo en el sector. Pensamos que, para poner en valor verdaderamente estos galardones, se debería realizar una regulación más seria, que establezca los requisitos para optar a su consecución y que los expedientes que se abran para la misma sean públicos y transparentes.

El ministro y sus mosquitos

Cuidado con lo que dice, ministro

Los políticos se descalifican solos. La última ocurrencia de José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, ha sido la de recomendar que los españoles realicen turismo “siempre” en España. “Cuando nos visitan 57 millones de turistas cada año, no pueden estar equivocados. A lo mejor los equivocados somos nosotros, que en vez de muchas veces quedarnos a hacer turismo dentro de España nos vamos a lugares recónditos del mundo”, ha declarado Soria hace unos días. Y se ha quedado tan pancho. Por si era poco ha agregado que muchos españoles salen del país en busca de sol y playa y se encuentran con “mosquitos, temperaturas que sobrepasan los 35 y 40 grados y una temperatura del mar que no es la que se puede encontrar en España”.

Las declaraciones no estarían mal si España fuese un país autártico (algunos quieren volver a la economía posterior a la Guerra Civil, de subsistencia). Pero se da el caso de que en nuestro país, además de las agencias que organizan viajes dentro de España, hay otras, denominadas emisoras, que preparan salidas a destinos extranjeros. Para el ministro Soria estos negocios deben de ser facturadores de mosquitos y altas temperaturas. Además, no deben de tener derecho a la vida, claro. Mayoristas como Catai o Kuoni, especializados en los grandes viajes (a destinos con millones de mosquitos, Soria dixit), estarán contentos.

En 2011, los residentes en España realizaron 13,1 millones de viajes al extranjero, un crecimiento del 6,1% con respecto al año anterior, según los datos del informe Balantur elaborado por el Instituto de Estudios Turísticos (IET). Incluso con la crisis, los viajes al extranjero aumentan. Lo cual da un clave de la inteligencia de los españoles, que se deciden a conocer otras culturas, mezclarse y aprender del “otro”, como decía Ryszard Kapuscinski. Y ello a pesar de los mosquitos.

Quizá la intención del ministro no fuese mala. España atraviesa una crisis muy dura y el negocio que se genere en el país aumentará la riqueza y las probabilidades de crear empleo. Pero las agencias emisoras también mantienen puestos de trabajo que dependen del interés de los españoles por viajar fuera. No se puede disparar contra ellas para beneficiar otros sectores.

Sí, las intenciones de Soria debían ser buenas. El ministro tampoco ha tenido empacho en señalar que “muchas veces nos fijamos solo en el turismo de sol y playa, pero las comunidades autónomas que no tienen mar disponen de una oferta turística maravillosa, con unos precios y una gastronomía extraordinaria”. Un aplauso para el responsable de Turismo, que ha descubierto la rica oferta de interior. A ver si este descubrimiento se nota en un plan integral que permita dar a conocer (como hace el ministerio que dirige Soria con el sol y playa) todos los encantos de esas comunidades que no tienen costa. Un plan serio, riguroso, con objetivos, que incluya a todos y pivote en bases como el turismo rural. Menos palabras y más hechos: a finales de agosto se cumplen ocho meses desde que Soria se sentó en el sillón de ministro de turismo y de un plan para el interior no se ha oído nada.

La Fontana de Trevi es de oro

Ahí tenemos a la exhubertante (por decir algo poco atrevido) Anita Ekberg bañándose en la Fontana de Trevi (Roma, Italia) en la “Dolce Vita”, del maestro Fellini. ¿Cuánta magia han despertado las fuentes en la cinematografía y la literatura? Pero es que además son verdaderos generadores de riqueza. El diario La Reppublica ha revelado que, en los seis primeros meses de 2012, la famosa fuente ha recaudado 540.000 euros.

Bueno, decir que “ha recaudado” es inexacto, porque nadie cobra entrada a la Fontana, que es de libre acceso. Son los turistas quienes, siguiendo una tradición, lanzan voluntariamente sus monedas al interior de la fuente, puesto que la leyenda dice que ello garantiza la vuelta a Roma. Algunos políticos deberían aprender de este sistema de pago nada coactivo, a diferencia de los impuestos.

