Gráfico de la semana: precio del equipaje en las ‘low cost’

El portal WhichAirline.com, un comparador estadounidense de vuelos baratos, ha elaborado una divertida, curiosa y útil infografía en la que explica los precios que tiene facturar equipaje en las principales aerolíneas de bajo coste europeas. De todos es conocido que este tipo de compañías intentan conseguir un ingreso adicional de sus clientes por cualquier vía y la del equipaje es una de las más recurrentes.

Aunque la infografía está en inglés, es bastante clara. En la parte izquierda, en color naranja, se indica el precio por facturar una maleta de 15 kg. En la parte derecha, en color cián, se refleja el precio por facturar con exceso de equipaje. Por cada kilo de exceso se cobra una cantidad y la barra muestra el total. Hay que resaltar varios puntos: como en otros rankings, Ryanair aparece la primera por lo poco baratos que son sus servicios. Le siguen Wizz y Flybe. Sin embargo, da gusto saber que en el Norte de Europa se benefician de unas compañías de bajo coste que no cobran nada por facturar dentro de los límites.

No es oro chino todo lo que reluce

Puerta de la Paz Celeste en la Plaza de Tiananmen (Pekín) | Foto de Pablo Sánchez en Flickr

Todos se quieren acercar a China. Los miles de millones de potenciales consumidores del gigante asiático representan un bocado apetitoso para cualquier tipo de empresa, también para las turísticas. La revista Savia, editada por el proveedor de servicios tecnológicos Amadeus, explica en su artículo “China conquista la industria del turismo” (número de octubre) que en 2011 fueron 70 millones de chinos los que se decidieron a salir de su país, 13 millones más que el año anterior. Para poner la cifra en perspectiva hay que pensar que España, tercer destino turístico del mundo, ha recibido en los últimos diez años una media de 50 millones de turistas.

El número de turistas chinos que salen al extranjero puede ser todavía moderado. Pero su gasto no: en 2011 se dejaron 69.000 millones de dólares en los países que visitaron (52.938 millones de euros), un 25% más que en el ejercicio precedente. ¿Es mucho? Se puede juzgar la cifra a la luz del nivel de ingresos turísicos que recolectó España el año pasado: 43.026 millones de euros, según los datos del Banco de España. Y para este año las previsiones hablan de 78 millones de viajeros chinos que realizarán un gasto de 80.000 millones de dólares. La Organización Mundial del Turismo prevé que en 2015 el número de chinos que viajen fuera del país llegue a los 100 millones.

Estudiando los grandes datos se entiende porqué las empresas y los destinos están preparándose para atender a este tipo de turista que suele hacer desplazamientos largos (de más de una semana de duración) y cuyo gasto medio por viaje alcanza los 1.300 euros. Sólo les superan en gasto los alemanes, estadounidenses y británicos. China es un país con una población que supera los 1.000 millones de habitantes, aunque las desigualdades aún son muy patentes. Sin embargo, desde hace años, y al calor del crecimiento económico y las mejoras de las condiciones de vida, se está formando una clase media que se cifra en 200 millones de personas y que son las que están viajando al exterior. Por ello, el mercado potencial puede llegar a los 260.000 millones de euros.

Ahora bien, no hay que dejarse engañar. China no es una democracia y, aunque su Gobierno no impone excesivas restricciones a sus nacionales para viajar, los destinos deben tener cuidado. Que un país, una región o una ciudad base su turismo sólo en atraer chinos por su elevado nivel de gasto puede ser un peligro. Por ejemplo, Filipinas estaba viviendo una luna de miel con estos turistas cuando decidió reactivar una vieja reclamación histórica que mantiene con el gigante rojo sobre la soberanía de unos islotes disputados. Acto seguido, el Gobierno chino exigió la cancelación de los viajes organizados a Filipinas. Algunos destinos de playa perdieron, de un plumazo, 200.000 visitantes y sus correspondientes ingresos.

