Derechos humanos y atracciones en el Tíbet

Monte Everest, ¿en el Tíbet (China) o Nepal? | Foto: Göran (Kartläsarn), en Flickr

El Gobierno de Lhasa, capital de la región autónoma del Tíbet (China), ha anunciado que construirá un parque temático en la zona. Se invertirán 4.700 millones de dólares en el proyecto y las obras durarán entre tres y cinco años para alumbrar un recinto de 800 hectáreas (cerca de 80.000 metros cuadrados). La información proviene de la agencia oficial china Xinhua y ha sido publicada por el China Daily.

La noticia se puede ver desde dos prismas. Desde luego, es una iniciativa positiva en esta región asiática, que conllevará crecimiento y riqueza a sus ciudadanos. Ma Xinming, alcalde de la ciudad de Lhasa, ha explicado que “el parque se ha diseñado para mejorar las credenciales turísticas del Tíbet y ser la marca de su industria cultural”. Además, los distritos residenciales, los negocios y la innovación cultural también se incluirán en el parque.

Todo eso está bien. Pero no es menos cierto que la iniciativa se lleva a cabo en una región con graves problemas sociales y políticos. Los medios chinos no los comentan y muchos de los occidentales los ocultan o pasan por alto. Pero en el Tíbet no han dejado de aumentar las protestas por la presencia china en los últimos meses y años (por ejemplo, durante la celebración de los Juegos Olímpicos en 2008). Las más significativas y terribles son las de los monjes budistas que se queman a lo bonzo. También preocupa la incidencia que este parque puede tener en el medio ambiente de la zona, de un alto valor ecológico.

La historia del Tíbet, como la de todos los pueblos que quieren ser nación, es complicada e intrincada. Desde el dominio del Imperio Mongol a partir del siglo XII, hasta el control por parte de China en el siglo XVIII y la independencia que conseguiría la región entre 1911 y 1950. Es en este año cuando el ejército de la República Popular China invade el Tíbet y el Dalai Lama, hasta entonces su primer ministro y director espiritual, debe escapar. Desde entonces hasta nuestros días, la política china ha sido la de inundar la región con nacionales de la etnia Han, a la vez que se han destrozado y casi aplastado las tradiciones tibetanas y budistas, religión prohibida, provocando un descontento social que se ha ido larvando durante décadas.

No queremos hacer una valoración sobre si el Tíbet debería ser independiente o no, algo que corresponde decidir al pueblo chino y al tibetano, siempre dentro de la paz y la democracia. Pero sí queremos llamar la atención del turista y del viajero que muchas veces visitan destinos en los que desconocen las corrientes sociales que existen en los mismos. Aunque China es un país con una cultura inmensa y un potencial turístico todavía sin explotar, también es una potencia a la que no le tiembla el pulso a la hora de no respetar los más mínimos derechos humanos (véase la política del hijo único o la represión de los disidentes, como Ai Weiwei). No proponemos que el viajero no acuda al país, sólo que sea consciente de las implicaciones que su viaje puede tener en determinados países y la necesidad de ser crítico ante determinadas situaciones.

Subida de tasas: este verano, viajar será más caro

La estrategia del Gobierno de Mariano Rajoy (PP) es clara: devaluar el poder adquisitivo de los españoles con subidas en los precios públicos. Ha pasado con el transporte terrestre (tren y autobús) y ahora con el avión, gracias a la subida de las tasas aeroportuarias. Pero también se extiende a otros ámbitos: medicamentos, tasas de las comunidades autónomas, luz y gas… La lista es interminable. Sí, el Gobierno está contribuyendo a empobrecer el país. Se supone que con la idea de hacer más competitiva España de cara al exterior. A nuestro juicio, un claro error si se hace de forma indiscriminada, como está sucediendo. Lo siguiente: subida del IVA.

Las actividades del sector turístico (hotelería, restauración, transporte y agencias de viajes) son de las pocas que todavía funcionan en la economía española. Bien es cierto que gracias al turista internacional, ya que el español medio no gasta por el miedo al despido y porque percibe que día tras día sus gastos aumentan. Pero, con todo, se siguen generando ingresos turísticos que benefician a nuestro país. Lo que no puede hacer un Gobierno inteligente es matar esta “gallina de los huevos de oro” con subidas de precios.