Bromas a parte, la cifra supone un incremento sin precedentes y al final de año se podría superar el millón de euros. En 2010, la “recaudación” fue de 838.000 euros; en 2011, de 951.000. Ya se ve que, según para qué, hay o no crisis. Cada semana, voluntarios de Cáritas, organización vinculada a la Iglesia Católica, recoge las monedas para destinarlas a fines benéficos. Los datos también muestran la fuerza que puede tener una leyenda bien mantenida y orquestada en el tiempo.

No queremos entrar en cómo se deben distribuir los fondos, pero quizá sería una buena idea dedicar parte (si no todo) a mejorar las infraestructuras turísticas de Roma. También a mantener su rico legado histórico y arquitectónico.

¿Existe en España algo parecido y con este nivel recaudatorio?

El Corte Inglés, ¿sólo turismo de compras?

Turespaña (el organismo que se encarga de la promoción de nuestro país en el extranjero) y la cadena de almacenes El Corte Inglés han firmado un acuerdo de colaboración para fomentar el turismo de compras entre los visitantes que lleguen a nuestro país. Sin duda, el sector público debe colaborar con el privado, pero con el objetivo de que se generen oportunidades para la mayoría de empresas y no sólo para determinados actores. Los pequeños comercios se preguntarán, con razón, si El Corte Inglés es todo el turismo de compras que tiene España. Hubiera sido más recomendable un gran plan que implicase a todo el comercio.

El turismo de compras es muy residual en España, como muestran los poco desagregados datos del Instituto de Estudios Turísticos. De 52.796 millones de euros de gasto que efectuaron los turistas en 2011, sólo un 3,2% se dedica a otras actividades, entre las que se contemplan las compras. En el comunicado enviado a los medios, el Ministerio de Industria, Energía y Turismo reconoce que el gasto en compras efectuado por los turistas entre mayo de 2011 y mayo de 2012 llegó a los 29,24 millones de euros, es decir, un 0,05% del total.

Con estos datos en la mano, cabe preguntarse si la estrategia de Turespaña debe orientarse a promocionar el turismo de compras. La idea del acuerdo firmado con El Corte Inglés es que en las ferias internacionales de turismo haya representantes de la empresa, así mismo, cuando se organicen viajes de prensa o de familiarización para agentes extranjeros, se les llevará a los centros comerciales de la cadena de almacenes. El objetivo son los mercados de Asia, América y Rusia.

España cuenta con un patrimonio natural y cultural nada promocionado, en clara sintonía con la idea de los políticos nacionales de que la cultura es insignificante. Las campañas promocionales se centran en la oferta de sol y playa española, que ha sido la verdadera atracción desde los años 60 del siglo pasado para los visitantes extranjeros. Se puede seguir estrujando la ubre de esta vaca, que cada vez da más signos de cansancio por la alta competencia de otros destinos mediterráneos.

O se puede empezar a explotar (desde el punto de vista turístico y respetando el medio ambiente y las poblaciones) la riqueza del interior español. Salvo tímidos anuncios y promociones, los destinos del Norte de España y del interior del país son desconocidos para el turista internacional. Existe un potencial clave en los mismos, no sólo para atraer turistas, sino para generar empleo y para dar vida a zonas rurales en clara decadencia. Esta falta de promoción no es del todo culpa de Turespaña, ya que las competencias de turismo están transferidas a las comunidades autónomas. Y cada uno, en su reino de taifas, hace lo que quiere. Y así nos va.

Para dar la vuelta a esta situación y centrarse en los productos que de verdad puede promocionar España hace falta mayor calidad política, una cualidad inexistente en nuestro país. Gobernados como estamos por una casta parasitaria que sólo se ocupa de su bienestar, nadie se va a atrever a dar un giro radical a la estrategia turística de este país, por muchos planes integrales que se aprueben, elaboren y editen. Al final lo que hace falta es inteligencia y ejecución, algo que escasea entre la alta clase política, sea del color que sea.