Números políticos

Desde Revista80dias anunciamos que en el mes de enero de 2013 dejaremos de publicar los datos de la encuesta Egatur elaborada por el Instituto de Estudios Turísticos (IET), que depende del Ministerio de Insdustria, Energía y Turismo. Este estudio mide el gasto que realizan los turistas que vienen a España, pero no los ingresos que repercuten en nuestra económica, que es el verdadero indicador que da una idea de la marcha del turismo extranjero en nuestro país.
En Egatur se incluyen gastos que no se realizan en España, sino en los países de origen de los turistas, por lo que se aporta una percepción equivocada del impacto económico en España. En la propia nota metodológica que explica los datos que se recogen se especifica que “el gasto turístico comprende los gastos realizados por los visitantes o por cuenta de los visitantes, durante su viaje a España así como los gastos previos al mismo (como puede ser el billete de avión, o la compra del paquete turístico)”. Está claro que muchos de ellos no se quedan en la economía española. El hecho de que publiquemos los datos de Egatur hasta diciembre de 2012 viene motivado por la necesidad de dejar cerrado, desde el punto de vista informativo, toda la serie estadística de 2012.
Por contra, las cifras que publicaremos mensualmente desde enero de 2013 será la de balanza de pagos del Banco de España (BdE), organismo obligado a contabilizar la entrada de ingresos externos en España. En el estudio de BdE sí se incluye una estimación de los ingresos efectivos que el turismo extranjero aporta a la economía española, así como los pagos que los españoles realizan en sus salidas de España. Es un índice más fiable, aunque su principal pega es el retraso con el que se publica, a dos meses vista de los datos estudiados.
El IET y el Instituto Nacional de Estadística (INE) han anunciado un reciente acuerdo por el que el segundo organismo se hará cargo de las estadísticas turísticas. Esperamos que la profesionalidad de este centro público sirva para poner orden y crear un modelo más exacto y fiable, dejando atrás estudios que sólo han servido para que los diferentes cargos políticos del Ministerio hayan sacado pecho de números que no se acercan a la realidad. ¿Cómo se explica si no que entre el volumen de ingresos registrado por el BdE en julio y el gasto turístico de Egatur del mismo mes haya una diferencia de 1.908 millones de euros? ¿Qué justificación tiene que en los siete primeros meses del año la diferencia acumulada sea de 7.282 millones de euros?

¿Compensará el gasto extranjero la falta de demanda nacional?

Dentro del mal momento que está viviendo la economía española, el Instituto de Estudios Turísticos (IET) ha avanzado los datos de gasto de los extranjeros, que en los seis primeros meses del año ha crecido un 5%. Es una buena noticia, aunque hay que matizarla. La encuesta que mide este gasto, Egatur, tiene una pequeña “trampa”: en los datos se incluye la inversión que realizan los turistas en el transporte en origen. Esto significa que si un británico toma su vuelo en Heathrow con British Airways, el dinero que dedica al mismo se queda en el Reino Unido y no en España, aunque se contabiliza en la encuesta. A pesar de esta salvedad, que puede inflar un poco los datos, hay que reconocer que la demanda extranjera supone el 50% de la cuenta turística española y que esos 22.074 millones de euros que se dejan en nuestro país son bienvenidos en un contexto en el que los españoles están reduciendo sus vacaciones.

Sin duda este gasto se verá aumentado durante el verano, donde la ocupación hotelera en el mes de agosto ya roza los niveles del año pasado en algunas zonas costeras. También es verdad que esta ocupación no se ve compensada con una subida de los precios en las habitaciones, ni con estancias más largas. A pesar de eso, parece probable que el sector aguante el embate de la crisis hasta el mes de septiembre. Después, ya se verá.

Y es que el principal miedo de los responsables del turismo en nuestro país es que la demanda nacional (el otro 50% de la fórmula) caiga de forma considerable, lo que no podría compensarse con el gasto de los extranjeros. Habrá que esperar a conocer los datos de agosto, los niveles de ocupación y de venta de viajes y paquetes turísticos para tener una panorámica más completa.

Por último, queremos volver a llamar la atención sobre una tendencia que se está imponiendo frente al tradicional alojamiento hotelero: los establecimientos rurales. Quizá este sea su año y la crisis suponga una oportunidad para el despegue de los mismos.