Competencia para Renfe en alta velocidad

La competencia de Trenitalia en alta velocidad: Italo. ¿Pasará lo mismo en España?

En el año 2012 aún sigue existiendo un poderoso monopolio en España: el del ferrocarril. A pesar de que la Unión Europea liberalizó este mercado hace unos años, la realidad es que en nuestro país el único operador para este transporte de viajeros es Renfe. Ello ha provocado que durante años la gestión de esta empresa pública haya sido deficiente y que su interés por el viajero haya sido mínimo. Sin embargo, esta actitud ha empezado a cambiar.

Renfe ha modificado su política comercial. Primero, eliminando la comisión que cobraba por la compra de sus billetes a través de Internet. En segundo lugar, el periodo de venta anticipada se amplía hasta los cuatro meses antes de la fecha de salida. Tercero, los billetes se podrán adquirir hasta 15 minutos antes de la salida del tren. Todas estas mejoras, junto con la posibilidad de comprar los pasajes en las máquinas de las estaciones, beneficiarán a los viajes en AVE, Larga Distancia y Media Distancia (trenes regionales), que son los servicios que Renfe presta desde un punto de vista comercial, ya que Cercanías es un servicio público que el Estado obliga a facilitar.

¿Por qué ahora? Sin duda, la posibilidad de que otros actores privados entren en el negocio de la alta velocidad y la larga distancia está llevando a Renfe a aplicar políticas de empresa privada competitiva. De momento ningún grupo internacional ha dado el paso de licitar por el transporte de viajeros en España a través de ferrocarril. Sin embargo, este es un negocio que puede ser muy apetitoso: más de 20 millones de pasajeros transportados al año y 1.100 millones de facturación, según datos de Renfe en 2010. Además, el Gobierno ha anunciado que seguirá abriendo nuevas líneas de AVE, por lo que el mercado no ha acabado de explotar y madurar.

Italia es el ejemplo reciente más cercano: el 28 de abril se puso en marcha el tren de alta velocidad Italo. Se trata de un proyecto de capital privado que hace el recorrido Nápoles-Roma-Milan, con paradas en Florencia y en Bolonia, de momento. La gestiona la empresa NTV participada por otras compañías como Generalli, Banca Intesa o el gigante francés SNCF/VFE-P, y ya está haciendo la competencia a Trenitalia, la empresa pública estatal de ferrocarril del país transalpino.

La llegada de un operador privado a España es necesario, ya que servirá para abaratar los precios de este transporte e introducir mayor calidad y nuevas ofertas en el mismo. Por otro lado, tampoco es improbable que el Gobierno de Mariano Rajoy se atreva a privatizar Renfe, después de sanearla, claro. ¿Se atreverá alguna empresa a invertir en un país con más de 5 millones de parados y varios años de recesión por delante?

Infraestructuras para ayudar al turismo y al sector aéreo

José Blanco, ministro de Fomento, no se anda por las ramas. Más allá de las acusaciones de sectarismo político, es verdad que Blanco ha acelerado la construcción de muchas infraestructuras, la mayoría de ellas relacionadas con el sector turístico, como nuevas líneas de AVE o en enlace ferroviario entre Madrid y el Aeropuerto de Barajas.

Gracias al esfuerzo inversor que está realizando el Gobierno, en no más de dos años tendremos infraestructuras clave para el negocio turístico desarrolladas. Aunque no nos gustan muchas de las políticas erráticas que el Ejecutivo está llevando a cabo para intentar ayudar al sector en la crisis, debemos decir que es un acierto el empuje inversor que se está desarrollando desde Fomento.

El último ejemplo será el enlace ferroviario entre la estación de Chamartín y el Aeropuerto de Barajas, que ya está conectado con la capital a través de la red de Metro. Sin embargo, el tren contribuirá a enlazar el verdadero centro de Madrid, en Sol, con uno de los principales aeródromos europeos. Sin embargo, es más importante el hecho de que el AVE llegue hasta el propio aeropuerto.

Que la alta velocidad llegue a salir de Barajas abre la posibilidad a nuevas fuentes de negocio entre aerolíneas y Renfe. Esta es una vía que ya han explorado compañías como Air Europa, conocida con el término de intermodalidad, y que supone vender billetes de avión conjuntamente con los de tren para llegar a un determinado destino. Sin duda, esta conexión no sólo beneficiará al viajero, también a las aerolíneas.