Un poco de oxígeno para el trabajo de las agencias

La sentencia en contra de Ryanair que ha emitido un juzgado de lo Mercantil en Barcelona pone de manifiesto dos puntos de especial importancia. El primero es que reconoce la legitimidad de las agencias de viajes (esencialmente las que basan su modelo de negocio en vender a través de Internet) para intermediar en la comercialización de vuelos y cobrar una comisión por ello. Y esto con independencia de que la aerolínea en cuestión use un sistema de venta directa (sin contar con la agencia). Así, fallos como este irán creando una base de precedentes para poder asentar una jurisprudencia algún día. En nuestro país, las sentencias de un tribunal de primera instancia, como uno especializado en temas mercantiles, no obliga al resto de tribunales españoles (a diferencia de lo que ocurre en EEUU o el Reino Unido). Sin embargo, sí que sienta un precedente en el que se pueden basar futuras resoluciones, que, si no están de acuerdo con estos planteamientos, pueden recurrirse en casación para crear una jurisprudencia a la que atenerse.

En segundo lugar, esta sentencia expone que Ryanair no tiene derecho legal a excluir del acceso de su información a quien crea oportuno una vez que la hace pública en su página web. Es decir, la línea aérea de Michael O’Leary no puede decidir qué agencia de viajes o usuario puede acceder a determinada información sobre sus vuelos cuando la misma ya consta en el portal de la firma. Si esto fuese posible, la compañía podría entorpecer el trabajo de la agencia de viajes, que no es ni más ni menos que funcionar como prescriptor de un producto determinado para un cliente.

La sentencia aún no es firme, ya que será recurrida por Ryanair y la Audiencia Provincial de Barcelona tendrá la última palabra en este contencioso. No obstante, a la vista de los razonamientos empleados por el magistrado que la emite, no creemos que la Audiencia modifique sus razonamientos.

Reino Unido, Alemania y Francia o cómo la crisis de estos países afectará a nuestro turismo

El sector turístico ha aguantado la crisis económica como ha podido durante el pasado año. La realidad es que la contracción económica empezó a notarse a finales de 2007 y se ha acentuado definitivamente en la segunda mitad de 2008. Pero este ejercicio que acaba de empezar promete ser peor. El turismo extranjero representa en España casi la mitad de los ingresos de esta industria. El Reino Unido es nuestro principal emisor, ya que sus nacionales representan el 27,4% de todos los viajeros foráneos que nos visitan. Pues bien , el gobierno de este país ha anunciado que su PIB se contraerá un 1,5% durante este año. Eso significará más paro en un estado donde el ejecutivo de Gordon Brown ya ha tenido que intervenir en el capital de los bancos. Y este paro, sin lugar a dudas, hará que viajen menos británicos a España. De hecho, en diciembre las visitas de británicos ya se redujeron considerablemente (un 14,9% segun datos de Frontur). Por si fuera poco, a esto hay que sumar el cambio desfavorable entre libra y euro.

Los alemanes suponen el 17,5% de todos los turistas que nos visitan. Su gobierno también ha anunciado una caída de su PIB a cifras negativas durante este año. Por su lado, los franceses, también en crisis, representan un 14,2% de los turistas que nos visitan. En resumen, estos tres mercados significan el 59,1% de los extranjeros que pasan sus vacaciones en nuestro país y que se dejan aproximadamente unos 23.179 millones de euros al año. Las cifras hablan por sí solas.

Va a ser un año complicado.

La desfachatez de algunos controladores aéreos

Este medio no se va a vender ante nadie ni va a ceder ante las amenazas de ningún colectivo. La idea que nos guía es la defensa de los intereses y los derechos de los viajeros, verdaderos motores del turismo. Son ellos quienes dar de comer a las empresas del sector, a los aeropuertos y al personal que trabaja en los mismos. Decimos todo esto porque nos parecen inauditas las declaraciones que Juan María García Gil, presidente de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (Usca), hacía en la edición dominical del diario El Mundo. “Somos el único colectivo capaz de derrocar a un gobierno”, así se despachaba García, recordando al Ejecutivo que una huelga de controladores “puede desestabilizar a cualquier país” y terminar con “cualquier Gobierno”.

Es impresionante que cosas como esta se puedan decir tan a la ligera en nuestro país sin que pase absolutamente nada. Después de dos meses en los que miles de viajeros de Iberia se han visto perjudicados por una supuesta “huelga de celo”, después de una nevada que paralizó el Aeropuerto de Barajas dejando a otros miles de personas varados en una situación tercermundista, aparece esto. Indigna pensar que se quiera abusar del derecho constitucional a la huelga para presionar no sólo a un Gobierno, sino a toda la sociedad. Tal prostitución de un derecho fundamental sólo es posible porque no existe una regulación legal del mismo (sólo un real decreto ley de 1977) que ponga coto a los aires divinos que se dan ciertos colectivos que controlan servicios públicos (y el aeronáutico lo es, por mucho que se empeñen algunos en negarlo). Ciertas personas creen que tener derecho significa hacer lo que nos venga en gana y se olvidan de que cada derecho implica una obligación.

Como siempre, el pasajero que paga religiosamente sus impuestos, sus tasas de aeropuerto, sus cargos de gestión y las tarifas por billetes aéreos, también paga la falta de consciencia y los privilegios de unos pocos. Y así, en nuestro querido país, se seguirán repitiendo escenas como la de los días pasados. Hombres, mujeres y niños tirados, hacinados y olvidados en un aeropuerto de un país de la Unión Europea. No nos extraña que los franceses piensen que Europa empieza en los Pirineos, al final van a tener razón.

