Fitur: visitantes ficticios en 2013

La batalla por las cifras. Hay números que dan risa, como los del balance de Fitur, presentados por la organización. Según la Feria de Madrid, el número de visitantes profesionales ha aumentado un 4% en la edición de 2013, que cerró sus puertas el domingo 3 de febrero. Bien, la dirección de la feria puede dar sus datos, pero la impresión tras trabajar en este evento no es esa.

Revista80dias ha pasado los tres días de feria profesional en Ifema y puede asegurar que en la edición de 2013 es cuando menos público se ha visto en la misma. El miércoles 30 de enero, día de la inauguración, la alfuencia de público fue escasa. Por los pasillos se podía caminar sin problemas, no como en ediciones de años anteriores. A ello se sumaba el hecho de que el espacio expositivo había disminuido, por lo que algunos pasillos eran enormes.

El jueves 31 de enero se notó una mayor entrada de visitantes, aunque según pudo saber este medio de diferentes expositores, a las cinco de la tarde los pasillos ya se encontraban casi desiertos. Y, el viernes, último día profesional, la afluencia era menor todavía que la del miércoles. Es decir, la organización asegura que el número de visitantes profesionales ha crecido un 4% con respecto a 2012, pero la realidad no es esa. Este medio lleva cubriendo la feria desde el año 2005 y puede certificar con rotundidad que la edición de 2013 es cuando menor número de visitantes se ha percibido en Fitur.

Además, este medio ha pulsado la opinión de varios expositores. Todos coincidían en tres cosas: la menor afluencia de público; que buena parte de los profesionales no lo eran, con adoslcentes y jubilados desde el segundo día de feria; y el hecho de que Fitur no ha ajustado sus precios a los tiempos que corren.

Fitur pide una reconversión seria: que efectivamente se convierta en una feria profesional en sus tres primeros días (con dos podría bastar). Profesional significa que sólo trabajadores de empresas del sector y periodistas puedan acceder a la misma. Y que se concrete una agenda de contactos que lleven al negocio. Así funcionan eventos similares en Europa, como la World Travel Market de Londres o la ITB de Berlín.

Fitur no acaba muy mal con la que está cayendo

Fitur finalizó y parece que la hecatombe que se preveía no ha sido para tanto. Sí, es verdad que había algún pabellón en el que sobraba bastante espacio y que el primer día la afluencia de visitantes era más baja de lo normal (o al menos eso parecía a simple vista). Sin embargo, Luis Eduardo Cortés, presidente del Comité Ejecutivo de Ifema, ha señalado que la caída de visitantes ha sido del 10% con respecto a 2008. Es decir, 225.000 personas se han paseado este año por los 14 pabellones que estaban ocupados por empresas, países y regiones.

Además, entre los profesionales extranjeros sólo ha habido una merma del 5%. Las cifras son lo que son y también hay que recordar que se ocupó un 7% menos de superficie expositora. No obstante, muchos de los responsables turísticos y ejecutivos con los que pudimos hablar nos reconocieron que este año triunfará la escapada frente al derroche y que lo “bueno si breve…”. Vamos: que el año empieza, se han hecho negocios, pero se mira con cautela y precaución los próximos once meses en los que se prevé que el consumo caiga aún más.

Por otro lado, queremos llamar la atención sobre el papel de las comunidades autónomas y las administraciones en esta feria. Sí, hay que fomentar el turismo, pero ejemplos como los del stand de Andalucía, que ocupaba prácticamente un pabellón entero, nos parecen desproporcionados. Se nota que el dinero para sufragar este derroche sale de las arcas públicas. Si fuese una empresa privada, se miraría más el precio del metro cuadrado. Al final, los interesados, profesionales e informadores, hemos vuelto a asistir a una “hoguera de las vanidades” de la que esperamos se obtenga algún rédito.

Un casting de extras en Fitur

Fitur cumple 29 años, pero todavía parece que “somos nuevos”. Hoy, día de la inauguración, servidor ha querido entrar en la feria a eso de las 11 de la mañana y le ha sido imposible. Al menos por la Puerta Sur del recinto ferial Ifema, la más próxima a la salida de Metro Campo de las Naciones. Una fila que daba varias vueltas sobre sí misma hacía tedioso esperar el turno para acceder a la feria. Parecía un casting de extras para una película. A eso se ha sumado que la entrada principal a Ifema estaba cerrada y sólo se podía acceder, siempre desde la Puerta Sur, a través del pabellón 1.

Pues bien, ni corto ni perezoso, me he dado la vuelta a todo el recinto ferial para acceder a través de la Puerta Norte. Allí prácticamente no había nadie y no he tardado ni dos minutos en traspasar la puerta de entrada. Sin embargo, a la hora de acreditarme ha venido otra odisea: mi inscripción como periodista estaba registrada desde el 15 de enero, pero hete aquí que, en pleno siglo XXI, el ordenador de la amable azafata que acreditaba a prensa estaba “vacío”. Es decir, que no podía verificar si yo ya estaba acreditado porque ese ordenador no estaba habilitado para acceder a la base de datos y comprobarlo. O eso me ha dicho. Viendo esto no es de extrañar que este año se haya suspendido SIMO.

Casi treinta años y aún no hemos aprendido a facilitar la vida a la gente, ni siquiera en época de vacas flacas. Y así nos va.