Sexo gratis en Ryanair

De todos es conocida la afición del CEO de Ryanair, Michael O’Leary, por dar titulares, aunque muchas veces sean verdaderas payasadas. No obstante, con ello se garantiza la posibilidad de aparecer en los medios de comunicación.

Ahora, al insigne CEO no se le ha ocurrido otra cosa que lanzar ante un grupo de periodistas alemanes la idea de que “regalarán” sexo oral en los viajes de sus aviones. A alguno se le pueden haber puesto los ojos como platos, pero no hay que ir tan rápido. O’Leary comentó esto en una rueda de prensa con los medios alemanes en la que hablaba de la intención de la compañía británica de aprovechar el Acuerdo de Cielos Abiertos para crear una aerolínea que vuele a ambos lados del Atlántico (basada en el concepto de bajo coste, claro), con las dos clases tradicionales: economy y business. Será en esta última donde se ofrecerá el sexo oral… gratis.

En fin, no hay que tomar muy en cuenta a O’Leary, aunque viendo sus últimas campañas de marketing, en las que usaba modelos en un calendario para promocionar la compañía, se puede esperar cualquier cosa de este directivo. Lo que es innegable es que siempre se asegura una presencia en los medios.

Por último, os incluímos el vídeo (en inglés) del momento de la rueda de prensa en la que soltó esta perla. Atención a la traductora, porque no tiene desperdicio.

Vía | Gadling

Los medios somos responsables

Posiblemente no sea lo más popular dentro de la tónica general de ser políticamente correctos, pero desde Revista80dias.es también estamos convencidos, junto con Fernando Álvarez, responsable de Plataforma David, de que los medios no tratan con justicia a Israel. Se podrán compartir o no muchos de los postulados de Álvarez, pero lo que es innegable es que la visión que nos ofrecen del estado israelí nunca suele ser excesivamente buena.

Quizá algunos nos llamen pro israelíes, pero nosotros sólo queremos dar a nuestros lectores todos los argumentos para que ellos mismos juzguen y saquen sus propias conclusiones. O, al menos, deseamos dar voz a iniciativas menos públicas y que palpitan bajo la agenda informativa que se nos impone.

Desde esta publicación no somos hipócritas y no lo queremos ser. Sabemos que Israel y toda la zona de Oriente Próximo tienen un problema enquistado desde hace más de cuarenta años. La gente muere a diario por esta confrontación: israelíes y palestinos. Y sí, es cierto, más palestinos que israelíes. Esa es la realidad diaria, la tragedia cotidiana que sufren dos pueblos que están abocados a entenderse. Y esa tragedia nace de las políticas apocalípticas y equivocadas de los dirigentes de Israel y de los países árabes que lo circundan. El problema es que son los inocentes quienes mueren a diario a causa de estas políticas. Aún siendo esto verdad, también lo es que el estado judío es una nación segura en la que habitan millones de personas pacíficas, que no comparten muchas de estas decisiones de sus gobernantes. Gente abierta y hospitalaria.

Donde queremos llegar es a la conclusión de que la política y el placer de viajar no están relacionados. Israel es un país precioso, digno de conocer y de comprender. Y esto es algo que los medios no muestran adecuadamente, porque sólo se centran en una parcela de la actualidad, confundiendo el todo por la parte. El problema (la sangría) palestino-israelí no es un tema nimio. Pero tampoco lo es la pena de muerte en los EEUU o China, o el pisoteo de los derechos humanos por pare de Rusia en Chechenia, o las confrontaciones africanas nacidas de los intereses de los países occidentales… Y así podríamos seguir casi hasta el infinito. Nada de esto se ve en los medios. Por favor, seamos inteligentes y pensemos por nosotros mismos.

Fango en las alas de las líneas aéreas

El petróleo está haciendo estragos entre las grandes y pequeñas aerolíneas del mundo. En EEUU ya han tenido que cerrar unas cuantas por este motivo, agravado por la crisis económica, que en Norteamérica es más acusada. En nuestro país no hemos llegado a tanto, pero ya empiezan a verse síntomas de fatiga en algunas grandes como Iberia, que en el primer trimestre del año ha perdido 400.000 euros. Una cantidad nimia para una empresa que factura 1.300 millones de euros sólo en tres meses. Los resultados de la compañía van a depender en buena medida del número de pasajeros que transporte (son los que le aportan un 77% de sus ingresos), ya que el precio del queroseno no tiene visos de bajar, más bien al contrario.

El problema se acentúa aún más en las aerolíneas de bajo coste (como Easyjet), donde el petróleo y los viajeros transportados son dos factores claves. Las compañías de red como Iberia todavía pueden suplir sus costes con otras fuentes de ingresos como servicios a terceros (handling, por ejemplo). Pero, las low cost, ¿qué van a hacer si sigue aumentando el precio del barril Brent? No es fácil adivinarlo. Quizá, si la crisis que tenemos encima hubiera ocurrido hace un par de años, cuando las grandes aerolíneas aún cobraban precios abusivos por viajes de corto radio, las líneas de bajo coste hubieran hecho su agosto. Pero hoy en día, la competencia en el segmento de los viajes cortos ha bajado tanto los precios de los vuelos que estas firmas se encuentran en una difícil situación. La prueba es que Vueling se ha visto obligada a subir una media de diez euros sus tarifas para aprovechar las subidas continuas que tiene en cuanto a número de viajeros. Sin embargo, a pesar de que cada vez transporta más viajeros, no consigue rentabilizar del todo sus vuelos, que le causan una pérdida media de 2.000 euros, aproximadamente.