En el caso de las tasas aéreas, el único culpable es el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy. Es fácil situarse en la posición del consumidor y exigir a las aerolíneas que asuman el coste del incremento (en su caso, Iberia lo cifra en más de 100 millones de euros), pero la realidad es que el negocio aéreo ha visto como se estrechaban sus márgenes en los últimos años. El precio del petróleo y la caída de la demanda han llevado a muchas aerolíneas a cerrar. Hacer que ahora asuman, de golpe, un gasto que para todo el sector podría llegar a los 709 millones de euros (resultado que sale de multiplicar los 70,9 millones de pasajeros que se han movido en los aeropuertos españoles hasta mayor por la subida media de 10 €) podría ser más contraproducente.

Y tampoco es solución que el cliente pague y pague y pague ad infinitum. La única salida posible es que las tasas aeroportuarias no se suban. Así de sencillo. Pero ha podido más el afán recaudador del Gobierno. No se sabe por qué, la enmienda que CiU y PP presentaron en el Senado para que la subida de tasas se cobrase desde el 1 de julio no ha sido aprobada en el Congreso. Ese “templo de la palabra” donde los representantes de la soberanía nacional oyen de todo menos las peticiones de quienes les eligieron.

Como en todo lo que nos está pasando a los españoles, en el caso de las tasas aeroportuarias estamos pagando los pecados y errores de otros. Los pagamos todos los españoles, claro, porque de quienes los provocaron e incitaron a ello no hay noticia. En los años de crecimiento, la deuda de AENA llegó a los 12.000 millones de euros. Eran los tiempos en que al político de turno se le ocurría construir un aeropuerto en mitad de la nada. O se le encendía la bombilla para reformar un aeropuerto sin apenas tráfico (como el de León). Y todo esto hay que pagarlo ahora. Lo vamos a pagar tú y yo, querido lector, pero no el malnacido que decidió endeudarnos de esta manera.

Paseos de arquitectura en Madrid

Ascensor del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía | Foto: Joaquín Cortés y Román Lores

Muchas ciudades españolas cuentan con un patrimonio arquitectónico que no saben explotar. No son pocos los municipios que ni muestran estos edificios singulares ni tienen intención de hacerlo. Madrid quiere estar entre las excepciones y desde la oficina de turismo de la capital han lanzado “Itinerarios de Arquitectura: Pasear Madrid”. Se trata de un programa turístico que ofrece rutas guiadas por arquitectos a diferentes lugares de la ciudad. También se visitará y explicará el interior de los inmuebles más significativos. El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) colabora aportando los expertos que desvelarán los secretos de los edificios.

La propuesta se ha puesto en marcha en colaboración (lucrativa, por supuesto) con el Grupo Orizonia, que a través de su red de agencias y mayoristas la comercializará. También cuenta con una página en Internet, creada por el grupo, para realizar las reservas. Este es el único punto algo criticable, ya que las rutas deberían ser un servicio ofrecido directamente por la Oficina de Turismo de Madrid, cobrando la cantidad correspondiente. Por otro lado, es cierto que gracias a Orizonia y su capilaridad la oferta de “Pasear Madrid” llegará a más turistas que si solo se comercializase a través de las típicas oficinas de turismo.

Los paseos se concentrarán en tres itinerarios: Paseo del Arte, Eje Castellana-Serrano y Eje Alcalá-Gran Vía. Y los mismos están programados para todos los sábados del año e incluyen, como mínimo, una noche de hotel.

La ciudad de Madrid presentó recientemente su plan estratégico de turismo, en el que se incluyen programas como este para favorecer la mayor afluencia de visitantes a Madrid y conseguir un mayor gasto de los mismos. Sin duda, esta es una muy buena iniciativa que pone en valor el patrimonio arquitectónico de la capital de España (de una vez por todas) y que debería ampliarse a otros puntos de la región. Quizá las autoridades de turismo de la Comunidad de Madrid (mermadas tras los diferentes recortes de Esperanza Aguirre) deberían tomar ejemplo: San Lorenzo de El Escorial, Aranjuez, Chinchón, etcétera. Un programa común, en colaboración con turoperadores, para explotar turísticamente estos enclaves podría ser muy beneficioso. Otra cosa es que haya ganas e inteligencia para llevarlo a cabo.

