Viajeros irrespetuosos en Sri Lanka

Mostrando la ignorancia | Foto: Minutouno.com

La falta de educación y la creencia de que con dinero se puede comprar todo hacen verdaderos estragos. Tres turistas franceses (dos hombres y una mujer) han sido detenidos en Sri Lanka (en francés) después de que la fémina se hiciese fotos besando la estatua de Buda en los labios. Lo que ignoraban estos tres viajeros (dos de los cuales se hicieron fotos imitando la postura de Buda) es que estos actos son contrarios a las creencias de este pueblo asiático y constituyen un delito.

Nuevamente se demuestra que, antes de viajar, hay que pertrecharse bien ante las futuras salidas. No sólo empaquetando todo lo necesario en la maleta, sino aprendiendo lo más importante sobre la cultura, tradiciones y leyes del país que se visita. El viajero occidental no puede pasar como un elefante por una cacharrería, haciendo gala de su ignorancia, e insultando a otras culturas que le están dando cobijo en el destino al que acude. En este caso han sido franceses (se les denunció cuando revelaron las fotos en un comercio de Sri Lanka [ni para esto tuvieron inteligencia] y la pena de cinco años de carcel se ha conmutado por una multa de ocho euros), pero podían haber sido españoles o estadounidenses o italianos…Da igual, la conclusión es la misma: viajar supone aprender y respetar.

Tecnodependencia

Por samsungtomorrow

¿Sois de los que no podéis viajar sin vuestro smartphone, tableta o portátil? Un estudio de la cadena Starwood Hotels señala que más del 55% de los viajeros de negocios realizan sus trayectos con al menos tres dispositivos electrónicos. El informe habla de los viajeros de negocios, pero esta necesidad de estar permanentemente conectado también se puede trasladar al viajero de ocio.

¿A dónde nos lleva esta dependencia? Nada más aterrizar, pero con el avión en rodaje, el 54% de estos viajeros ya enciende su dispositivo. Además, un 36% es lo primero que comprueba nada más despertar en el hotel. Los teléfonos aparecen como los dispositivos número uno (74%), seguidos de las ‘tablets’ (65%), los reproductores de música (43%) y los ordenadores portátiles (32%).

Mantenerse al día con el correo electrónico de la empresa, consultar las redes sociales, navegar por Internet y el contacto con la familia son los principales motivos.

El ministro y sus mosquitos

Cuidado con lo que dice, ministro

Los políticos se descalifican solos. La última ocurrencia de José Manuel Soria, ministro de Industria, Energía y Turismo, ha sido la de recomendar que los españoles realicen turismo “siempre” en España. “Cuando nos visitan 57 millones de turistas cada año, no pueden estar equivocados. A lo mejor los equivocados somos nosotros, que en vez de muchas veces quedarnos a hacer turismo dentro de España nos vamos a lugares recónditos del mundo”, ha declarado Soria hace unos días. Y se ha quedado tan pancho. Por si era poco ha agregado que muchos españoles salen del país en busca de sol y playa y se encuentran con “mosquitos, temperaturas que sobrepasan los 35 y 40 grados y una temperatura del mar que no es la que se puede encontrar en España”.

Las declaraciones no estarían mal si España fuese un país autártico (algunos quieren volver a la economía posterior a la Guerra Civil, de subsistencia). Pero se da el caso de que en nuestro país, además de las agencias que organizan viajes dentro de España, hay otras, denominadas emisoras, que preparan salidas a destinos extranjeros. Para el ministro Soria estos negocios deben de ser facturadores de mosquitos y altas temperaturas. Además, no deben de tener derecho a la vida, claro. Mayoristas como Catai o Kuoni, especializados en los grandes viajes (a destinos con millones de mosquitos, Soria dixit), estarán contentos.

En 2011, los residentes en España realizaron 13,1 millones de viajes al extranjero, un crecimiento del 6,1% con respecto al año anterior, según los datos del informe Balantur elaborado por el Instituto de Estudios Turísticos (IET). Incluso con la crisis, los viajes al extranjero aumentan. Lo cual da un clave de la inteligencia de los españoles, que se deciden a conocer otras culturas, mezclarse y aprender del “otro”, como decía Ryszard Kapuscinski. Y ello a pesar de los mosquitos.