Alabamos la actitud de la OCU de querellarse contra AENA e Iberia. SE NECESITA UNA LEY DE HUELGA que regule servicios mínimos en actividades públicas. Se necesita ya, sin más dilación. Hay que acabar con los privilegios de unos pocos que pueden poner en jaque no sólo a un Gobierno, sino a una sociedad y a todo un sistema constitucional. Ya está bien de tanta tontería y amenaza, preocupémonos de la que tenemos encima.

Actualización (15/01/2009): La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) nos ha remitido una nota que hizo pública el día que apareció la entrevista de su presidente y que reproducimos a continuación.

  • “El titular y cabecera informativa de la entrevista no responden al contenido expresado en la misma como se puede comprobar leyendo el resto del texto de la respuesta del que se ha entresacado el titular.
  • La referencia histórica a las palabras de Jimmy Carter tenía como único propósito ilustrar la importancia del servicio que se presta por nuestra profesión y nuestra responsabilidad en el ejercicio del mismo, permaneciendo al margen de cualquier significación política. En ningún caso se puede tomar esa referencia como advertencia o amenaza hacia nadie sino como reflexión de la conciencia que este colectivo tiene del servicio que presta y su compromiso de responsabilidad en la cadena de la seguridad aérea y de servicio público esencial.
  • USCA lamenta enormemente el uso tendencioso de la entrevista concedida y de la información imprecisa, inexacta e incompleta relativa a nuestro colectivo que se acompaña en páginas adyacentes.”

Magdalena Álvarez es quien debe acudir al Congreso y no el presidente de Iberia

“Cortina de humo”. Es una estrategia que tiende a ocultar algo más grave con una acción menos importante. Eso es lo que significa la petición del grupo socialista en el Congreso de los Diputados para que Fernando Conte, presidente de Iberia, comparezca en la cámara baja y dé explicaciones sobre la situación de la compañía. Primer punto, el Congreso no es el lugar para que el máximo ejecutivo de una empresa privada dé explicaciones de nada. Las excusas y las argumentaciones las debe proporcionar Conte en una Junta de Accionistas, máximo órgano al que le debe su cargo y remuneración. Ese es su sitio. Segundo punto, Iberia no es la culpable de la situación del Aeropuerto de Barajas ni del Ministerio de Fomento. Lo que está sucediendo en la primera aerolínea española es un problema entre la empresa y los sindicatos, con un rehén en medio: los pasajeros. Barajas no se paralizó el viernes por este tema, verdadero quid de la cuestión. La nevada sólo aumentó la crisis de Iberia con sus pilotos. Pero en Barajas también opera Air Europa, Spanair, Vueling…

El caso es que aquí siempre pagan los mismos: el viajero que ha reservado con antelación su billete y que tiene que aguantar las “huelgas de celo” de los comandantes de las aeronaves y las cortas entendederas de los negociadores de la compañía. Si los pilotos están realizando una huelga sin declararla es ilegal y lo que debería hacer Iberia es preocuparse de los miles de viajeros perjudicados y reclamar judicialmente la investigación de los hechos. Así, a quienes debe dar explicaciones Fernando Conte es a los que ponen el dinero para que Iberia siga funcionando: los accionistas y los viajeros. Lo demás es un capote que el grupo socialista del Congreso echa a Magdalena Álvarez para que camufle su incompetencia. Ella es quien debe dar explicaciones.

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Transporte público más caro y menos poder adquisitivo

Llegamos a un final de año con una disminución acusada en el consumo y una probable austeridad en las subidas salariales de los españoles, que de por sí ya han perdido poder adquisitivo en los últimos años. Sin embargo, el precio del transporte público aumenta, un 6,28% en el caso de las Cercanías de Renfe, en línea con la media nacional (aunque hay ciudades en las que sube aún más).

En los tiempos que corren es necesario buscar la eficiencia y mejorar el rendimiento de todos los negocios, pero el transporte público, como su propio nombre indica, es un servicio público. Es decir, es un servicio de interés general que se presta al ciudadano, y no debería dar miedo, en estos momentos de crisis, en tender hacia un déficit en los mismos. Al subir los precios de forma tan desproporcionada (cuatro puntos por encima del IPC y dos puntos sobre el aumento de enero de 2008) sólo se está penalizando al ciudadano y también al turista.

Además, con ello se incentiva la búsqueda de otros medios de locomoción que nos ayuden a ahorrarnos un dinerillo, como el coche. El precio de la gasolina está por debajo de los 90 céntimos de euro y en muchas ocasiones compensará más usar este tipo de transporte que un autobús, metro o tren. Por citar un ejemplo, en Madrid el precio de los abonos de transporte ha subido entres ocasiones este año, usando la excusa del aumento del precio de la gasolina (consecuencia del aumento del precio del petróleo). ¿Por quién miran los ayuntamientos, comunidades autónomas y el Estado? Por el ciudadano está claro que no y, a este paso, hasta usar el transporte público va a ser un lujo.

Por último, el aumento del 4% en los precios del AVE y la Larga Distancia nos parece otro tema aparte. En 2010 el Estado dejará de subvencionar la alta velocidad, por lo que este servicio (que no es público, sino meramente mercantil, es decir, se dirige a obtener beneficios) tendrá que “buscarse las habichuelas” para ser rentable. No sería raro ver un billete de AVE a 130 euros (en turista, claro) en los próximos años. Y es que, estar en tres horas en Barcelona sí es un lujo, sin problemas de facturación ni de cancelaciones. En este sentido, Renfe está siguiendo una política acertada al habilitar tarifas reducidas si se reserva con antelación.