Vueling explica que ha mejorado la operatividad de su flota y sus rutas y que prevé una mejora de los resultados en los próximos trimestres, aunque el precio del crudo siga subiendo. Los indicadores unitarios de la firma (CAKO, etcétera) parecen indicar eso, ya que han sufrido mejoras considerables con respecto a trimestres precedentes. Ahora sólo queda saber qué sacrificará la aerolínea para alcanzar la rentabilidad. ¿Unirse a Clickair será la solución? ¿Dejará de ser Vueling low cost?

60 años de historia

14 de mayo de 2008. Israel celebra su sexagésimo aniversario. El Estado hace ya más de medio siglo que comenzó su andadura con muchas voces que lo apoyaron y muchas otras que, aún hoy, se empeñan en desacreditarlo esgrimiendo argumentos tan peregrinos como los que sostiene siempre nuestra compañera María Manrique.

En cualquier caso, ya es tarde para frenar lo que no tiene freno. Acrobacias de aviones supersónicos, saltos de paracaidistas, un concurso de Biblia y celebraciones por todo el país, son la forma que tienen los israelíes de conmemorar aquél mes de mayo de 1948 en que Ben Gurión leyó publicamente la declaración de Israel como Estado independiente del protectorado británico.

Pero, ¿de dónde viene toda esta Historia de luchas y conquistas? Siendo habitado por diferentes tribus judías, Israel fue conquistado por los babilonios en el año 606 a. C. Jerges se encargó de diseminar las diferentes tribus que habitaban en lo que hoy es Israel para desarraigarlas de sus tierras y destruir el Primer Templo. 70 años más tarde fueron los persas quienes conquistaron Judea, en el 536 a. C. Durante este dominio los judíos pudieron prosperar. Después, los persas serían vencidos por los griegos, quienes también serían derrotados más adelante por los romanos. Tras algunas rebeliones fallidas contra Roma, entre el año 70 d. C. (destrucción del Templo, o segundo Jurban) y el 170 d. C., los romanos dispersaron a muchos de los judíos alrededor de todo el amplio territorio que se encontraba bajo su dominio: buena parte de Europa y África. Como muestra de poder y humillación sobre los rebeldes judíos, los romanos decidieron rebautizar Jerusalem como Aelia Capitolina y a Judea como Philistea, que a su vez provenía del hebreo plishtim, término utilizado para designar a los invasores filisteos. Y es así como después de una Guerra Mundial y un Holocausto, los judíos pudieron volver a situarse en el mapa como una nación libre y soberana, como israelíes un 14 de mayo hace ahora 60 años.

El sueño de un pueblo que se desea siempre “El año que viene en Jerusalén” concretó su anhelo sionista de ser soberano en Eretz Israel. Por eso la celebración de un acontecimiento tan importante no se limita al Estado de Israel en sí, sino a cada rincón del mundo donde aún vivan judíos, ya que se trata de un logro del pueblo en su conjunto porque, a pesar de los 2.000 años que duró su diáspora, se mantuvieron unidos.

¿Quién se queja de oportunidades?

Hay iniciativas que son curiosas y que pueden llegar a ser un éxito. Es el caso de la que ha puesto en marcha Pressplus Europe, una compañía compuesta por los principales diarios europeos (Frankfurter Allgemeine Zeitung, Süddeutsche Zeitung,The Guardian, International Herald Tribune, The Wall Street Journal Europe, El Mundo y El País), a los que se les ha ocurrido montar una web con enlaces directos a la aplicación de reservas de un conjunto de hoteles europeos. Con ello pretenden abaratar el coste de la reserva de la habitación para los clientes, ya que no cobran ninguna comisión ni al viajero ni al hotel que se anuncia.

Está claro que Internet es una revolución en la forma de comunicarse y también de comprar, aunque aún no haya sido explotado totalmente. Desde revista80dias.es, un medio completamente on line, apoyamos iniciativas de este tipo porque dan al internauta/lector/cliente más opciones para preparar sus viajes. Al mismo tiempo, desde esta publicación seguimos apoyando a las agencias de viajes. A las tradicionales y a las interactivas. Y esto es así porque pensamos que el papel de la agencia tradicional nunca va a morir, por lo que aporta de atención personalizada y en persona, que muchos clientes demandan. Justificar esta atención y este cuidado del cliente en el mundo Internet, donde todo tiende a ser gratuito, puede parecer una locura. Pero no lo es cuando surge algún problema y el cliente tiene una persona de referencia a la que dirigirse y ante la que reclamar.

Por la parte del viajero también nos alegramos, puesto que tiene opciones para elegir, desde la agencia de barrio, próxima y de confianza, hasta cualquier minorista de Internet. Y ahora, portales con enlaces directos a los hoteles donde puede alojarse. Sin duda, cada vez más el precio marca la diferencia, pero el cliente también tiene que discernir otras cuestiones: ¿quiere un precio bajo?, ¿quiere comodidad en la reserva?, ¿quiere consejo?, ¿desea otros servicios asociados? Estos son algunos de los interrogantes cuya respuesta nos conducirá por uno u otro camino.