Quizá la intención del ministro no fuese mala. España atraviesa una crisis muy dura y el negocio que se genere en el país aumentará la riqueza y las probabilidades de crear empleo. Pero las agencias emisoras también mantienen puestos de trabajo que dependen del interés de los españoles por viajar fuera. No se puede disparar contra ellas para beneficiar otros sectores.

Sí, las intenciones de Soria debían ser buenas. El ministro tampoco ha tenido empacho en señalar que “muchas veces nos fijamos solo en el turismo de sol y playa, pero las comunidades autónomas que no tienen mar disponen de una oferta turística maravillosa, con unos precios y una gastronomía extraordinaria”. Un aplauso para el responsable de Turismo, que ha descubierto la rica oferta de interior. A ver si este descubrimiento se nota en un plan integral que permita dar a conocer (como hace el ministerio que dirige Soria con el sol y playa) todos los encantos de esas comunidades que no tienen costa. Un plan serio, riguroso, con objetivos, que incluya a todos y pivote en bases como el turismo rural. Menos palabras y más hechos: a finales de agosto se cumplen ocho meses desde que Soria se sentó en el sillón de ministro de turismo y de un plan para el interior no se ha oído nada.

Llevar el hotel al móvil

Con crisis o sin ella, la tecnología inunda nuestra vida diaria. Hoy, el teléfono móvil ha dejado de ser una herramienta para llamar a otras personas para convertirse en un verdadero ordenador en la palma de nuestra mano. Y, ¿para qué lo usamos?

El comparador de hoteles Trivago ha realizado un estudio del que se desprende que el 9% de los españoles que tienen que reservar un hotel en el último minuto lo hacen a través del smartphone. Puede parecer una cantidad pequeña, pero hay que tener en cuenta que supone un mercado potencial cercano a los 5 millones de personas, si se extrapola el estudio a toda la población nacional. No es descabellado, pues según los estudios de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), hay más líneas telefónicas que habitantes en España…

Aún así, todavía nos queda un largo camino por recorrer para parecernos a EEUU, donde un 22% declara que prefiere el teléfono móvil para hacer su reserva de último minuto en el hotel. O en Alemania (16%), Reino Unido, Francia y Noruega (13%) e Italia (10%).

Lo que está claro es que el móvil es una tendencia imparable y, en el futuro, casi todo tipo de contenidos se distribuirán por el mismo. En nuestro caso, un 10% de las visitas procede de dispositivos móviles. El hotel, agencia o restaurante que se encuentre en este entorno tendrá ganada parte de la batalla comercial por conseguir a los nuevos clientes.

La Fontana de Trevi es de oro

Ahí tenemos a la exhubertante (por decir algo poco atrevido) Anita Ekberg bañándose en la Fontana de Trevi (Roma, Italia) en la “Dolce Vita”, del maestro Fellini. ¿Cuánta magia han despertado las fuentes en la cinematografía y la literatura? Pero es que además son verdaderos generadores de riqueza. El diario La Reppublica ha revelado que, en los seis primeros meses de 2012, la famosa fuente ha recaudado 540.000 euros.

Bueno, decir que “ha recaudado” es inexacto, porque nadie cobra entrada a la Fontana, que es de libre acceso. Son los turistas quienes, siguiendo una tradición, lanzan voluntariamente sus monedas al interior de la fuente, puesto que la leyenda dice que ello garantiza la vuelta a Roma. Algunos políticos deberían aprender de este sistema de pago nada coactivo, a diferencia de los impuestos.

Bromas a parte, la cifra supone un incremento sin precedentes y al final de año se podría superar el millón de euros. En 2010, la “recaudación” fue de 838.000 euros; en 2011, de 951.000. Ya se ve que, según para qué, hay o no crisis. Cada semana, voluntarios de Cáritas, organización vinculada a la Iglesia Católica, recoge las monedas para destinarlas a fines benéficos. Los datos también muestran la fuerza que puede tener una leyenda bien mantenida y orquestada en el tiempo.

No queremos entrar en cómo se deben distribuir los fondos, pero quizá sería una buena idea dedicar parte (si no todo) a mejorar las infraestructuras turísticas de Roma. También a mantener su rico legado histórico y arquitectónico.

¿Existe en España algo parecido y con este nivel recaudatorio?