Madrid y Barcelona: sobresaliente en transporte público

El transporte público es un elemento fundamental de las grandes ciudades que facilita la movilidad en las mismas. Sin embargo, no en todas funciona de forma adecuada. O al menos, no como esperan los usuarios. Una de las demandas de los clientes de autobuses, trenes o metros es conocer el tiempo que tardará en llegar el medio de transporte elegido. La aplicación para teléfonos inteligentes Movit, que permite conocer el estado de los transportes públicos en diferentes ciudades del mundo, ha realizado un estudio para conocer las sensaciones de los viajeros. Continuar leyendo “Madrid y Barcelona: sobresaliente en transporte público”

Competencia para Renfe en alta velocidad

La competencia de Trenitalia en alta velocidad: Italo. ¿Pasará lo mismo en España?

En el año 2012 aún sigue existiendo un poderoso monopolio en España: el del ferrocarril. A pesar de que la Unión Europea liberalizó este mercado hace unos años, la realidad es que en nuestro país el único operador para este transporte de viajeros es Renfe. Ello ha provocado que durante años la gestión de esta empresa pública haya sido deficiente y que su interés por el viajero haya sido mínimo. Sin embargo, esta actitud ha empezado a cambiar.

Renfe ha modificado su política comercial. Primero, eliminando la comisión que cobraba por la compra de sus billetes a través de Internet. En segundo lugar, el periodo de venta anticipada se amplía hasta los cuatro meses antes de la fecha de salida. Tercero, los billetes se podrán adquirir hasta 15 minutos antes de la salida del tren. Todas estas mejoras, junto con la posibilidad de comprar los pasajes en las máquinas de las estaciones, beneficiarán a los viajes en AVE, Larga Distancia y Media Distancia (trenes regionales), que son los servicios que Renfe presta desde un punto de vista comercial, ya que Cercanías es un servicio público que el Estado obliga a facilitar.

¿Por qué ahora? Sin duda, la posibilidad de que otros actores privados entren en el negocio de la alta velocidad y la larga distancia está llevando a Renfe a aplicar políticas de empresa privada competitiva. De momento ningún grupo internacional ha dado el paso de licitar por el transporte de viajeros en España a través de ferrocarril. Sin embargo, este es un negocio que puede ser muy apetitoso: más de 20 millones de pasajeros transportados al año y 1.100 millones de facturación, según datos de Renfe en 2010. Además, el Gobierno ha anunciado que seguirá abriendo nuevas líneas de AVE, por lo que el mercado no ha acabado de explotar y madurar.

Italia es el ejemplo reciente más cercano: el 28 de abril se puso en marcha el tren de alta velocidad Italo. Se trata de un proyecto de capital privado que hace el recorrido Nápoles-Roma-Milan, con paradas en Florencia y en Bolonia, de momento. La gestiona la empresa NTV participada por otras compañías como Generalli, Banca Intesa o el gigante francés SNCF/VFE-P, y ya está haciendo la competencia a Trenitalia, la empresa pública estatal de ferrocarril del país transalpino.

La llegada de un operador privado a España es necesario, ya que servirá para abaratar los precios de este transporte e introducir mayor calidad y nuevas ofertas en el mismo. Por otro lado, tampoco es improbable que el Gobierno de Mariano Rajoy se atreva a privatizar Renfe, después de sanearla, claro. ¿Se atreverá alguna empresa a invertir en un país con más de 5 millones de parados y varios años de recesión por delante?

Infraestructuras para ayudar al turismo y al sector aéreo

José Blanco, ministro de Fomento, no se anda por las ramas. Más allá de las acusaciones de sectarismo político, es verdad que Blanco ha acelerado la construcción de muchas infraestructuras, la mayoría de ellas relacionadas con el sector turístico, como nuevas líneas de AVE o en enlace ferroviario entre Madrid y el Aeropuerto de Barajas.

Gracias al esfuerzo inversor que está realizando el Gobierno, en no más de dos años tendremos infraestructuras clave para el negocio turístico desarrolladas. Aunque no nos gustan muchas de las políticas erráticas que el Ejecutivo está llevando a cabo para intentar ayudar al sector en la crisis, debemos decir que es un acierto el empuje inversor que se está desarrollando desde Fomento.

El último ejemplo será el enlace ferroviario entre la estación de Chamartín y el Aeropuerto de Barajas, que ya está conectado con la capital a través de la red de Metro. Sin embargo, el tren contribuirá a enlazar el verdadero centro de Madrid, en Sol, con uno de los principales aeródromos europeos. Sin embargo, es más importante el hecho de que el AVE llegue hasta el propio aeropuerto.

Que la alta velocidad llegue a salir de Barajas abre la posibilidad a nuevas fuentes de negocio entre aerolíneas y Renfe. Esta es una vía que ya han explorado compañías como Air Europa, conocida con el término de intermodalidad, y que supone vender billetes de avión conjuntamente con los de tren para llegar a un determinado destino. Sin duda, esta conexión no sólo beneficiará al viajero, también a las aerolíneas.

El crucero empieza en el tren

Renfe quiere seguir dando muestras de que el AVE puede ser más que un tren que circula a 300 km/h. El acuerdo al que ha llegado con la firma de cruceros Royal Caribbean demuestra a las claras que la operadora ferroviaria quiere sacarle todo el provecho a esta modalidad de transporte, verdadera joya de la corona que debe darle la llave de la rentabilidad.

No es la primera iniciativa en este sentido, ya que el año pasado Renfe anunció su alianza con Air Europa para comercializar billetes de tren más avión. Con ellos, los clientes de la aerolínea podían acudir hasta Madrid en tren para tomar sus vuelos con destinos internacionales.