Renfe habla en inglés

Otro de los detalles que hacen de España un país sin futuro a corto y medio plazo es su carencia en el uso de idiomas. Aunque el conocimiento mínimo de inglés se ha ido paliando en los últimos años (un estudio del centro de idiomas Education First sitúa el nivel de España entre los más bajos del mundo), lo cierto es que todavía nos queda mucho camino por recorrer como sociedad en este sentido. Un informe de la misma escuela de idiomas muestra que el 40% de los ejecutivos españoles opina que los problemas de comunicación por el desconocimiento del lenguaje provocan que se pierdan oportunidades económicas y de crecimiento.Tampoco es útil compararse con otros países de nuestro entorno, como Francia, para sacar pecho y decir que ellos tampoco son muy proclives a hablarlo.
El sector turístico tampoco es una excepción, aunque en la costa el inglés es el idioma preponderante y no hay problemas para hablarlo y hacerse entender. No ocurre lo mismo en los destinos de interior e incluso en algunos urbanos.No obstante, se empiezan a ver signos que muestran un cambio de tendencia positivo. Es el caso de los trenes de Cercanías de Renfe en el núcleo de Madrid, que en sus avisos internos del propio vagón sobre la próxima parada han incorporado la traducción al inglés. Es un avance que, de momento, sólo se da en los convoyes que circulan por las líneas que pasan por Sol (pleno centro de Madrid) o que llegan hasta el Aeropuerto de Madrid-Barajas.
Sin embargo, este hecho muestra a las claras que alguna cabeza pensante (de Renfe o el Ministerio de Fomento) se ha dado cuenta de que el tren de Cercanías también es un medio de transporte turístico y que los extranjeros que visitan la comunidad (4,6 millones en 2011, un 0,6% menos, según el Instituto de Estudios Turísticos) no entendía ni papa de nuestro idioma tan castizo. Es necesario extender esta iniciativa a toda la red y también a servicios como el autobús o el Metro, que ya dispone de ello en la línea 8 (que se dirige al aeropuerto), pero no en el resto. Así conseguiremos otro punto más de calidad en nuestro turismo.

Canarias, laboratorio tecnológico para el turismo

El Teide desde los Roques de García

Hasta hace pocos meses no se oía hablar de la isla canaria de El Hierro en España. Fue a raíz de la erupción del volcán submarino cuando nos empezamos a preocupar por ella. El turismo extranjero ya tenía noticias de ella, pero el miedo a una catástrofe vulcanológica (algo muy improbable) lo alejó de la misma. Ahora, la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur) quiere convertirla en un laboratorio tecnológico-turístico. Es una idea excepcional y lo lamentable es que no se realice en todo el territorio nacional, como proyecto piloto, en más municipios y regiones españolas.


Segittur quiere dotar a la isla de una red wifi que dará acceso a Internet a los turistas, que podrán consultar información sobre El Hierro, descargarse aplicaciones y llevar a cabo otro tipo de tareas interactvas. También se creará un Centro de Interpretación Vulcanológico, aprovechando el tirón del famoso volcán.


José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, es canario, así que en el tiempo que él esté al frente del departamento las Islas Canarias serán la estrella de muchos proyectos. Es una ocasión ideal para recuperar un archipiélago comandado por Tenerife y Gran Canaria, pero que consta de otras cinco islas y que en España tiene muy poco predicamento. Contamos en nuestro país con un tesoro natural, histórico y cultural a dos horas de vuelo y lo conocemos bien poco. Este tipo de proyectos y otros que tienen que venir deben servir para poner a Canarias entre las primeras regiones en innovación y transformación turística. En este último punto no hay que olvidar que muchos destinos de las islas aún deben reconvertirse, como el Puerto de la Cruz en Tenerife. A pesar de los recortes, la Administración (central, autonómica y local), junto con los empresarios tienen en su mano la llave del cambio y del éxito.

Excesos brasileños

Río de Janeiro y Brasil, preparadas para recibir al mundo... pero con cabeza
Río de Janeiro y Brasil, preparadas para recibir al mundo… pero con cabeza

Brasil está haciendo un trabajo económico y turístico importante en los últimos años. Por un lado, el país iberoamericano es uno de los que mayores crecimientos obtiene entre las economías emergentes. Por otra parte, está preparando sus infraestructuras, sociedad e imagen para los dos eventos que le darán relevancia mundial de forma definitiva: el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.

