Todo incluido en los precios de las aerolíneas

Las reacciones a la decisión del Parlamento Europeo de obligar a las aerolíneas a publicar sus precios con todas las tasas, impuestos y cargos incluidos no se ha demorado e incluso ha cruzado el Atlántico. En Gatling, uno de los blogs de referencia de la comunidad de viajeros, se han hecho eco de la noticia. Desde revista80dias.es también felicitamos al Parlamento por dar este paso, ya que los abusos que se cometían al anunciar los precios eran poco justificables. Y es que algunas compañías llegaban a anunciar tarifas de un euro por vuelo, pero que posteriormente podría llegar hasta los 30 ó 40 euros de coste al sumarle tasas e impuestos. Se podrá argumentar que este precio podría no ser caro comparado con otras ofertas. Es verdad, pero el fondo de la cuestión es que para llegar hasta él, el viajero había sido engañado con una oferta inexistente. Esto no se lo puede permitir una empresa medianamente seria y mucho menos la Unión Europea.

¿Quién se queja de oportunidades?

Hay iniciativas que son curiosas y que pueden llegar a ser un éxito. Es el caso de la que ha puesto en marcha Pressplus Europe, una compañía compuesta por los principales diarios europeos (Frankfurter Allgemeine Zeitung, Süddeutsche Zeitung,The Guardian, International Herald Tribune, The Wall Street Journal Europe, El Mundo y El País), a los que se les ha ocurrido montar una web con enlaces directos a la aplicación de reservas de un conjunto de hoteles europeos. Con ello pretenden abaratar el coste de la reserva de la habitación para los clientes, ya que no cobran ninguna comisión ni al viajero ni al hotel que se anuncia.

Está claro que Internet es una revolución en la forma de comunicarse y también de comprar, aunque aún no haya sido explotado totalmente. Desde revista80dias.es, un medio completamente on line, apoyamos iniciativas de este tipo porque dan al internauta/lector/cliente más opciones para preparar sus viajes. Al mismo tiempo, desde esta publicación seguimos apoyando a las agencias de viajes. A las tradicionales y a las interactivas. Y esto es así porque pensamos que el papel de la agencia tradicional nunca va a morir, por lo que aporta de atención personalizada y en persona, que muchos clientes demandan. Justificar esta atención y este cuidado del cliente en el mundo Internet, donde todo tiende a ser gratuito, puede parecer una locura. Pero no lo es cuando surge algún problema y el cliente tiene una persona de referencia a la que dirigirse y ante la que reclamar.

Por la parte del viajero también nos alegramos, puesto que tiene opciones para elegir, desde la agencia de barrio, próxima y de confianza, hasta cualquier minorista de Internet. Y ahora, portales con enlaces directos a los hoteles donde puede alojarse. Sin duda, cada vez más el precio marca la diferencia, pero el cliente también tiene que discernir otras cuestiones: ¿quiere un precio bajo?, ¿quiere comodidad en la reserva?, ¿quiere consejo?, ¿desea otros servicios asociados? Estos son algunos de los interrogantes cuya respuesta nos conducirá por uno u otro camino.

AUMENTO DE TARIFAS PERO NO DE CALIDAD

La anunciada subida de tarifas que sufrirán los billetes de Renfe desde los primeros días de enero de 2008 se suma a la de otros transportes masivos como el Metro de Madrid o los autobuses urbanos. Ese 4% subirá conforme a la inflación registrada en el último periodo del año que nos deja. Sin embargo, los usuarios tradicionales de estos transportes públicos percibimos como los precios aumentan, pero las condiciones del transporte no mejoran. ¿A qué se destinan estos incrementos? Las distintas compañías de transporte deben dejar claro cuál es el destino de este aumento. Dejarlo claro no sólo a través de palabras y planes, sino también con acciones específicas, mostrando claras mejoras en el transporte.

De cualquier otra manera, los usuarios estaremos obligados a creer que estos aumentos se dirigen a engordar las cuentas de resultados de estas empresas de transporte colectivo. Hace seis años, justo después del 11-S, Renfe decidió añadir al precio del billete una nueva tasa de seguridad. La compañía no ha acabado de aclarar ciertamente cuál es el destino de este porcentaje que se cobra del precio (se supone que se destinará al pago del personal de seguridad, entre otros menesteres). Si embargo, en sus páginas de Internet sí aclara la obligación que tiene de cubrir a los viajeros con un seguro de responsabilidad civil por los daños que les pueda ocasionar.

Por lo tanto, es necesario que Renfe, los metropolitanos de las distintas ciudades españolas y los servicios de autobuses detallen al máximo cuál es el destino de cada componente del precio del billete y cuál es la finalidad de subidas espectaculares en línea con el IPC cuando los salarios no contemplan este tipo de aumentos o el mismo se difiere en el tiempo. Y es que el usuario resulta penalizado doblemente: primero, por el aumento de las tarifas; y, segundo, por un servicio que en muchas ocasiones deja bastante que desear.