Periodismo responsable

Para un periodista hay ciertas informaciones que son muy apetitosas y, para un medio de comunicación que lucha por las audiencias, es difícil no divulgarlas. Por ejemplo, las conversaciones de los momentos finales en el accidente del vuelo JKK5022 de Spanair, ocurrido el 20 de agosto de 2008 en el Aeropuerto de Madrid-Barajas. La Cadena Ser ha difundido las conversaciones de la cabina de pilotos instantes antes de que el avión se estrelle. A parte de morboso, hay que valorar si esta información aporta realmente algo que no se sepa, máxime cuando las conversaciones ya se conocían con anterioridad.

No todo vale en periodismo. También hay que pensar en los familiares de las víctimas y en las propias víctimas que sobrevivieron al accidente. ¿Qué aportan estas conversaciones al público general? Pensamos que nada. A efectos de la investigación técnica y judicial pueden tener su valor, pero para el ciudadano de a pie sólo son un reflejo de lo que pasa cada día en una cabina de pilotos y que no pone en entredicho el trabajo de estos profesionales. Por otro lado, tampoco creemos que haya que tomar como una verdad absoluta el argumento del Sepla de que no se deben dar a conocer las conversaciones de cabina. En este caso desde luego que no y, a parte de la prohibición legal también debe operar la ética para saber qué se debe dar a conocer y qué no. Sin embargo, ¿por qué no se deben publicar conversaciones con relevancia informativa?

Aunque criticamos que la Cadena Ser haya dado a conocer las conversaciones de cabina, también debemos alabar el resto de cobertura informativa que está dando, publicando los vídeos de la declaración de los técnicos de mantenimiento ante el juez y las partes. Una cosa no quita la otra.

Iberia contrata un asistente virtual

Parece que el futuro que tantas veces hemos visto en las películas ya es una realidad. Iberia ha presentado sus agentes virtuales en la Terminal 4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas, como se puede apreciar en el vídeo. Se trata del holograma de una persona (hombre o mujer), situado entre los mostradores 810 y 811, que dará informaciones sobre la compañía, los procesos de facturación, de seguridad, las salas VIP, el auto-checkin y otros temas. De hecho, la aerolínea ha programado estas imágenes con hasta 200 mensajes.

Sin duda, esta innovación tecnológica es un avance, aunque está por ver la utilidad que tiene y los usos futuros que se le pueda dar, quizá con mensajes en tiempo real en casos de huelgas, cancelaciones masivas o inclemencias meteorológicas.

En cualquier caso, esta anécdota no debe distraer de los problemas que afronta Iberia como compañía área. Por un lado, el contencioso que enfrenta a la firma con los pilotos a cuenta de la creación de Iberia Express y de la renovación del convenio colectivo. De momento, los paros de los comandantes se han congelado para facilitar el arbitraje al que está sometido el conflicto. Ayer se conocía una sentencia de la Audiencia Nacional que da la razón a la aerolínea frente a las huelgas del sindicato de TCP Stavla, declarándolos ilícitos, y que podría suponer un precedente para los problemas con el Sepla.

Por otra parte, la falta de rentabilidad de Iberia es otro de los puntos negros que están lastrando las cuentas de IAG, el grupo en que se integra junto con British Airways y Bmi. La realidad es que la aerolínea española ha perdido 170 millones de euros en el primer trimestre de 2012, según los últimos resultados presentados. Su red de corto y medio radio (vuelos nacionales y europeos) no es eficiente, motivo por el que se ha creado Express. ¿Servirán los asistentes virtuales para solventar estas carencias?