Sin embargo, los hoteles de Río de Janeiro, una de las más turísticas, han sentado un mal precedente. Y es que los establecimientos de la ciudad carioca han elevado sus precios hasta cifras desorbitadas con motivo de la próxima conferencia de la ONU sobre desarrollo sostenible Rio+20 (entre el 20 y el 22 de junio). Desde el Parlamento europeo ya se ha anunciado la cancelación del viaje que la comitiva iba a realizar a Brasil para asistir a la misma. Según las informaciones, se está obligando a los asistentes a reservar una semana entera, cuando el encuentro dura sólo tres días.

En cuanto a los precios, un paquete de diez noches en un hotel de tres estrellas cuesta unos 2.100 dólares (1.623 euros). Muchos asistentes han puesto el grito en el cielo y las propias autoridades de Río de Janeiro han llamado la atención a los hoteleros. Sin duda, Brasil debe aprovechar los eventos que se van a celebrar en los próximos meses y años para posicionarse en el mundo, llegar a ser una potencia económica y generar un mayor flujo de turistas. Pero no puede cometer abusos en una época de austeridad. Por el bien del país y de su imagen de marca.

Hay que aprovechar el turismo (y al turista) chino

China ya está ahí. Es un gigante de 1.343 millones de habitantes, de los que casi un tercio se pueden considerar clase media y, por lo tanto, con posibilidades de viajar fuera de sus fronteras. Para hacernos una idea, esta cifra potencial supone multiplicar por 10 la población de España o por dos la de los EEUU. Es decir, un mercado muy apetitoso para los destinos maduros, como España. Además, el crecimiento económico del gigante asiático, fundamentado en sus exportaciones del famoso made in China, es imparable: en 2011 su PIB (riqueza nacional) fue de 11,29 billones de dólares, según The World Factbook de la CIA. Eso sí, el crecimiento se ha ralentizado con un 9,2% de media anual.

Por ese motivo, no extraña que la empresa China International Travel Service, la mayor y más importante agencia de viajes del país, haya obtenido un beneficio de 108,83 millones de dólares en 2011 (83,35 millones de euros), un 67% más que en el ejercicio anterior. A medida que el país crezca y los movimientos de viajeros externos e internos aumenten, esta cifra se multiplicará. Y, probablemente, en pocos años nos encontraremos ante una de las mayores agencias mundiales en lo que a beneficios y movimiento de pasajeros se refiere. Los ingresos ya apuntan a eso: 12.690 millones de yuanes (1.451 millones de euros) en un año, un 32% más.

Ahora, lo que hay que pedir a los nuevos gobernantes chinos que saldrán del Congreso que se celebrará en los próximos meses es una mayor apertura económica y democrática en China, con el pleno respeto a los Derechos Humanos. Aunque el país asiático está haciendo sus deberes para sumarse al capitalismo (a pesar de mantener una política de ideario comunista), buena parte de la economía está regida por empresas estatales. La competencia privada es necesaria en un mercado que empieza a despertar, como el de los viajes.

Del lado de los destinos como España se hace necesario que nuestros responsables políticos faciliten, de una vez por todas, la llegada del turista chino. En muchas mentalidades aún está grabada a fuego la máxima de “ver quien la tiene más grande”, hablando en plata castellana. Es un error fijarse sólo en el número de turistas que llegan a España, en vez de en su calidad. Son preferibles más turistas chinos, con un nivel adquisitivo más alto y que permanecen en nuestro país mayor número de días, que visitantes más tradicionales que sólo buscan la fiesta y la borrachera. Aunque los números globales de turistas caigan.

Estos son los deberes para Isabel Borrego, secretaria de Estado de Turismo, y para José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo. Esta es la línea que apuntan grandes ciudades como Madrid en su plan estratégico de turismo hasta 2015. ¿Será esta la línea que mantenga en Plan Integral de Turismo que está elaborando su departamento y que tanto se está demorando? Esperamos que así sea, por el bien económico de España, de su turismo y de las empresas (con sus trabajadores) que aquí se baten el cobre.