Números políticos

Desde Revista80dias anunciamos que en el mes de enero de 2013 dejaremos de publicar los datos de la encuesta Egatur elaborada por el Instituto de Estudios Turísticos (IET), que depende del Ministerio de Insdustria, Energía y Turismo. Este estudio mide el gasto que realizan los turistas que vienen a España, pero no los ingresos que repercuten en nuestra económica, que es el verdadero indicador que da una idea de la marcha del turismo extranjero en nuestro país.
En Egatur se incluyen gastos que no se realizan en España, sino en los países de origen de los turistas, por lo que se aporta una percepción equivocada del impacto económico en España. En la propia nota metodológica que explica los datos que se recogen se especifica que “el gasto turístico comprende los gastos realizados por los visitantes o por cuenta de los visitantes, durante su viaje a España así como los gastos previos al mismo (como puede ser el billete de avión, o la compra del paquete turístico)”. Está claro que muchos de ellos no se quedan en la economía española. El hecho de que publiquemos los datos de Egatur hasta diciembre de 2012 viene motivado por la necesidad de dejar cerrado, desde el punto de vista informativo, toda la serie estadística de 2012.
Por contra, las cifras que publicaremos mensualmente desde enero de 2013 será la de balanza de pagos del Banco de España (BdE), organismo obligado a contabilizar la entrada de ingresos externos en España. En el estudio de BdE sí se incluye una estimación de los ingresos efectivos que el turismo extranjero aporta a la economía española, así como los pagos que los españoles realizan en sus salidas de España. Es un índice más fiable, aunque su principal pega es el retraso con el que se publica, a dos meses vista de los datos estudiados.
El IET y el Instituto Nacional de Estadística (INE) han anunciado un reciente acuerdo por el que el segundo organismo se hará cargo de las estadísticas turísticas. Esperamos que la profesionalidad de este centro público sirva para poner orden y crear un modelo más exacto y fiable, dejando atrás estudios que sólo han servido para que los diferentes cargos políticos del Ministerio hayan sacado pecho de números que no se acercan a la realidad. ¿Cómo se explica si no que entre el volumen de ingresos registrado por el BdE en julio y el gasto turístico de Egatur del mismo mes haya una diferencia de 1.908 millones de euros? ¿Qué justificación tiene que en los siete primeros meses del año la diferencia acumulada sea de 7.282 millones de euros?

¿Qué perdemos en el coche de alquiler y en el hotel?

Quizá algunos piensen que el mundo de la empresa turística es aburrido. Nada más lejos de la realidad. Y si no, que se lo pregunten al empleado de Europcar, empresa de alquiler de coches, que se encontró una lápida en el asiento de atrás de un vehículo. O las cenizas del difunto en un automóvil que se había usado en una mudanza.

Los objetos tradicionales que más se olvidan en el coche son los teléfonos móviles, carteras, cámaras de fotos, maletas o las gafas de sol. Pero como se ve, siempre hay alguna sorpresa. Los juegos eróticos o la ropa interior también están entre ellas. Eso sí, la persona que se olvidó el caniche en el vehículo no tiene perdón. Europcar asegura que sólo un 5% de los objetos perdidos son reclamados por sus dueños, a pesar de que es la propia firma quien contacta con el cliente.

Los hoteles son otro de los puntos calientes para los olvidos. La cadena británica Travelodge asegura que en el último año ha recogido más de 22.000 libros extraviados en las habitaciones de sus alojamientos. Como datos curioso, 7.000 de estos volúmenes pertenecen a la trilogía erótica Cincuenta sombras, de la escritora E. L. James. Los libros de Millenium, de Stieg Larsson, son los siguientes en la lista. En este caso, si los libros no se reclaman en tres meses, Travelodge los dona a la fundación Cancer Research, del Reino Unido.

¿En qué se gasta la aerolínea el precio de tu billete?

La liberalización del mercado de los vuelos ha traído precios que en muchos casos pueden parecer irrisorios, sobre todo si se comparan con los de hace diez o veite años (en la década de los 90 del siglo pasado). Pero cabe hacerse una pregunta: de la tarifa, ¿cuánto se queda como beneficio la aerolínea y cuánto se destina a otros conceptos? El diario económico The Wall Street Journal ha realizado un gráfico para explicarlo. Aquí incluimos una imagen del mismo y más abajo lo comentamos brevemente.

Lo primero que llama la atención es que sólo un 1% del precio del billete se obtiene como beneficio para la aerolínea (en el gráfico se identifica con un asiento). El resto de la tarifa se emplea en pagar los gastos para operar: un 29% va a sufragar el combustible; un 20%, al pago de la tripulación; un 16%, a temas como cátering, hangares, etc.; un 14%, a tasas e impuestos; un 11%, a mantenimiento; y 9%, a otros gastos. Con esta estructura se entiende que las líneas aéreas busquen nuevas formas de ingresos: pago por equipaje, por obtener la tarjeta de embarque, por elegir asiento… Los datos del Wall Street Journal han sido obtenidos de las cuentas de US Airways en 2011, una de las mayores compañías estadounidenses. US Airways emplea un modelo más o menos tradicional, así que habría que ver la estructura de gastos en una firma de bajo coste.