Ahora Royal Caribbean ha conseguido que Renfe disponga cuatro trenes exclusivos en julio para transportar a los clientes de la naviera, junto con su equipaje, que se encontrarán en el camarote sin preocuparse por él desde su salida de Madrid. Esta es una prueba más de que la imaginación puede dar buenos frutos, fundamentalmente de cara al cliente, que podrá desplazarse cómodamente hasta Málaga. Y es que hay que recordar que si decidimos acudir hasta el puerto de embarque de un crucero con nuestro coche, deberemos dejarlo aparcado durante la duración del mismo, con el sobrecoste que esto significa.

Royal Caribbean también gana con el acuerdo. La firma transportó el año pasado más de 76.000 clientes en nuestro país y en 2010 quiere alcanzar los 100.000 pasajeros. Sin duda, el mercado madrileño le es muy apetecible y representa casi una quinta parte de todos sus movimientos. Por eso, dar a estos clientes cualquier facilidad siempre ayudará a incentivar el consumo de cruceros. Por su lado, para Renfe también es una buena oportunidad de llenar sus trenes AVE con un público más alejado del típico de negocios.

Paz social en Renfe… de momento

Igual que opinábamos que los sindicatos del Comité de Empresa de Renfe habían convocado una huelga que nos parecía injustificada, ahora alabamos la rapidez con la que han llegado a un acuerdo con la dirección de la ferroviaria. Esto demuestra la sensatez de los representantes sindicales ante una medida anunciada por el Gobierno, como muchas otras, pero que ni está desarrollada ni tiene pinta de estarlo hasta mucho después del verano.

Por otro lado, nos parece muy oportuna esta desconvocatoria, ya que redundará en beneficio de los pasajeros, que no tienen porqué sufrir las consecuencias de los problemas que surjan en otras ramas de la actividad de Renfe.

Por último, queremos recordar que desde esta publicación SIEMPRE vamos a defender el derecho a huelga de los trabajadores. En cualquier tipo de profesión. Es un derecho constitucional que ha costado mucho ganar. Pero siempre defenderemos un derecho a la huelga justo y responsable. Una prerrogativa que deja de ser tal cuando pisotea los derechos de una colectividad…

Paro injustificado en Renfe

Llega la época estival y llegan las tradicionales huelgas en aerolíneas y trenes. En la estepa del verano son las típicas noticias de las que nos solemos nutrir los medios y sin ellas las vacaciones parecerían menos vacaciones. Sin embargo, muchas de estas convocatorias de paro son increíblemente absurdas. Es el caso de la que van a llevar a cabo los trabajadores de Renfe entre los días 12 y 15 de julio. El motivo: la disgregación del negocio de carga de la operadora que hace poco propuso el presidente del Gobierno.

Para empezar, desde aquí queremos dejar bien claro que defendemos el derecho a la huelga (aunque, en casos como este, sea por un sinsentido). Lo que no vamos a defender nunca es que se utilice a los viajeros como rehenes y que a través de los mismos se pretenda ejercer presión sobre el Gobierno y sobre la dirección de Renfe. Siempre pagan los mismos. Y decimos esto en un doble sentido: pagan (pagamos) el billete para desplazarse y pagan (pagamos) las consecuencias de la huelga. Ya está bien. En España hace falta una Ley de Huelga renovada que regule los paros en los servicios públicos: las condiciones que se deben dar para los mismos, los servicios mínimos, las sanciones por incumplimiento y los cauces de defensa de los usuarios ante los abusos.

Los trabajadores de las aerolíneas, los ferrocarriles, el metro, los autobuses… Todos prestan un servicio público. Cuando ingresan en estos trabajos deben saber a lo que se atienen. Y deben saber que no todo vale. Porque, a lo mejor ha llegado el momento de que todos los usuarios nos pongamos en huelga un mes entero y no utilicemos los servicios ferroviarios. Si esto pasase, nos gustaría saber de dónde va a salir el dinero para pagar los salarios de estos empleados. Ya está bien.

AUMENTO DE TARIFAS PERO NO DE CALIDAD

La anunciada subida de tarifas que sufrirán los billetes de Renfe desde los primeros días de enero de 2008 se suma a la de otros transportes masivos como el Metro de Madrid o los autobuses urbanos. Ese 4% subirá conforme a la inflación registrada en el último periodo del año que nos deja. Sin embargo, los usuarios tradicionales de estos transportes públicos percibimos como los precios aumentan, pero las condiciones del transporte no mejoran. ¿A qué se destinan estos incrementos? Las distintas compañías de transporte deben dejar claro cuál es el destino de este aumento. Dejarlo claro no sólo a través de palabras y planes, sino también con acciones específicas, mostrando claras mejoras en el transporte.

De cualquier otra manera, los usuarios estaremos obligados a creer que estos aumentos se dirigen a engordar las cuentas de resultados de estas empresas de transporte colectivo. Hace seis años, justo después del 11-S, Renfe decidió añadir al precio del billete una nueva tasa de seguridad. La compañía no ha acabado de aclarar ciertamente cuál es el destino de este porcentaje que se cobra del precio (se supone que se destinará al pago del personal de seguridad, entre otros menesteres). Si embargo, en sus páginas de Internet sí aclara la obligación que tiene de cubrir a los viajeros con un seguro de responsabilidad civil por los daños que les pueda ocasionar.

Por lo tanto, es necesario que Renfe, los metropolitanos de las distintas ciudades españolas y los servicios de autobuses detallen al máximo cuál es el destino de cada componente del precio del billete y cuál es la finalidad de subidas espectaculares en línea con el IPC cuando los salarios no contemplan este tipo de aumentos o el mismo se difiere en el tiempo. Y es que el usuario resulta penalizado doblemente: primero, por el aumento de las tarifas; y, segundo, por un servicio que en muchas ocasiones deja bastante que desear.