Abusos en el transporte del equipaje

La ley es muy clara: “El transportista estará obligado a transportar juntamente con los viajeros, y dentro del precio del billete, el equipaje, con los límites de peso y volumen que fijen los Reglamentos. El exceso será objeto de estipulación especial”. El equipaje propiamente dicho, y no el exceso, no debe cobrarse en la facturación al cliente. Esta es una práctica que se ha mantenido durante años, pero en los últimos tiempos algunas aerolíneas (fundamentalmente de bajo coste) están incumpliendo la normativa.

Las acciones de entidades como Facua o la Comunidad de Madrid nos parecen loables, y cumplen perfectamente con su función de evitar abusos de los que muchas veces los pasajeros no tienen conocimiento. Sin embargo, no es menos cierto que el precepto que regula la facturación del equipaje se encuentra en una ley de hace 48 años, cuando el transporte aéreo no tenía absolutamente nada que ver con el que se realiza hoy en día.

Las firmas aéreas, aún a riesgo de incumplir la ley, han visto en el cobro del equipaje una forma de diversificar sus ingresos en un mercado de transporte masificado. Sería bueno plantearse, desde un punto de vista objetivo, si el traslado del equipaje del viajero debe considerarse como un servicio por el que pagar. Y, si se llega a esta conclusión, habría que habilitar unos mecanismos de defensa por parte del consumidor con los que pueda denunciar los extravíos de sus maletas y reclamar de una forma efectiva indemnizaciones a las compañías aéreas. En pocas palabras: un sistema sancionador que funcione y que dé al viajero el protagonismo para exigir el cumplimiento de sus derechos.

Un turismo rentable

Los datos que ha presentado Exceltur sobre las previsiones del sector turístico para los próximos meses no son nada halagüeños. No vamos a comentarlos aquí, puesto que hablan por sí solos. Sin embargo, sí queremos desenterrar del maremágnum de cifras una de las recomendaciones que José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de la asociación realizó. Se trata de promocionar e incentivar más el turismo de interior.

Nuestro país es muy afortunado al contar con tierras tan dispares que van desde Andalucía a Galicia, pasando por las dos Castillas y llegando a Cataluña. Dentro de cada una de las 17 comunidades que conforman el Estado se encuentran una serie de vestigios históricos y culturales que han formado lo que somos y que son susceptibles de explotación turística. Esto es algo que corresponde llevar a cabo a las comunidades autónomas, que son quienes tienen competencia para gestionar la promoción de sus destinos. Y esta promoción no sólo debe ser externa, sino que también debe dirigirse al consumidor español, que, no lo olvidemos, representa el 50% de los ingresos que se obtienen por turismo en nuestro país.

Muy relacionado con esto se encuentran los alojamientos rurales, que están sufriendo en los últimos años una gran explosión. A falta de que se conozcan los datos del mes de junio pasado, el Instituto de Estudios Turísticos (IET) señala que en mayo se registró un aumento del 27% en la ocupación de este tipo de establecimientos con respecto al mismo mes del año anterior. Parece que la crisis está ayudando a elegir las casas y hoteles rurales como una opción de pasar unas vacaciones distintas, en familia o con los amigos, más baratas, relajadas e incluso con mayor calidad que en otros destinos. Desde este medio pensamos que ahora es una muy buena oportunidad para que los propietarios de alojamientos rurales, ayudados por las respectivas comunidades autónomas, colaboren para hacer llegar a los ciudadanos las bondades de esta opción vacacional, sobre todo de cara al otoño-invierno que se nos acerca.

Toda la suerte para Flysur

Damos la bienvenida al mercado a Flysur, la nueva aerolínea cordobesa que operará vuelos desde el 4 de septiembre a Barcelona, Bilbao y Vigo. Le deseamos toda la suerte del mundo en un escenario con el precio del petróleo en máximos históricos, con pocas perspectivas de bajar, y con unos precios infravalorados por la competencia.

Es una buena noticia que en un contexto de reducciones de flota, trabajadores y rutas, surja una línea aérea que traiga una mayor competencia a los vuelos regionales en nuestro país. Sin duda, los clientes se verán beneficiados.

Tampoco queremos pecar de un exceso de optimismo y debemos recordar que otras aerolíneas (como Air Asturias [Vía Blog Salmón | El Mundo | El País]) fracasaron en su intento de plantar cara en el mercado doméstico. En cualquier caso, seguiremos muy de cerca a esta nueva compañía.

La Comunidad de Madrid es “tacaña” en el gasto público

Son buenas noticias para la Comunidad de Madrid el que la actividad turística suponga el 6,3% del PIB regional (12.230 millones de euros). Esto indica que algo bueno se está haciendo desde la Consejería de Turismo. Sin embargo, entre cifras tan halagüeñas como una recaudación de 3.709 millones de euros en impuestos por actividades turísticas, destaca un nubarrón que dice bastante de la política de inversiones de esta autonomía. Y es que el Gobierno regional de Madrid se gasta sólo 548 millones de euros en el sector turístico. Un 1,8% del gasto público en la región de Madrid. Es decir, prácticamente nada. Y, aún así, la actividad turística se mantiene y crece.

¿Qué pasaría si la administración regional aumentase este nivel de gasto? Seguramente se dinamizaría el trismo en la Comunidad de Madrid, generando más ingresos, mayor recaudación, mayores inversiones privadas. Y no sólo redundaría en una mayor riqueza macroeconómica. Los empresarios del sector, desde restauradores a hoteleros, se verían más beneficiados, consiguiendo más riqueza y generando más empleo. Todo es una cadena.

Sabemos que este gasto repercute en las actividades culturales que organiza la Comunidad o en la promoción del destino. También sabemos que hay otras inversiones, como la mejora de las infraestructuras, que repercuten en el turismo y que no se contemplan en esta partida. Es verdad, pero no es menos cierto que estos 548 millones indican una baja inversión en actividades puramente turísticas. Este hecho debe corregirse ya para mejorar el futuro del sector en la región que alberga la capital del Estado.

Por último, no vamos a comparar aquí el gasto público que realiza la Comunidad de Madrid con el que hacen otras autonomías como Valencia, Baleares o Canarias. Éstas últimas son regiones más dependientes del turismo, por lo que es lógico que sus niveles de inversión sean mucho mayores. Pero, aún sin entrar en comparaciones, la inversión en Madrid nos parece que no está ajustada a la importancia de esta región. Una tarea pendiente para el gobierno de Esperanza Aguirre.

¿Iberia se prepara?

Es curioso y significativo el movimiento que ha ocurrido en Vueling en los últimos días y que muy poca gente ha comentado. José Luis Quirós, un hombre de Iberia, ha recalado en Vueling como director de operaciones. ¿Casualidad? Es bastante oportuno que ahora que Vueling y Clickair van a llevar a cabo su fusión, dando lugar a una empresa en la que Iberia tendrá la mayoría (algo más del 40% del capital), se sitúe en una dirección tan estratégica como la de operaciones un hombre de la casa: de Iberia.

Uno de los principios para llevar a cabo la fusión era respetar la independencia de la firma resultante. Este paso, ¿a qué viene? Todavía es pronto para aventurar algo más que hipótesis, pero la CNMV debe estar atenta para evitar concentraciones que podrían ir contra el mercado. Lo decimos claro: si Iberia ya está colocando sus fichas, al final del proceso la firma de Fernando Conte casi tendrá la hegemonía en el largo, medio y corto radio. Pero, de momento, todo son suposiciones.